‘Corazón y suela’ para los más pequeños

Campaña entrega zapatos, calcetines y libros a niños de bajos recursos de la comunidad de Rowland Heights
‘Corazón y suela’ para los más pequeños
/ Fotos: Alejandro Cano

En un esfuerzo para aumentar el autoestima de los niños y apoyar la economía familiar, las autoridades educativas del Distrito Escolar Unificado de Rowland, en la comunidad no incorporada Rowland Heights, entregaron este viernes 130 pares de zapatos nuevos, calcetines y otros artículos didácticos a los niños de bajos recursos.

Organizado en parte por el Club Kiwanis de Hacienda Heights, el club Pathfinders de Rowland Heights y el Centro de Recursos Familiares del distrito, la sexta entrega anual fue parte del programa “Corazón y Suela” que se llevó a cabo en las instalaciones del Centro de Recursos Familiares, en la ciudad de La Puente, al este de Los Ángeles.

Aileen Vences, de 8 años de edad, sonríe mientras le prueban sus zapatos nuevos. / Foto: Alejandro Cano

“Identificamos a niños de bajos recursos para apoyarlos de manera que se sientan motivados en la escuela. Por increíble que parezca un par de zapatos nuevos puede hacer una gran diferencia en la vida de estos niños’, comentó para La Opinión Laurel Estrada, coordinadora del centro —ubicado a un lado de la escuela primaria Northam.

Según David Malkin, miembro de la Junta educativa, el distrito educa a más de 14,000 niños en 19 escuelas. De ellos, el 64% es de origen hispano y el 20% asiáticos.

Agregó que la mayoría de estos niños provienen de familias de bajos ingresos.

Una de ellas es la que Virgilia Aguilón, de 40 años de edad, quien está actualmente desempleada y con tres niñas que mantener.

“Esto es una gran ayuda, me ahorra mucho dinero y ahorita como está la situación pues me viene como anillo al dedo. No hay trabajo y lo poco que junto va para la renta. Comprar zapatos nuevos es un gran lujo que no puedo darle a mis niñas”, dijo Aguilón, oriunda de San Marcos, Guatemala.

Los padres pudieron escoger medias para sus pequeños. / Foto: Alejandro Cano

Con el rostro iluminado, su hija Nayeli Vences, de 3 años, estrenó un par de tenis negros. Su hermana Aileen Vences, de 8 años de edad, dijo que guardaría sus zapatos para una ocasión especial.

“Están muy bonitos. Prometo cuidarlos mucho”, dijo con una sonrisa tímida.

Brandon Puentes, de 10 años de edad y quien confesó que cuando crezca quiere ser soldado, dijo que guardará sus tenis nuevos hasta la próxima Navidad, asegurando así un regalo.

Este pequeño, así como los demás niños, volvieron a casa con una sonrisa de oreja a oreja y con un libro bajo el brazo.

Su cuidadora Frida Marroquín, de 34 años y oriunda de Quetzaltenango, Guatemala, comentó que el programa es un gran incentivo para que los niños acudan a clase.

“Solo de renta pago 825 dólares mensuales; a eso se le suma comida y ropa. ¿De dónde uno saca para zapatos nuevos?”, se pregunta.

“Además, tengo dos hijos en Guatemala y pues hay que apoyarlos. La cosa [economía] está muy apretada. Gracias en serio a la gente que hace posible este evento. Niños motivados significan buenas calificaciones” señala Marroquín, mamá de dos menores de edad y dos adolescentes radicando en Guatemala.

Según Mónica Olmos, empleada del centro familiar, lo que muchos no valoramos es para otros un tesoro que significa la diferencia entre acudir a la escuela o desertar.

“Es difícil de creer pero muchos niños van a la escuela con zapatos desgastados. A veces ya usados por sus hermanos mayores. Les da pena ir, sus amigos les hacen burla, son víctimas del acoso escolar”, comenta.

“Nosotros no queremos que ningún niño pase por eso. Por eso este programa es una bendición para muchas familias”, dijo Olmos, de 55 años. “Vemos de todo… Hay familias que no tienen acceso artículos de higiene, no tienen jabón, champú, ni pasta de dientes. Por fortuna estas familias cuentan con el centro”.

Los niños eligieron un libro de su agrado./ Foto: Alejandro Cano

La coordinadora del Centro, Laurel Estrada, dijo que el lugar también ofrece atención de emergencia médica a niños sin planes de salud ni Medi-Cal. Además, de cuidado dental y de visión a pequeños de bajos recursos y muy pronto ofrecerá los servicios a sus familias.

“Ofrecemos también asesoría de salud mental y organizamos eventos para conectar a familias con [lugares que ofrecen] recursos… Uno de los programas más populares es el que ayuda a estudiantes sin hogar. Muchos no tienen hogar seguro y sus familias están en serio riesgo de quedarse sin un techo”, dijo Estrada.

El centro además viste a personas de bajos recursos y los ayuda con su educación, se dictan clases de inglés como segundo idioma y cómo ser un mejor padre de familia. Estudiantes de familias de crianza también son apoyados para que reciban la asistencia necesaria.

Para más información

sobre los programas comunitarios llama al 1(626) 965-2541 o visita www.rowlandschools.org