Santa Ana tiene nuevo jefe policial

David Valentín cuenta con 385 oficiales para patrullar una ciudad de más de 300,000 habitantes; le exigen que respete el estatus de ciudad santuario
Santa Ana tiene nuevo jefe policial
David Valentín, un hombre de 48 años, casado, que creció en Santa Ana fue juramentado como el vigésimo primer jefe del Departamento de Policía de esta ciudad. (suministrada)

Pandillas, atropellamientos y policía comunitaria son los retos del nuevo jefe policial en Santa Ana.

La semana pasada, David Valentín, un hombre de 48 años, casado y que creció en Santa Ana fue juramentado como el vigésimo primer jefe del Departamento de Policía (SAPD) de esta ciudad, donde enfrentará el serio reto de combatir a unos 400 pandilleros plenamente identificados en 88 grupos delictivos, llenar las vacantes de agentes en el SAPD y
educar a la comunidad para evitar muertes por atropellamiento en las calles.

Con un personal de 385 miembros para una ciudad de más de 300,000 habitantes, Valentín declaró que está
“haciendo magia” para cubrir las necesidades de seguridad de la población.

“Tenemos 50 vacantes que no han sido llenadas”, contó. “Estamos tratando de atraer a más oficiales, igual que
otros departamentos de policía; buscamos a quienes quieran trabajar y servir a la comunidad de Santa Ana”.

Mientras intenta llenar esas posiciones, los agentes con los que cuenta consideran como prioridad el liderazgo del jefe en turno, y Valentín apenas ha comenzado a borrar a imagen del exjefe, Carlos Rojas, quien renunció al puesto y posteriormente demandó a la ciudad sobre posibles actos de corrupción y actividades ilegales por parte de algunos miembros del concilio y del Sindicato de Policía.

David Valentín (al centro) cuenta con 385 oficiales para patrullar una ciudad de más de 300,000 habitantes; le exigen que
David Valentín (al centro) cuenta con 385 oficiales para patrullar una ciudad de más de 300,000 habitantes; le exigen que
respete el estatus de ciudad santuario. (Suministrada)

“No voy a comentar de la situación que ocurrió anteriormente; me concentraré en cambiar hacia adelante el
servicio que ofrecemos en SAPD”, dijo Valentín. “Tengo una buena relación con todos y me concentraré en
cómo todos juntos podemos servir bien a la comunidad de Santa Ana; se trata de un esfuerzo colectivo”.

Un veterano del Departamento

El jefe Valentín se unió al SAPD Ana en 1990. Fue nombrado jefe interino en junio de 2017, en reemplazo de Jim Schnabl, quien, a su vez, había sido nombrado jefe interino por el saliente Carlos Rojas, en abril pasado. Finalmente, el 20 de febrero, Valentín fue respaldado por unanimidad en el Concejo Municipa para convertirse en el nuevo jefe del Departamento.

“David Valentín representa todo lo mejor de Santa Ana. Es importante para la comunidad tener talentos locales para tomar una posición de liderazgo como el jefe de la Policía. Su conocimiento y experiencia unirán la comunidad y la aplicación de la ley”, dijo el concejal Sal Tinajero, presidente del Comité de Seguridad Pública, Cumplimiento de Códigos y Concejo de Empoderamiento del Vecindario en el Concilio. “Su liderazgo producirá varios enfoques nuevos y positivos en la comunidad”.

Con más de 16 años de experiencia en el nivel de comando, incluido el mando de la alta gerencia como subjefe de operaciones de campo, investigaciones y administración, el titular del SAPD dijo a La Opinion que parte del éxito en su carrera se lo debe a los consejos del ya retirado capitán de la policía, George Saadeh.

“El [Saadeh] era y sigue siendo una persona importante en mi vida”, expresó. “El me enseñó lo importante de ser
un policía de Santa Ana, concentrado en el servicio a la comunidad”.

 

Valentín (izquierda) quiere enforcarse en realizar trabajo de policía comunitaria para proveer mayor seguridad pública en la ciudad que es cabecera del condado de Orange. (Suministrada)
Valentín (izquierda) quiere enforcarse en realizar trabajo de policía comunitaria para proveer mayor seguridad pública en la ciudad que es cabecera del condado de Orange. (Suministrada)

Retorno a la policía comunitaria

Precisó que el compromiso más grande que tiene ahora en el SAPD es “concentrarnos en los servicios esenciales para la ciudad, porque tenemos aproximadamente 50 posiciones que no están llenas, y aun así debemos responder a la comunidad”.

“Tengo que investigar qué tipo de estrategias y tácticas podemos empezar para proporcionar el mejor servicio
posible”, añadió. “Al mismo tiempo, volveremos a trabajar en las relaciones comunitarias que son muy importantes y se exigirá a los patrulleros que salgan de sus unidades y se enfoquen en una política orientada a la comunidad como sucedió en 1990 y a principios de 2000”.

Sobre las pandillas, causantes de 11 asesinatos en 2015 y 23 en 2016 y un diciembre sangriento en 2017 con
balaceras, Valentín expresó que en julio de 2017 reactivó la unidad antipandillas del SAPD, los siete días de la
semana.

“No solo se trata de buscar a los pandilleros, sino desarmarlos”, dijo. “Sacamos de las calles un 27% de pistolas [110 armas en total] y para este año es importante que nos concentremos en esa área, porque si la gente tiene pistolas en sus manos hay más oportunidad de que se cometan más crímenes”.

Michelle Macchiaroli, sargento del SAPD en la zona noreste de Santa Ana, dijo que con el nuevo jefe se
esperan “muchas cosas grandes, porque él es muy proactivo en [contra de] violencia de pandillas y le
preocupa el número de personas que mueren atropelladas en las calles”.

La seguridad vial también es una prioridad para Valentín.

“Este problema se trata de educación”, aseguró el jefe Valentín. “Hemos visto muchas situaciones donde la
gente maneja bajo la influencia del alcohol o drogas y los peatones piensan que pueden cruzar [una calle o una
intersección] con seguridad; por eso traemos a miembros de la comunidad para que observen cómo se desarrolla un retén de tráfico, y vean por sí mismos lo que ocurre cuando alguien no respeta las leyes de tránsito”.

Valentín (centro) quiere que los policías de Santa Ana salgan de sus patrullas e interactuen más de cerca con la comunidad. (Suministrada)
Valentín (centro) quiere que los policías de Santa Ana salgan de sus patrullas e interactuen más de cerca con la comunidad. (Suministrada)

Respeto por la ordenanza de ciudad santuario

Por otra parte, Carlos Perea, director de programas y política de la organización comunitaria Resilience OC,
dijo que los jóvenes de Santa Ana esperan que el jefe Valentín respete la ley santuario de la ciudad y que la
implementación de la ordenanza que impide la colaboración de los policías con autoridades del Servicio de
Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no solo sea “de dientes para afuera”.

“Nosotros sabemos que los sindicatos y asociaciones de policía no han sido amigables con las pólizas a nivel
local, estatal o nacional [a favor de los inmigrantes] y la narrativa de criminalizar al inmigrante la empujan ellos
mismos”, dijo. “Pero tenemos la expectativa de que el SAPD se apegue a la ordenanza de ciudad santuario y
no la haga más débil o que alguien quiera llegar a querer desmantelarla”.

A este respecto, Valentín afirmó que en este tema hay dos políticas diferentes: una de inmigración y la otra de
justicia criminal sobre inmigración “que en Santa Ana no se deben cruzar”.

“Nosotros no estamos encargados de hacer el trabajo [de agentes de inmigración]; esa es responsabilidad del gobierno federal y son quienes se encargan de investigar si alguien está legal o no. Nosotros nunca preguntamos eso a nadie”, recalcó. “Tener una ciudad santuario no significa que la gente puede cometer crímenes sin consecuencias y mucha gente no lo entiende correctamente. Nosotros estamos para servir sin
importer quién sea la persona. No nos importa si está legal o no…Lo que queremos es que la gente que vive y
trabaja en Santa Ana, o que visita la ciudad, se sienta bien hablando con la policía”.