Cómo evitar que tus hábitos con el dinero acaben con tu matrimonio

Experto explica porque los novios deben de tener una conversación clara sobre gastos y finanzas
Cómo evitar que tus hábitos con el dinero acaben con tu matrimonio
Uno de los temas más difícil de abordar antes de contraer matrimonio es el de las finanzas, pero este debe ser obligatorio si se desea prevenir en caer en una relación que podría terminar en el futuro en separación o divorcio.
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Es bien sabido que en cada Día de San Valentín miles de enamorados aprovechan la festividad para entregarle el anillo de compromiso a quien creen es el amor de sus vidas.

Pero antes de que la futura pareja pronuncie el esperado “Sí” ante el altar, el consejero financiero Michael F. Kay dice que los enamorados deben tener una conversación previa sobre lo que cada quien piensa sobre el dinero, qué hábitos tienen de su uso, qué criterios sobre su manejo tienen como pareja, etc.

“Casarse es tan simple como firmar un papel y decir algunas palabras. Pero permanecer casado es otra cosa. En este punto es donde se vuelve complicado”, sostiene el fundador de Financial Life Focus (una firma de planificación de vida financiera), basada en Nueva Jersey.

Y es que, como bien sabemos, el criterio que la persona tiene sobre el dinero, su manejo y uso influye en gran escala sobre el éxito o fracaso de un matrimonio o una unión de cohabitación.

“Los problemas de dinero son unos de los motivos principales por los que los matrimonios fracasan”, acentúa el también autor del popular libro “The Feel Rich Project: Reinventing Your Understanding of True Wealth to Find True Happiness”.

Los estudios han demostrado que aproximadamente el 59% de las parejas que se divorcian en Estados Unidos lo hacen a causa de problemas relacionados con las finanzas y tanto las mujeres (71%) como los hombres (60%) señalan que lamentan no haber conocido antes del intercambio de anillos los hábitos de gasto de su pareja.

Cómo hablar sobre finanzas antes de casarse

Uno de los temas más difíciles de abordar antes de contraer matrimonio es el de las finanzas. Pero Kay dice que “es una de las principales conversaciones que toda pareja debe tener” durante el período del cortejo antes de la boda o irse a vivir bajo el mismo techo.

Y para entablar la charla, el experto explica que puede iniciarse con preguntas como: ¿qué memorias tienes sobre la primera vez que ganaste tu propio dinero?, ¿qué fue lo primero que te compraste con tu propio dinero?, ¿cómo fue la situación económica de tu familia durante tu infancia?, ¿qué hacías con el dinero que te daban como tu mesada semanal?, ¿qué piensas sobre el dinero y cuáles son tus prioridades de gasto?, ¿qué planes tienes sobre cómo vamos a manejar los dos nuestras finanzas?, ¿te gusta ahorrar para el futuro?, ¿te gusta gastar más de lo que ganas?, ¿tienes deudas?, ¿cuántas tarjetas de crédito tienes?, etc.

“Muchas familias, por cultura, no hablan de dinero ante los hijos por lo que muchos individuos crecen sin un sentido claro sobre cómo ganarlo, gastarlo y administrarlo”, explica Kay.

Además por cultura, “muchos padres les inculcan a los hijos la idea que hablar de dinero solo trae problemas”. Pero esto no debe ser una excusa para no entablar una charla previa  sobre el concepto que cada uno tiene sobre el dinero y cómo establecerán la administración de su presupuesto familiar.

La conversación debe hacerse con mucha cautela y dejarle saber al futuro esposo o esposa que es importante hablar de ello porque después de casados, de no ser compatibles en el aspecto de las finanzas, podrían terminar separados o divorciados, algo que resultaría doloroso para ambos.

“Después de haber recibido el anillo de compromiso, lo más saludable para los novios es tener conocimiento de cómo cada uno ve el dinero, ya que, después de casarse algunas parejas encaran dificultades frente a la idea de tener que combinar sus activos [o ingresos]”, recalca Kay.

Ante ello resulta clave la conversación previa sobre las finanzas, ya que así se conoce de antemano que él o ella no quiere que nadie se vaya a inmiscuir en sus decisiones de gastos o que no se hará responsable de los gastos personales que se hagan, aún cuando éstos estén dentro del rango de los gastos compartidos.

“Estas formas de pensar pueden ser una señal de advertencia de un comportamiento que puede convertirse en un problema grave en el futuro como una pareja legalmente establecida”, resalta el experto. “Y en una sociedad, donde tantos matrimonios terminan en fracaso por variadas razones, el dinero no debería ser una de ellas”.

Dentro de la conversación también se debe preguntar sobre qué hábito de gasto de cada quien los haría sentir inseguros, incómodos y desconfiados.

Al tener una conversación previa sobre las finanzas se tendrá también claro, por ejemplo, si  van a tener cuentas bancarias por separado, si cada cónyuge se hará cargo de ciertos gastos asignados, si van a tener  una cuenta corriente mancomunada y  cada quien tendrá otra cuenta por separado en la que depositará mensualmente cierto porcentaje de sus ingresos mensuales, si cada quien tendrá su propia cuenta de ahorro, etc.

Un conocimiento conjunto de la situación económica

En el caso de establecer previamente será quien se hará cargo del manejo del dinero, Kay recomienda que la pareja tengan una conversación periódica sobre lo que tienen y deben, para que ambos cónyuges estén informados acerca de la situación económica familiar.

Mantener con regularidad este tipo de conversación es de suma importancia particularmente para las mujeres que, por lo regular, suelen quedare en desventaja económica tras un divorcio o cuando sus esposos fallecen de repente y éstas no tienen idea acerca de los números de las cuentas corrientes y el nombre de los bancos donde se encuentran, qué gastos mensuales se hacen, qué cantidad de dinero se gasta en cada servicio público y en qué días se pagan, si se tiene o no una cuenta de ahorro, si se tiene o no un seguro de vida, que cantidad de dinero se debe en tarjetas créditos y del pago del préstamo de la casa, etc.

“Toda pareja de novios debería hacerse este tipo de preguntas, de forma amigable y no de confrontación”, para evitar convertirse en una estadística más de los matrimonios que terminan en fracaso a causa de los malos hábitos financieros que no conocían de sus parejas”, resume Kay.