Líder de veteranos deportados logra su ciudadanía estadounidense tras 14 años de lucha

Hector Barajas, quien fundó la Casa de Apoyo a Veteranos en Tijuana y elevó el tema de los veteranos deportados a la atención pública, regresará a Estados Unidos en los próximos días.
Líder de veteranos deportados logra su ciudadanía estadounidense tras 14 años de lucha
Hector Barajas, un líder de la lucha por los veteranos deportados, por fin regresará a casa, convertido en ciudadano estadounidense. Aquí, al momento de recibir la noticia este jueves. (Foto: ACLU)

Hector Barajas, un veterano deportado que se convirtió en un incansable activista por los derechos de otras personas como él, recibió este jueves la buena noticia de que su solicitud de ciudadanía había sido aprobada y muy pronto podrá regresar a los Estados Unidos.

Barajas recibió este jueves la buena nueva en el refugio para veteranos deportados que fundó en Tijuana, rodeado de amigos y de Nathan Fletcher, veterano Marine y presidente de la Coalición Honorablemente Licenciado y Deshonrosamente Deportado (HDDD).

Fletcher ayudó a Barajas y a otros veteranos a solicitar un perdón del gobernador Jerry Brown para limpiar de su record el delito que resultó en su deportación, a pesar de su “descarga honorable” de las Fuerzas Armadas y de haber sido residente legal.

Vistiendo su uniforme militar, Barajas dijo, antes de abrir el sobre con la decisión sobre su caso, que no importa lo que pasara, seguiría comprometido con la lucha de los veteranos.

Pero al abrir el sobre con la documentación que confirmaba la aprobación de su ciudadanía, Barajas rompió en llanto y exclamó: “Catorce años, Dios mío, catorce años. Regreso a casa mamá!”.

El momento fue transmitido por FB live en la página de Hector, quien ha abogado y ayudado a docenas de otros veteranos desde que inauguró la casa de apoyo en Tijuana, “el búnker” como cariñosamente la llama.


El 13 de abril, Barajas será juramentado como ciudadano de Estados Unidos por primera vez en su vida.

Posteriormente, dijo que regresará a Los Angeles, donde están su mamá y una hija , pero se comprometió a seguir durante un año al frente del activismo de los veteranos en Tijuana.

“Es obvio que necesito trabajar, vivir de algo y ocuparme de mi familia”, dijo Barajas. “Si pudiera hacer una fundación ese sería mi sueño, pero también tengo responsabilidades con mi familia”.

“Finalmente, después de años de luchar por los derechos de los veteranos deportados, Héctor podrá regresar a su país como ciudadano estadounidense”, dijo Jennie Pasquarella, directora de derechos de inmigrantes de la ACLU de California “Héctor, como un verdadero soldado, ha luchado día tras día desde su deportación en nombre de veteranos deportados en todo el mundo. Nunca perdió la esperanza de que algún día regresaría a su hogar y se reuniría con su familia”.

Barajas se retiró honorablemente de las Fuerzas Armadas en 2001 luego de servir seis años como paracaidista del ejército y ganar varias medallas y premios. Tras salir del servicio luchó con problemas de adicción y fue convicto por disparar un arma de fuego dentro de un vehículo, encarcelado, detenido por inmigración y luego deportado a México en 2004.

Tras regresar sin autorización a reunirse con su familia, fue detenido de nuevo y deportado por segunda vez en 2010.

Barajas fundó hace algunos años un refugio para veteranos deportados en Tijuana, México, donde vive desde entonces y se ha convertido en una de las voces más conocidas del activismo en favor de esa colectividad.

La Opinión cubrió por primera vez el caso de Barajas cuando tenía poco tiempo de haber llegado a Tijuana, después de su segunda deportación.

Barajas dijo hace poco que estabaá ansioso por ser finalmente ciudadano de un país en el que vivió desde los seis años de edad y para el que sirvió en las Fuerzas Armadas en tiempo de guerra. “Nunca he dejado de ser estadounidense en mi corazón y me he dedicado a este país y  a sus veteranos. Sólo quiero volver para estar con mi familia”, dijo a La Opinión hace algunos meses.

Pero Barajas no es el único en esta situación.

No hay un conteo oficial de cuántos extranjeros inmigrantes que sirvieron en las fuerzas armadas o en guerras de parte de los Estados Unidos fueron posteriormente deportados por cometer una falta a la ley, pero un reporte de la Unión de Libertades Civiles Americanas verificó 230 casos el año pasado.

Hector Barajas, ayudó a muchos otros veteranos a obtener sus beneficios y apoyo, elevando el tema a la atención pública durante años de trabajo (Foto. archivo)

Raul Grijalva, congresista de Arizona, presentó el año pasado un proyecto de ley en el congreso para facilitar el regreso de veteranos deportados.

El llamado “Acta de Protección y Visas para Veteranos”, que establecería un programa de visas para que los veteranos deportados puedan regresar a Estados Unidos con visas de residencia permanente. Hasta ahora, el proyecto no ha avanzado en el Congreso.

En abril del año pasado, en una acción sin precedentes, el gobernador de California Jerry Brown conmutó las penas a tres veteranos de las fuerzas armadas estadounidenses que fueron deportados tras cometer delitos luego de regresar a la vida civil. Barajas era uno de ellos.

En referencia a los tres veteranos, Brown dijo que “estos tres individuos sirvieron honorablemente, con la promesa de obtener ciudadanía por su servicio, pero aun así los deportaron tras terminar sus sentencias por delitos cometidos luego de su descarga militar”.

Hector Barajas, Erasmo Apodaca y Marco Antonio Chavez Medina fueron los tres veteranos que recibieron perdones del gobernador en ese momento, de un total de 72 perdones o conmutación concedidas por Brown el pasado año.