5 hábitos a los que debes renunciar en tu trabajo

Si tienes alguno de ellos, pueden provocarte no solo incomodidad en la oficina; también algunos trastornos físicos
5 hábitos a los que debes renunciar en tu trabajo
El desorden y el sedentarismo deben desaparecer de tu trabajo.
Foto: C00 License

Nuestro lugar de trabajo es uno de los lugares en los que pasamos gran parte de nuestro día, por eso es vital para nuestra salud que este sea un sitio donde nos sintamos a gusto, no solo profesionalmente, sino emocional y hasta físicamente. Por eso es que hoy en día, muchos países tratan de crear políticas que favorezcan a los empleados, con el fin de mejorar su calidad de vida en general.

Si actualmente te encuentras en un trabajo que no es tu favorito pero debes mantenerte en él por razones que solo tú conoces -dinero, reto personal, familiar, entre otros, te dejo una pregunta para reflexionar: ¿Qué estás haciendo para obtener ese trabajo de ensueño? ¿Tienes un plan de acción o solo te quejas de lo que tienes? Pero eso es harina de otro costal.

También pasa que así nos gusten nuestras labores, estas nos absorben tanto que básicamente, el trabajo termina convirtiéndose en la parte central de nuestras vidas en vez de ser solo un aspecto de la misma. Nuestro trabajo debería engrandecernos, pero también debería ayudarnos a mantener los pies en la tierra.

Por eso, a continuación encontrarás algunos hábitos a los que debes renunciar a tu trabajo para que este pueda ser más saludable para ti y también para las personas que te rodean:

-Al desorden: Y no me refiero solamente al desorden físico -aunque también este es nocivo para el ambiente de trabajo- sino al mental y al de los horarios. Cuando no tienes una buena organización eres más propenso al estrés, a no administrar el tiempo como recurso valioso y también a la disminución de la productividad.

También es una buena práctica mantener tu lugar de trabajo limpio y ordenado para que puedas tener acceso a cada una de tus herramientas de manera sencilla cuando no lo haces no solamente darás una mala imagen a las personas que lo vean (pudiendo poner en tela de juicio incluso tu profesionalismo) sino que además te sentirás contigo mismo y se te hará más fácil el trabajo.

-Al Perfeccionismo: Esto no quiere decir que no apuntes hacia la excelencia, claro que debes hacerlo y en cada una de las actividades que hagas, pero debes renunciar al perfeccionismo porque la perfección no existe y lo único que logras es frustrarte a ti y a las personas que están a tu alrededor.

Siempre da tu mejor esfuerzo y si no es suficiente revisa las cosas que has hecho mal para mejorarlas. En caso de que estés contento con lo que hayas logrado sigue apuntando más alto y conseguirás superarte a ti mismo. Cuando renuncias a la perfección adquieres cierta humildad al saber que siempre puedes seguir mejorando y aprendiendo más en vez de creer que estás perfecto de esa manera.

-Al chisme: Hablar a las espaldas de otras personas, aparte de ser antiético y afectar el ambiente de trabajo en general, también te resta energía. Si tienes algo que decir en contra de un compañero o algunas de las actitudes de tu jefe no te están permitiendo desarrollar tu potencial de la manera en que tú quisieras, lo más profesional que puedes hacer es buscar el momento para conversar con las personas involucradas -individualmente- al respecto.

En caso de que esa(s) conversación(es) no rinda(n) los frutos que esperabas, te encontrarás en una encrucijada, por lo que deberás elegir entre el camino de tolerarlo y aceptar que esas son sus personalidades así que no puedes hacer nada al respecto o, puede que ya sea hora de pensar en que quizá debas tomar la decisión de abrir tus horizontes profesionales

-Al sedentarismo: No importan cuál sea tu tipo de trabajo trata de no pasar más de 2 horas en la misma posición porque le estarás haciendo a tu cuerpo un grave daño. Así estés en una oficina o espacio reducido trata de tomarte al menos entre 7 o 10 minutos para estirarte, mover tus piernas, brazos, en fin, lo necesario para hacer que la sangre fluya por todo tu cuerpo y evitar lesiones relacionadas al trabajo.

Puede que pienses que estas no son demasiado serias pero la mayoría en su estado más leve puede necesitar terapias para ser superadas y en su estado grave la intervención quirúrgica es necesaria para devolver al cuerpo su funcionamiento óptimo. Afecta las articulaciones, columna, cuello, manos y más.

-A las quejas: Al igual que los chismes, las quejas solo te hacen perder el tiempo y te restan profesionalismo. A veces es bueno hacer algo de catarsis, pero no se puede convertir en algo de todos los días.

Por otro lado, las quejas son muy poco útiles para cosas positivas, porque, si no puedes cambiar algo ¿Para qué apuntar a eso para decir algo negativo? Y si hay algo que esté en tus manos hacer, mejor demuéstralo en vez de quedarte en el problema. Las personas que se quejan ensombrecen paisaje y llenan de tensión el ambiente. Para dar un buen ejemplo y ser lo más productivo posible las cualidades que debes cultivar son la disciplina, el entusiasmo, el liderazgo, el positivismo, la proactividad, agilidad mental, entre otros.

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