Último adiós para el agente Casillas

Familiares, colegas y residentes de Pomona se hicieron presentes para acompañar la carroza fúnebre en su recorrido

A pesar del frio y la lluvia, cientos de personas se congregaron hoy jueves en una iglesia y calles de Pomona para rendir tributo a Greggory Casillas, policía abatido durante el cumplimiento de su deber el pasado 9 de marzo.

Casillas, quien estaba a punto de cumplir su entrenamiento obligatorio cuando fue abatido por un sospechoso, fue recordado por familiares y amigos como un “superhéroe”, “gran padre” y “gran hombre” en una ceremonia realizada en la iglesia Purpose de Pomona, hasta donde acudieron agentes de todo el estado, Oregón, Washington e incluso Nueva York.

El agente Casillas deja a su esposa y dos hijos. / Foto: Policía de Pomona

Visiblemente acongojado y en ocasiones con dificultad para emitir palabra alguna, Gregory Casillas IV, padre del agente, recordó a su hijo como un hombre de principios, íntegro, comprometido con su comunidad.

Casillas IV dijo que su hijo deseó convertirse en policía para poder proteger y servir a su comunidad—protección y servicio cumplido al rescatar de las garras del crimen a dos adolescentes.

“El ayudó a dos jóvenes a cambiar su vida. Nunca supe qué tan gran corazón tenía, hasta ahora lo sé. Mi hijo fue doblemente más hombre que yo”, comentó mientras las lágrimas rodaban por su rostro. Casillas IV agradeció también la labor que las agencias del orden cumplen alrededor del país e instó a la comunidad a respetar el uniforme. “Cuando vean a un policía bajen la mirada y agradezcan”, dijo.

Arturo Fermatt Jr., cuñado y mejor amigo de Casillas, narró el día que lo conoció y cómo lo vio crecer y madurar hasta llegar al Departamento de Policía como oficial. Fermatt dijo que Casillas era un hombre que había logrado sus sueños, había obtenido el amor de una gran mujer, había engendrado dos hijos, se había convertido en policía y estaba a punto de obtener su primera casa.

A pesar de la lluvia, la comunidad salió a las calles a despedirlo. / Foto: Alejandro Cano

Fermatt recordó con cariño el último Halloween que paso junto a Casillas.

“Era el juego seis de la Serie Mundial, Dodgers contra Houston. Ese día se disfrazó de plátano y uno de sus hijos, Mariano, de cinco meses, de mono; su hijo Gregorio, de 4 años, de Mario y su esposa Claudia de hongo. El hacía todo para ver sonreír a sus hijos y también a los míos. Ese día me dijo que estaba feliz mientras le daba el biberón a su hijo. Lo miré feliz, lo miré realizado”, comentó Fermatt.

El hombre también narró el momento de la llamada—un día que jamás olvidará.
“Nuestra última charla fue sobre una lámpara, me habló diciéndome que no la encontraba. Le dije que los niños estaban jugando con ella. Fue la última vez que escuché su voz”, dijo.

“Casillas fungió más que tío, era un superhéroe para mi hijo, y ejemplo a seguir para la familia”, agregó Fermatt con un nudo en la garganta. Casillas “era muy chistoso y siempre fue en centro de la atención”, añadió Fermatt.

“Amó el béisbol, amó a su familia y amó lo que hacía. Recuerdo cuando no pasó un examen: se puso muy triste y sintió que había defraudado a su familia. Le dijo que no renunciara nunca porque nadie quiere a un perdedor. Y así lo hizo, no renuncio jamás”, dijo Fermatt.

Banderas de EEUU y saludos de diversas autoridades se hicieron presentes. / Fotos: Alejandro Cano.

Christian Guevara, quien fue parte del equipo de entrenamiento de Casillas, relató una discusión que tuvo por tres días con el ahora occiso. El tema: ¿cuál sopa era mejor, pozole o menudo?

La narración arrancó sonrisas entre los cientos de asistentes—sonrisas que se silenciaron cuando Guevara dijo en tono solemne que Casillas “estará siempre conmigo, él siempre estará conmigo cuando más lo necesite, será mi ángel de la guarda”.

Al tono de la canción “Quiéreme” interpretada por Marco Antonio Solís entonces parte del grupo musical Los Bukis, un video fue proyectado en la pantalla gigante. La canción sirvió como fondo musical para un video que mostro fotos divertidas de Casillas desde su niñez hasta la actualidad.

Al concluir la ceremonia, el ataúd de Casillas, cubierto con la bandera estadounidense fue trasladado a una carroza negra para después recorrer las calles de Pomona. Cientos de personas desafiaron la lluvia y se congregaron en las calles Garey, Mission y White para presenciar la caravana que tenía como destino el cementerio Forest Lawn en Covina.

Decenas de personas agradecieron la labor y compromiso de Casillas a su paso por el edificio que fue su hogar por los últimos siete meses, el Departamento de Policía ubicado en la calle Mission y Park.

Casillas fue contratado por la policía en 2015 como especialista en records y de ahí fue asignado a la cárcel. En Marzo del año pasado comenzó su entrenamiento para fungir como policía. Tristemente, fue abatido por un sospechoso que se parapeto en un apartamento el pasado 9 de marzo.

Casillas cumpliría el próximo 22 de abril 31 años. A Casillas se le sobreviven su esposa Claudia, sus dos hijos Gregoria y Mariano, sus padres Gregory y Marisela y sus dos hermanos Dominick y Shawn.