Editorial: El debate migratorio

No hay un compromiso serio para solucionar la situación de los soñadores

Editorial: El debate migratorio
Los Dreamers los grandes perdedores
Foto: EFE/EPA/MIKE NELSON

El anticipado debate sobre los Dreamers en el Senado no tiene posibilidad de tener un resultado positivo así como está. Es una continuidad de la estrategia de todo o nada iniciada por la Casa Blanca para mover la agenda restrictiva del presidente Donald Trump.

Seguramente se encontraría una medida suficientemente bipartidista como para obtener los 60 votos necesarios. Para ello ambas partes deben tener el deseo sincero de ayudar a los menores que fueron traídos al país por sus padres indocumentados. Pero no lo tienen.

Tanto Trump, como la mayoría Republicana, no está motivada por la necesidad de proteger a estas cientos de miles de personas, sino de aprovechar su situación frágil para obtener otras medidas restrictivas de inmigración, que no las obtendría de otra manera.

Las encuestas muestran que la mayoría de los estadounidenses respaldan los soñadores y se oponen a la construcción del muro fronterizo. Los Republicanos tienen cautivo un objetivo popular para lograr uno impopular.

Si el esfuerzo fracasa, la base Republicana estará contenta porque no hay lo que ellos llaman “amnistía” con camino a la ciudadanía para estos indocumentados. Mientras que sus políticos acusarán a los Demócratas de una inflexibilidad que perjudicó a los soñadores.

Todo es parte de un estrategia que comenzó quitándole la protección de deportación a los beneficiarios para convertirlos en rehenes, que lleven a los demócratas a una negociación indeseable. Ya en la mesa, Trump presenta un plan que comienza con el muro, que luego va cambiando hacia una inaceptable reforma migratoria.

La propuesta de la Casa Blanca fue definida como no negociable y así los Republicanos la tratan en el Senado. Ellos dicen, para qué considerar otras medidas más si esta es la única que será firmada por el Presidente.

Claro, también firmará si se le agregan propuestas contra las llamadas ciudades santuarios y otras que perjudiquen a los inmigrantes. El tipo de medidas que permite a los demagogos olvidarse de los soñadores para hablar de los criminales.

Los Demócratas tienen propuestas bipartidistas que serán consideradas, pero son tratadas despectivamente como una pérdida de tiempo porque serán vetadas por Trump.

Lo urgente es resolver la situación de los soñadores y a cambio el muro. Después es importante una reforma migratoria donde se hable de los beneficiarios del TPS, los padres de los soñadores y otras medidas restrictivas.

Todos esto necesita tiempo para las negociaciones y la buena voluntad de querer una solución realista. Para eso la Casa Blanca tiene que dejar de ser el refugio del extremismo que acoja a los intolerantes en el Congreso.