Arranca el desalojo de desamparados en el río Santa Ana

Casi 400 personas sin hogar empacaron sus pocas pertenencias e hicieron fila para obtener cupones para alimentos y moteles por 30 días
Arranca el desalojo de desamparados en el río Santa Ana
La noticia del desalojo, o ‘mudanza’, de los desamparados se hizo desde hace varias semanas. / Foto: Aurelia Ventura

Víctor Manuel Casillas dijo que la oportunidad de tener un hogar temporal es mejor que estar durmiendo en las calles con su familia.

“Vivimos a orillas del río Santa Ana por un tiempo pero después nos regresamos a vivir al carro”, contó este hombre, que iba acompañado de su esposa y tres hijos de 9, 7 y 2 años de edad.

Por esta razón, él y su familia llegaron ayer por la mañana al cauce del río Santa Ana, en el condado de Orange, donde decenas de personas sin hogar fueron desalojadas tras una orden judicial.

Funcionarios, trabajadores sociales y policías llegaron a remover a desamparados que suelen vivir a lo largo del río, al norte de la Avenida Taft y la Calle Ball —muy cerca del estadio de beisbol de los Angels en Anaheim.

Las autoridades les ofrecieron vales por 30 días para refugiarse en moteles y camas disponibles en algunos refugios.

“Estoy esperando que me ayuden los de vivienda pero ya llevo así más de un año”, dijo Casillas. “[Mis hijos] han perdido clases porque no tenemos un lugar estable”.

Éste padre contó que hace unos años trabajaba en un taller de autos pero en 2005 tuvo un accidente grave tras chocar con un taxi.

“Me lastimé el pecho, el hombro, un disco de la espalda y el tobillo… He tenido tres operaciones y todavía no estoy bien. Necesito más cirugías en mis brazos”, explicó.

Christina empaca sus pertenencias para salir el campamento de desamparados. / Foto: Aurelia Ventura.

A pocos pies de distancia se encontraba Christina Olson recogiendo sus pertenencias. La mujer de 45 años dijo que perdió su hogar hace unos tres años cuando fue despedida de su empleo y después cayó en incapacidad.

“Yo tenía dinero antes, era asistente de maestra, tengo mi certificado. Claro que me gustaría tener un hogar pero la renta esta tan cara que [te ves obligada] o a pagar un alquiler o vivir en un carro”, dijo Olson.

Ella también esperaba recibir un vale para un motel y dijo que 30 días es un periodo razonable para que las personas se levanten y comiencen una nueva vida.

No quieren encontrar solución

Varios de los desamparados aseguraron que el problema son los funcionarios de los condados y las ciudades quienes prometen crear viviendas pero, al final, no lo hacen.

“Nadie quiere estar aquí [en el cauce]. La policía viene y te trata como basura. Esto no es un estilo de vida y no es como que no hemos intentado [mejorar]”, dijo Joe, quien no quiso proveer su apellido.

El hombre aseguró estar en una lista de espera para vivienda por más de un año.

“No han provisto la vivienda que prometieron. Solo se sientan en millones de dólares que colectan y no nos ayudan”, recalcó Joe, quien agregó que es una desgracia que en uno de los países más ricos del mundo exista un número tan alto de personas sin hogar.

Joe recoge lo poco que tiene y cuenta que nadie es feliz de llevar una vida así . / Foto: Aurelia Ventura. 

“Esto no funciona porque ellos [los funcionarios] no están organizados”, dijo Joe.

Por su parte, la abogada Brooke Weitzman, concordó con algunos desamparados acerca de la desorganización de parte de los trabajadores sociales.

La representante de las personas sin hogar que demandaron al condado por el desalojo, dijo que los indigentes estaban recibiendo instrucciones contradictorias de varias agencias que los dirigían a numerosas líneas de servicios seguros y algunos estaban perdiendo su lugar en una línea al ser enviados a otra.

Las personas se formaron en líneas para poder obtener un cupón e instalarse en un motel por al menos un mes. / Foto: Aurelia Ventura.

Weitzman dijo ayer que “[era] demasiado pronto para decir qué tan bien iba el progresó de la mudanza”. “Continuamos teniendo una buena comunicación con el condado pero estamos preocupados por la posible falta de cuartos disponibles”, dijo Weitzman.

Se estima que en algún momento llegaron a vivir hasta 1,000 personas a lo largo del cauce, el cual solía ser un camino para bicicletas y para caminar.

“Las cosas están progresando según lo planeado”, dijo Jen Nentwig, vocera de la oficina ejecutiva del condado de Orange ayer cuando se estimaba que quedaban alrededor de 400 personas en el lugar.

Desde el martes pasado las autoridades han logrado conseguir vivienda en moteles para 178 personas, de acuerdo a Nentwig..

Agentes del Sheriff y autoridades de servicios sociales llegaron al lugar. / fotos: Aurelia Ventura.

En cifras

  • La junta de supervisores del condado de Orange aprobó 400 vales de moteles, comida y planes para expandir viviendas voluntarias donde sea necesario.
  • El costo promedio de un cuarto es de 75 a 125 dólares la noche.
  • Los supervisores aprobaron 180.000 dólares en vales de comida para los desamparados.
  • 92 camas fueron agregadas en el refugio Bridges Kraemer Place en Anaheim.
  • Funcionarios aseguraron que se pondrán casas de campaña en el estacionamiento del refugio si es necesario.
  • El refugio WISE Place para mujeres de Santa Ana instalará 100 camas adicionales para las víctimas de violencia doméstica.
  • Una vez que los transeúntes estén en moteles y refugios, funcionarios intentarán conseguirles un hogar permanente.
  • Se estima que el martes unos 400 indigentes dejaron el cauce por un hogar temporal en moteles o refugios locales.

Con información de CNS.