NRA acusa a millonarios y famosos de intentar destruir el derecho a portar armas

"Las protestas de hoy no son espontáneas" dice NRA en su página de Facebook
NRA acusa a millonarios y famosos de intentar destruir el derecho a portar armas
La Marcha por Nuestras Vidas reúne a miles en Washington. María Peña/Impremedia

WASHINGTON – La Asociación Nacional del Rifle (NRA, en sus siglas en inglés) acusó a las élites de Hollywood de querer “destruir” la Segunda Enmienda de la Constitución del país, que protege el derecho a poseer y portar armas.

“Los multimillonarios que odian las armas y las élites de Hollywood están manipulando y explotando a niños como parte de su plan para destruir la Segunda Enmienda y despojarnos de nuestro derecho a defendernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos”, señaló la organización en una publicación en su página de Facebook oficial.

La NRA hizo esas afirmaciones el mismo día que un millón de personas, mayoritariamente estudiantes, salieran a las calles de 800 localidades de EEUU para reclamar un mayor control al acceso de armas en el país en el que más tiroteos suceden dentro de centros educativos del mundo.

Varios supervivientes del último tiroteo masivo en una escuela de Parkland (Florida) organizaron este sábado la “Marcha por nuestras vidas”, que reunió a más de medio millón de personas en la capital del país, según medios locales, para exigir que se apliquen medidas que pongan fin a la violencia armada.

“Las protestas de hoy no son espontáneas”, apuntó la NRA en su nota, en la que atacó a las élites del suroeste de California por haber colaborado con la organización y financiación de esta protesta.

El grupo de presión armamentístico ha sido una de las organizaciones más duramente criticadas en las últimas semanas, después de que el pasado 14 de febrero Nikolas Cruz, un joven de 19 años, atacara su antigua escuela en Parkland con un fusil de asalto AR-15, matando a 14 estudiantes y 3 profesores.

De hecho, hasta el presidente estadounidense, Donald Trump, se distanció en febrero de la poderosa NRA, con la que mantuvo una estrecha relación desde su campaña electoral, y acusó al Congreso de tener “miedo” de ese grupo de presión contrario a ampliar el control de armas en Estados Unidos.

El grupo de cabildeo a favor de la tenencia de armas no apoya las iniciativas de Trump de elevar el límite de edad en la compra de ciertos tipos de armas y prohibir unos dispositivos conocidos como “aceleradores de disparos”, que permiten que los fusiles semiautomáticos disparen cientos de rondas por minuto.

El Departamento de Justicia, sin embargo, emitió este viernes una ley para prohibir la venta de este tipo de accesorios.

Además, numerosas compañías estadounidenses importantes, como las aerolíneas Delta y United Airlines, o las empresas de rentas de automóvil Hertz y Enterprise, cortaron también en febrero sus acuerdos comerciales con la NRA, a cuyos socios ofrecían descuentos en sus precios.