Tarima de artistas: un espacio radial para los latinos

Locutora salvadoreña habla sobre su programa y el apoyo al talento hispano desde una cabina de Santa Ana
Tarima de artistas: un espacio radial para los latinos
Doris Therrien es originaria de El Salvador. / Foto: Mey Lyn Mitteenn

Cada sábado, Doris Therrien sale de su casa en Van Nuys con una mochila en la que lleva un micrófono, una muda de zapatos y un libro, en el que colecciona biografías y autógrafos de los cantantes que entrevista.

Le toma seis horas transportarse hasta Santa Ana, ciudad en el condado de Orange, donde se sitúa la cabina de radio en la que sábado a sábado entrevista a artistas latinos que buscan abrirse camino en el mundo de la música o el teatro.

“Tomo el bus hasta North Hollywood; el tren hasta Union Station y ahí compro mi café y mientras estudio las biografías de mis entrevistados espero a que dé la una de la tarde para tomar el
Metrolink”, cuenta.

La salvadoreña, de 48 años de edad y quien dice no manejar debido al temor que le dejó vivir un accidente de auto, señala que el trayecto no le molesta. “Lo hago con mucho cariño para apoyar al artista hispano y a la comunidad”.

Hoy, tras años superar miedos e inseguridades, cuenta con un programa propio llamado ‘El Show de Doris y sus amigos’ en Eufónico Radio, una estación no comercial que encuentra su salida por Internet.

“Se les entrevista y se les da a conocer. Creo que hay mucho talento pero en ocasiones no hay el apoyo necesario [para promoverlos]”, comenta.

Doris (d) junto al artista Tony Tony Amor (i). / Foto: suministrada

Asegura que en su programa, que sale cada sábado de 4:00 p.m. a 7:00 p.m., se le ofrece una oportunidad a todos; desde actores y actrices de teatro hasta cantantes de música norteña, banda y
románticas.

“Una vez hasta llegaron Los Chinelos [danzantes de Morelos, México] con sus máscaras y unos trajes de colores muy lindos”, narra.

Y es que el programa, que empezó en septiembre de 2017, no solo es de sintonía radial sino que también se puede ver la transmisión por medio de video online.

En esta imagen (de izq. a der.) junto a King FRESH, danny Torres y Brando Salazar. / Foto: suministrada

Al preguntarle cómo una salvadoreña se animó a promover la música en su mayoría mexicana —en especial la norteña— cuenta que lo que la jaló a este género fue la alegría de las melodías.

“Me gustan sus letras, el carisma del cantante y la chispa… Todo eso le invita a uno a bailar, a cantar”.

Dice sentir fascinación por la música mexicana porque cuando Doris era pequeña, su mamá la llevaba a la Plaza del Mariachi en San Salvador… “Ahí los escuchaba, desde esa experiencia, me encantó”.

Una puerta al infinito

El locutor Jason Glez, de 39 años de edad y oriundo de la ciudad de México, explica que la ventaja de una radio en Internet es que “se llega a todos lados, se puede llegar hasta México porque trasciende fronteras; la radio comercial llega solo hasta cierta área”.

A empujones, empecé

Doris abrió una cuenta en Facebook hace seis años y la primera solicitud de amistad provino del cantautor salvadoreño Franklin Palacios.

“A los meses de conocerlo me invitó a un evento en Hollywood. Al llegar me sorprendí tanto de las cámaras que me escondí detrás de las cortinas”, confiesa entre risas. Esa celebración hizo crecer su lista de contactos.

Luego, aunque Doris no sabía nada de teatro, la pusieron a dirigir una obra donde conoció al actor y locutor Jason Glez, con quien hoy comparte un segundo programa radial llamado ‘Balconeando a las Estrellas’.

Jason Glez (i) junto a Doris Therrien (d), juntos llevan a cabo Balconeando a las Estrellas, un programa radial de farándula. / Foto: Mey Lyn Mitteenn.

“El me llevó a formar parte de un desfile comunitario, luego fui su asistente personal y aunque yo no soy actriz me hizo participar de una película. Luego me dijo; ‘Vamos a ir el sábado a la radio’. Siempre me aventó. No me daba tiempo para pensar [en decir que no]”.

Al principio no quería ni agarrar el micrófono pero cuando empezó a llevar amigos del mundo artístico al programa, se soltó. “Al verlos llegar me empecé a sentir en confianza, empecé a hablar. Sin darme cuenta me fui empapando de lo que es locución”. Pero no todo fue fácil.

Una vez alguien le dijo que cómo siendo “gordita” iba a estar en la radio.

“Se lo platiqué a Jason; él me dijo que me enfocara en lo que estaba haciendo, que no viera lo negativo y así lo hice. Ahora las críticas las veo como piedritas para seguir construyendo mi castillo”, agrega.

A las personas que quieren empezar un proyecto pero tienen miedo, Doris les dice que crean en ellos mismos, que tomen la iniciativa y que si encuentran palabras negativas, las transformen en fuerza.

Hoy su programa ya ha tenido más de 50 invitados desde su lanzamiento al aire y Doris dice que va por más.

De reina al encierro

Desde los 6 años de edad, esta salvadoreña empezó a participar de reinados y fonomímicas en su tierra natal. “Los maestros vieron que tenía chispa y me llevaban a la televisión a presentar festivales”.

Tras llegar a Estados Unidos en 1981, estuvo casada durante 20 años. Los primeros 10 fueron de maravilla; luego, llegaron los golpes. “Estuve mucho tiempo encerrada. No podía tener amistades y con la violencia doméstica se cerró todo lo que fui de niña”.

Desde pequeña participaba en festivales. / Foto: suministrada

Al cuidado de su hogar y sus cinco hijos, Doris no tenía permitido maquillarse, ni celebrar el cumpleaños de sus hijos. Su exesposo era en esa época seguridad pública y como él tenía armas en la casa, debido a su trabajo, estaba paralizada por el miedo.

“Cuando uno es víctima sientes tanto temor y [tu agresor] te baja tanto el autoestima que piensas que jamás vas a salir de eso… Por eso entiendo a muchas que callan”, dice.

Su mensaje a otras mujeres ahora es que no sientan temor, que busquen ayuda y no se dejen humillar.
En una oportunidad, rememora: “me empecé a ver unos moretitos en el cuello como mordidas y tenía manchas en la piel. Cuando [mi exesposo] me vio, me dio una paliza tremenda”.

En septiembre de 2012, Doris terminó en el hospital con hemorragia interna. Las manchas que aparecieron en su cuello se dieron a causa de la trombocitopénica púrpura que padecía. Esta es una enfermedad que hace que la persona se quede sin plaquetas —fundamentales para la coagulación de la sangre.

“Me daban hemorragias terribles, mareos y cuando hablaba botaba sangre. Los doctores me dieron dos semanas de vida”. Doris, quien pesaba más de 300 libras y ya no podía ni caminar, dice que pensar en sus hijos, la ayudó a recuperarse.

Aunque otros padecimientos la orillaron a atravesar por más de 10 cirugías en el estómago, dice que no se da por vencida. “A mí me han diagnosticado la muerte varias veces y yo creo que Dios tiene un propósito para mí”, dice.

El programa de Doris es transmitido cada sábado en la tarde. / Foto: Mey Lyn Mitteenn

Por eso hoy, ya separada y con la adoración que siente por sus tres nietos, orienta esa fuerza en ayudar a los demás, sobre todo al artista.

“La comunidad latina es rica porque hay muchísimo talento pero tiene como temor porque a veces no sabe dónde ir o qué puerta tocar… El Show de Doris está para recibirlos, tenemos un escenario para que interpreten hasta tres canciones. Ahí se les entrevista y luego les digo: ‘ya ahora, lúcete’”.

Entre los entrevistados
figuran Velia Aguirre, conocida como ‘la voz de Chihuahua’; el cantante de mariachi Gerardo Guzmán; el director de obras de teatro José Armando Rodríguez, entre otros.