Este inmigrante mexicano creó un ballet folclórico que unió a su comunidad. Y de prontó llegó ICE

Dario Sanchez es un hombre honesto, taxista y jornalero, que durante 10 años enseñó y dirigió un grupo de baile folclórico en Yonkers, Nueva York, hasta que quedó atrapado en el "doble peligro" para indocumentados de largo tiempo.

Darío Sánchez-Rosas, un inmigrante mexicano residente de Yonkers, Nueva York, ha trabajado como taxista y como jornalero. Pero fue su vocación como creador y líder de un grupo de baile folclórico mexicano la que lo llevó a las páginas del New York Times, que en 2005 hizo un artículo sobre él y su grupo: Ballet Folclórico Espíritu de México.

“Historia y tradición inspiran a bailarines”, encabezó el artículo sobre Sánchez y su esposa, y las prácticas de danza que realizaban varias veces a la semana en la parte de atrás de la compañía de taxis. Por años, dieron clases gratis a niños y adultos en la comunidad. 

Pero ahora estamos en 2018, en la era de Trump, y el inmigrante mexicano que inspiró a su comunidad en Yonkers, Nueva York a retomar sus tradiciones, está detenido y al borde la deportación luego de cumplir 6 meses de cárcel federal.

Este cambio radical en la vida de Sánchez y de su familia -esposa, tres hijos, cinco nietos- se debe a una combinación de mala suerte, con la política de Nueva York y las órdenes del procurador Jeff Sessions de perseguir a todos los migrantes que regresen luego de ser deportados.

“En cualquier momento pueden deportarlo, cada lunes salen de ese centro”, dijo Diana Sánchez, la hija mediana de Darío, que cuenta con 31 años, es activista y tiene DACA.

Es un doble peligro que amenaza a muchos inmigrantes que por años han vivido tranquilamente en Estados Unidos:  vivir o transitar por zonas donde la policía colabora con ICE y tener deportaciones previas con regreso al país. 

Esta saga empezó el pasado 24 de agosto, cuando Sánchez regresaba de hacerle un favor a su jefe de Brooklyn, donde trabajaba últimamente, llevando a la hija de este a su colegio en Albany.

Darío no tiene licencia de conducir, porque el estado de Nueva York, a pesar de ser un estado de inmigrantes, no ofrece esta documentación a todos sus residentes.  Por eso su jefe le dijo que se llevara sus papeles, contó Diana.

“Ahí comenzó todo mal”, dijo la muchacha. “Cuando venía de regreso lo pararon por una supuesta infracción y él enseñó la licencia de su jefe. Lo arrestaron y le sacaron las huellas”.

La información fue transmitida electrónicamente a las bases de datos federales y reveló que había sido deportado dos veces anteriores y regresado al país. Según documentos del Departamento de Justicia, Dario fue arrestado por un agente de ICE “que se lo encontró” en Guilderland, NY.

“Lo entregaron a inmigración porque allí las autoridades trabajan con ICE”, dijo Diana.

Después de 31 años haciéndo su vida y criando una familia en Estados Unidos, Darío Sánchez de 55 años de edad podría ser deportado en cualquier momento.

Como muchos inmigrantes indocumentados con largo tiempo en el país, Sánchez había salido del país por una emergencia en 2001 a ver a su mamá en México, después de 14 largos años sin visitarla. Al regresar, poco después del ataque terrorista de 9-11, la frontera estaba reforzada y fue arrestado.

“Lo deportaron”, cuenta Diana. “Entró de nuevo y lo tuvieron un mes en la cárcel para deportarlo de nuevo. A la tercera intentona lo logró y se reunió con nosotros aquí. Ese mismo año el estado de Nueva York decidió quitar las licencias a indocumentados y él, que era taxista, se quedó sin documentos”.

El regresar tras ser deportado ha convertido a Darío en un delincuente, en especial luego que el procurador de la nación Jeff Sessions ordenó a sus subordinados fiscales del Departamento de Justicia a presentar cargos penales contra todos los inmigrantes.

El comunicado del Departamento de Justicia del pasado 18 de octubre proclamó : “hombre mexicano admite repetida entrada ilegal a Estados Unidos”.

Sánchez pasó de indocumentado a delincuente convicto de la noche a la mañana.

Su familia entera y su comunidad de Yonkers se está movilizando en pedir clemencia para el padre de familia, que cuando fue arrestado estaba en trámite para una visa U tras ayudar a las autoridades en el caso de un asaltante en serie de taxistas.

“Esa persona buscaba taxistas hispanos y los asaltaba”, dijo Diana. ” A mi papá le tocó un día en su taxi y como no tenía dinero lo tuvo una hora manejando con la pistola apuntándole. Asaltó a varios taxistas y el caso se hizo grande. El atestiguó en su contra y esperábamos la condena para que le dieran su visa”.

Pero el arresto lo detuvo todo. “Si la policía que lo arrestó no lo hubiera entregado a ICE no estaríamos en esta situación”, dijo la muchacha.

Miles de personas han firmado la petición de apoyo a Darío. Para sumarse, puede visitar el enlace aquí