Fracaso de proyecto de ley para proteger a dreamers no significa catástrofe inmediata

Mientras los tribunales no digan lo contrario, DACA sigue protegiendo a 690,000 jóvenes y continúan las renovaciones, pero el futuro es incierto sin una solución permanente.

A pesar de la insistencia del presidente Donald Trump, el 5 de marzo no es una fecha definitiva para los jóvenes con DACA y, por el momento, el fracaso en el Congreso no significa una catástrofe inmediata, aunque sí una crisis anunciada.

Tras el descalabro de las negociaciones en el senado federal y la derrota de cuatro proyectos de ley que incluían las protecciones para 1.8 millones de dreamers -y numerosas otras medidas restrictivas- la situación de los jóvenes inmigrante no cambia radicalmente en un día.

Los permisos de trabajo y el programa DACA siguen vigentes para por lo menos 690,000  jóvenes que tenían el programa el pasado 5 de septiembre y un número indeterminado que haya podido solicitar sus renovaciones desde entonces.

Al menos dos tribunales federales han ordenado al gobierno de Donald Trump que continúe renovando los permisos de jóvenes que actualmente están amparados por el programa o que antes lo estuvieron.

Pero al no permitirse nuevos solicitantes, miles de jóvenes no tienen esa opción, particularmente los que calificarían al cumplir 15 años después del 5 de septiembre. Según el Centro para el Progreso Americano, más de 19,900 “dacamentados” ya han perdido su protección.

Según el Migration Policy Institute, 122 jóvenes pierden protección cada día y el paso se aceleraría en los próximos meses, hasta 1000 por día.

Pero hay jóvenes recibiendo renovaciones ahora mismo y obteniendo protección hasta el 2020, señalaron activistas.

Este viernes, al día siguiente de terminarse las discusiones en el senado, líderes del movimiento dreamer guardaban silencio sobre lo que viene por delante y otros portavoces del movimiento pro inmigrante insistían en que seguirán luchando.

“Millones de nosotros estamos sin protección el día de hoy y Trump ha decretado que seremos aún más vulnerables el 5 de marzo”, dijo Cristina Jiménez, quien encabeza la organización United We Dream, sugiriendo que el pueblo estadounidense debe exigirle al presidente una salida.

“Cada persona de conciencia debe levantarse y pedir un cambio en la ley para impedir que nos deporte”, dijo Jiménez. “Esta crisis fue creada por Trump al cancelar DACA y los líderes en Washington deben proteger a los jóvenes inmigrantes sin perseguir a nuestras familias”.

Las opciones legislativas, sin embargo, son minúsculas, particularmente si el presidente Donald Trump sigue en sus trece y asegurando que los culpables de la falta de soluciones fueron los demócratas, aunque su partido está en mayoría en ambas cámaras y tiene la presidencia.

Este viernes, Trump puso toda la responsabilidad en los demócratas y dijo que los republicanos “aún están trabajando duro”.

Melody K. una dreamer de Los Ángeles se manifestó “indignada”.

“Nosotros hicimos todo lo que pudimos para influenciar al Congreso, para que se entendiera lo que necesitábamos y lamento que la mayoría de ellos no nos haya tomado en serio“, dijo la joven. “Sabemos que estamos en el lado correcto de la historia”.

Entretanto, la situación es difícil y depende de lo que decidan los tribunales -al menos en cuanto a renovaciones del programa- o el propio Donald Trump, quien cuando suspendió DACA dijo que daba 6 meses al Congreso para resolver el asunto o “volvería a revisarlo”.

Este es el mensaje de hace seis meses, que hoy parece lejano:

Esos seis meses se cumplen el 5 de marzo.