Procurador Jeff Sessions califica de “radicales pro fronteras abiertas” a líderes de California

Con un discurso combativo, el procurador de Trump vino a California a emplazar a sus gobernantes y a reiterar que pondrá todos sus recursos en luchar contra lo que llamó la "obstrucción de la justicia" del estado a los agentes migratorios federales .
Procurador Jeff Sessions califica de “radicales pro fronteras abiertas” a líderes de California
El fiscal de la nación está hoy en California atacando a sus líderes políticos y leyes pro inmigrantes. (Toya Sarno Jordan/Getty Images)

Calificando a los líderes políticos de California como “radicales que favorecen las fronteras abiertas”, el procurador de la nación Jeff Sessions dijo que usaría todo su poder para detener las leyes aprobadas por el gobierno estatal para limitar la colaboración con las autoridades migratorias.

En su discurso ante la Asociación de Agentes de Paz de California en Sacramento, Sessions dedicó un pasaje de su discurso especialmente a la alcaldesa de Oakland Libby  Shaaf, quien es el objetivo de una intensa campaña en los medios conservadores por avisar a sus ciudadanos de un operativo de la Agencia de Inmigración y Aduanas la pasada semana.

“La alcaldesa de Oakland está ayudando a los extranjeros ilegales (sic) a evitar la aprehensión de parte de agentes de ICE, violando la ley”, dijo Sessions. “¿Cómo se atreve a amenazar la vida de nuestros agentes federales, promoviendo la agenda radical de fronteras abiertas”?

Sessions vino a California horas después que sus abogados en el departamento de justicia federal presentaran una demanda contra tres leyes estatales aprobadas en meses recientes.

La demanda de Sessions desafía la legalidad del Acta de Valores de California (SB 54), que limita la cooperación de autoridades estatales y locales con tareas migratorias.

También demandó contra la ley AB 450 que regula el acceso de ICE a los centros de trabajo y la AB 103, que crea un sistema de inspección local de los centros privados de detención.

La demanda alega que estas leyes locales entorpecen la aplicación de la ley federal y son inconstitucionales porque violan la cláusula de supremacía del gobierno federal en asuntos legales.

“Vayan a la historia, este asunto está resuelto”, dijo Sessions. “El rehusarse a arrestar y deportar a los inmigrante ilegales, especialmente el elemento criminal, es un rechazo directo a las leyes y crea un sistema de fronteras abiertas, una idea irracional que los estadounidenses no pueden aceptar”.

Sessions también repitió algunas aserciones que constantemente hacen los grupos y medios anti inmigrantes pero que son patentemente falsas, como por ejemplo que los inmigrantes sin papeles cruzan y “al día siguiente tienen todos los beneficios”.

“No puede ser que alguien cruce, y dos días después esté libre, sin que nunca nadie lo expulse y que pueda tener acceso a welfare, estampillas de alimento, seguro social y todos los beneficios de la sociedad”, dijo Sessions.

Los inmigrante indocumentados no tienen acceso a prácticamente ningún beneficio federal y muy limitados beneficios estatales. Incluso los residentes legales tampoco lo tienen durante los primeros cinco años de su residencia.

“Estas leyes fueron diseñadas para obstruir la aplicación de la ley federal”, aseguró Sessions.

El procurador de la nación habló elogiosamente de California como “un gran estado” e indicó que sus líderes son los que lo están dañando con estas medidas.

Entre sus objetivos estuvo también el procurador del estado Xavier Becerra, a quien emplazó por haber dicho recientemente que los empleadores que no cumplan las leyes restringiendo el acceso de agentes de ICE a las zonas privadas de centros de trabajo, estarían sujetos a multas.

Esto es lo que manda la nueva ley AB 450.

El procurador Becerra, el gobernador Jerry Brown y otros líderes estatales se preparaban esta mañana para contestar a Sessions, pero el autor de la ley santuario Kevin de Leon dijo ayer que confiaba en la legalidad de la ley SB 54 de la cual fue autor.

El gobernador Brown dijo que se trataba de una “maniobra política de Sessions” y dijo que ninguna ley impide a ICE hacer su trabajo en California.