Garcetti ignoró el informe de 2016 sobre los defectos en el programa de jubilación de policías y bomberos

El Plan de Opción de Jubilación Diferida (DROP) fue aprobado por los votantes en 2001 con la promesa de que mantendría a los oficiales veteranos en el trabajo algunos años más sin costo adicional para la ciudad.

El alcalde Eric Garcetti y los líderes del Concejo Municipal de Los Angeles ignoraron un informe que los instaba a eliminar, o modificar drásticamente, un controvertido programa que paga a los policías y bomberos veteranos sus sueldos y pensiones simultáneamente por hasta cinco años. El Plan de Opción de Jubilación Diferida (DROP) fue aprobado por los votantes en 2001 con la promesa de que mantendría a los oficiales veteranos en el trabajo algunos años más sin costo adicional para la ciudad.

El mes pasado, una investigación del Times descubrió que más de 1,200 participantes del DROP habían ingresado al programa para luego lesionarse recibiendo el doble de su paga habitual, algunos de ellos permaneciendo fuera durante años con problemas de espalda y dolor de rodillas. La semana pasada, el periódico revisó un documento confidencial de la ciudad que advierte sobre problemas graves con el programa. En una reunión a puertas cerradas de altos funcionarios electos en febrero de 2016, el Oficial Administrativo de la Ciudad, Miguel Santana, presentó un informe advirtiendo de que el programa “no es ni ha sido neutral en cuanto a costos”, como originalmente se prometió a los votantes.

Además, el motivo original para crear el programa, la pérdida de altos funcionarios del Departamento de Policía de Los Ángeles bien por la jubilación bien por el éxodo a otros departamentos tras el escándalo de Rampart, que expuso la corrupción generalizada dentro del departamento, carecía ya de sentido, según el informe.

Según Santana, tampoco había razón alguna para incluir a los bomberos en el programa porque la ciudad no tiene problemas para retenerlos: en las raras ocasiones en que hay ofertas de trabajo para bomberos, el departamento obtiene muchos más solicitantes de los que puede contratar. Los bomberos generalmente trabajan 10 turnos de 24 horas al mes y los empleados de tiempo completo del departamento promediaron 174,000 de dólares en compensación total en 2017, según un análisis del Times.

El hallazgo de Santana podría haber estimulado a los funcionarios electos a eliminar el programa o renegociar sus términos con los líderes de los políticamente poderosos sindicatos de policías y bomberos, según el código administrativo de la ciudad, pero estos no hicieron nada.

Tras la publicación de la investigación del Times, Garcetti se unió a los miembros del Comité de Relaciones con los Empleados Ejecutivos de la ciudad, quienes vieron el informe de 2016 de Santana, para pedir un nuevo estudio del programa, el cual “no es un derecho”, como dijo Garcetti en una entrevista el jueves, sino “algo que conservaremos si funciona para nuestra ciudad y nuestro sistema de seguridad pública, no simplemente porque ha estado allí en el pasado”.

El alcalde anunció que se está considerando la suspensión de los pagos de pensiones a los participantes en el programa mientras se encuentren en situación de baja laboral, una idea tomada de la ahora desaparecida política DROP de San Francisco. “Esa es una solución rápida y sencilla que ciertamente apoyaría”, respondió Garcetti, quien añadió que no exigió que los sindicatos acudan a la mesa de negociaciones después de recibir el informe de 2016 por temor a que los datos subyacentes no fuesen confiables.

Cuando los empleados ingresan a DROP, acuerdan aceptar la pensión para la cual califican. En teoría, el programa beneficia a la ciudad porque los empleados que reciben durante los próximos cinco años no aumentan el monto de su pago de pensión. La evaluación general de si DROP es un buen negocio para los contribuyentes depende de muchos otros factores, sin embargo, incluyendo cuánto tiempo viven los empleados en la jubilación y si realmente se presentan para trabajar mientras reciben su salario y los pagos anticipados de pensión.

Los miembros del Concejo Municipal en el EERC cuestionaron con dureza los hallazgos de Miguel Santana: el concejal Mitchell Englander dijo que “la metodología del informe y sus conclusiones eran cuestionables”, mientras que el concejal Paul Koretz definió la presentación de Santana como “a medio hacer” y “no tan convincente”, llegando a decir que Santana “no era una CAO especialmente pro-laboral”. El aludido, quien dejó la posición CAO para dirigir la Asociación de la Feria del Condado de Los Ángeles el año pasado, insistió en que el informe “habla por sí mismo” y rechazó hacer más comentarios.

Desde su inicio en 2002, DROP ha pagado más de 1.6 mil millones de dólares en cheques de pensiones adicionales, según la investigación del Times. Casi la mitad de los participantes, que deben tener al menos 50 años para calificar, han ingresado al programa y luego han recibido lesiones extendidas por dolencias comunes que aquejan a cuerpos que envejecen independientemente de su profesión, incluidas la espalda, la rodilla y la presión arterial alta. De hecho, los policías y bomberos del programa desde julio de 2008 hasta julio de 2017 tenían casi el doble de probabilidades que los que no estaban en DROP de faltar al trabajo debido a lesiones, enfermedades o ausencias remuneradas, tal y como halló el Times. La ausencia media fue de 10 meses, pero al menos 370 se perdieron más de un año.

Una pareja del LAPD que recaudó apenas 2 millones de dólares mientras estuvo en DROP dijo sufrir síndrome del túnel carpiano y otras dolencias acumulativas luego de ingresar al programa. Ambos se perdieron unos dos años y pasaron parte del tiempo empezando un negocio familiar y de vacaciones en en Cabo San Lucas. Otro capitán de LAPD, que recaudó 1.5 millones de dólares, se perdió casi tres de los cinco años que estuvo en el programa debido al dolor de una rodilla mala, túnel carpiano y múltiples lesiones que afirmó haber sufrido después de caerse de una silla de oficina.

Todos los funcionarios electos que recibieron el informe confidencial de 2016 han recibido apoyo financiero significativo de los sindicatos de bomberos y policías de Los Angeles en las recientes elecciones, según muestra una revisión del Times de los registros financieros de las campañas de la ciudad. Koretz recibió más de 98,000 dólares por su exitosa reelección en marzo de 2017, incluidos los gastos en los que incurrieron los sindicatos para enviar correos y llamadas telefónicas en su nombre. “Las contribuciones no influyen en mis acciones”, dijo.

Los sindicatos también dedicaron aproximadamente 65,000 dólares a apoyar las campañas de reelección de marzo de 2015 de Englander y los miembros del EERC Herb Wesson y Paul Krekorian, según los registros. Wesson y Englander dijeron que solo una pequeña fracción de sus contribuciones directas a la campaña provenían de los intereses de la policía y los bomberos. “Rechazo que cualquier persona o entidad tenga influencia sobre mi posición”, dijo Englander. La mayor parte del gasto provino del sindicato de bomberos, conocido por su apoyo a los funcionarios municipales, cuya posición en DROP fue desafiada directamente por el informe de Santana.

Garcetti no pudo ganar su respaldo para su campaña electoral en 2013, pero en agosto de 2016 el sindicato votó para contribuir a su campaña de reelección, gastando 44,700 dólares en donaciones, anuncios impresos y vallas publicitarias en su apoyo. Garcetti dijo que las contribuciones políticas no fueron un factor en su toma de decisiones: “apoyé a los bomberos cuando su unión no me respaldaban, y lo haría de nuevo en un abrir y cerrar de ojos”. Un representante del sindicato de bomberos dijo que la organización no apuntó a los miembros de EERC, sino que apoyó las campañas de “casi todos los miembros del Consejo de la Ciudad de Los Ángeles”.

Corina Lee, directora del sindicato LAPD que testificó en la reunión EERC de 2016, negó que preservar DROP fuera un motivo para las contribuciones políticas de su organización, pues el sindicato policial ni siquiera sabía que DROP estaba en peligro, y nunca supo o vio una copia del informe de Santan: “nadie hizo ninguna pregunta, hicimos nuestras breves declaraciones y nos fuimos”, dijo en referencia a la reunión. En una revista sindical interna unos meses después de la reunión, en abril de 2016, Lee escribió que después de “una larga discusión, EERC acordó que DROP continuaría como está hasta próximo aviso”.

Los líderes de la ciudad ya tuvieron una oportunidad de eliminar DROP en 2008, cuando originalmente estaba programado que expirara. Hubo informes en el momento en que los oficiales se unieron al programa y luego salieron con lesiones extendidas. Un miembro del consejo había advertido sobre el abuso, pero los funcionarios de la ciudad no habían investigado la escala del problema. En un intento por evitar el debate sobre la alteración del lucrativo programa, Lee y un representante del sindicato de bomberos propusieron una norma que exige que todos estén en servicio activo el día que ingresen a DROP, pero esta “regla de un día” no impide que muchos oficiales se retiren antes de ingresar al programa, regresen al trabajo por un par de turnos para calificar para los pagos dobles y luego vuelvan a salir con largas lesiones, tal y como halló el Times.