Ley de estado santuario de California en la mira

Ciudades del Sur de California se rebelan contra medida que impide a autoridades locales colaborar con ICE
Ley de estado santuario de California en la mira
El alcalde de West Covina pretendía que la municipalidad se uniera a una demanda federal en contra de la ley SB54 que convirtió a California en estado santuario. Al final no recibió el apoyo necesario para avanzar. (Alejandro Cano/Especial para La Opinión

Tras una acalorada y maratónica sesión en donde afloraron los sentimientos tanto positivos como negativos, el Concejo Municipal de West Covina no tuvo el apoyo suficiente para unirse a una demanda en contra de la ley santuario.

La moción presentada por el alcalde Mike Spence el martes pretendía que la municipalidad se uniera a la demanda en contra de la ley estatal SB 54, presentada por la ciudad de Huntington Beach, pero no fue secundada por ningún concejal y por ende murió en la mesa—decisión que fue catalogada por la comunidad inmigrante como una victoria.

La decisión llegó cinco horas después de escuchar testimonios y opiniones de decenas de personas en ambos lados de la batalla migratoria. El segmento de comentarios públicos se tornó en ocasiones violento con simpatizantes de Trump gritando obscenidades y comentarios raciales dirigidos a los que apoyan la ley santuario.

Muchos en la reunión del Concilio de West Covina pedían la deportación de inmigrantes indocumentados. (Alejandro Cano/Especial para La Opinión)

 

Ciudades se rebelan contra la SB 54

Si el Concejo formado por Lloyd Johnson, James Toma, Corey Warshaw, y Tony Wu, hubiera apoyado al alcalde, la ciudad se habría convertido en la primera en el condado de Los Ángeles en no acatar la ley santuario.

Pero no es la única que se rebela contra la medida estatal que impide que las autoridades locales colaboren con la migra.

El mes pasado, la ciudad de Los Alamitos, en el condado de Orange, votó a favor de eximirse de la ley santuario. A finales de marzo el condado de Orange votó a favor de unirse a la demanda del gobierno federal en contra de la misma. Este pasado martes, la ciudad de Hesperia, en el condado de San Bernardino, también decidió unirse a esa demanda federal contra la ley estatal, esto durante una discusión del Concejo a puertas cerradas. De igual forma, la ciudad de San Juan Capistrano condenó de manera simbólica la ley santuario con votación de 4-1. Ahí, el alcalde Sergio Farías, fue el único que favoreció la ley SB 54.

“Apoyar la demanda de Huntington Beach parecía una extensión modesta de la posición que ya tomamos”, dijo Spence durante la acalorada reunión.

Y es que en marzo de 2017 el concejo le envió una carta al entonces líder de la mayoría del senado estatal y autor de la ley SB 54, Kevin de León, oponiéndose a la entonces propuesta.

La sala del Concilio Municipal de West Covina estaba completamente llena. Hay que recordar que tanto la Sheriff del condado de Orange como el del condado de Los Ángeles estuvieron en contra de la ley SB54. Se oponían a la medida. (Alejandro Cano/Especial para La Opinión)
La sala del Concilio Municipal de West Covina estaba completamente llena. Hay que recordar que tanto la Sheriff del condado de Orange como el del condado de Los Ángeles estuvieron en contra de la ley SB54. Se oponían a la medida. (Alejandro Cano/Especial para La Opinión)

 

De León, quien acudió a la reunión del martes en West Covina e incluso dio su testimonio, dijo que durante todo el
proceso de la ley, él trabajó muy de cerca con el entonces Fiscal General de Estados Unidos, Eric Holder, para asegurarse de que la propuesta fuese constitucional. Durante su testimonio, De León añadió que la ley no detiene la colaboración entre las agencias migratorias federales y agencias del orden local para investigar crímenes serios.

“Los oficiales locales no deberían ser engranajes en la máquina de deportación de Trump”, indicó De León. “La aplicación de las leyes de inmigración es responsabilidad del gobierno federal, no de West Covina PD, LAPD o Pomona”.

En entrevista con La Opinión, De León puntualizó que “la ley es la ley” y que California es “un estado santuario”.
“Punto”, aseveró de León. “Como dice la canción de José José, ya lo pasado pasado. Yo pensaba que el sentimiento polarizante y polémico de la 187 murió hace dos décadas y hoy en día debido a este presidente y su retórica repugnante y de odio tenemos situaciones como estas, siempre buscando un chivo expiatorio. Le guste al presidente o no, le guste al alcalde de West Covina o no, la ley es la ley”.

Los comentarios de De León arrancaron gritos de repudio por parte de residents nativistas y nacionalistas que culpan al inmigrante indocumentado de todo mal que enfrenta el estado y país. Sin embargo, su postura fue compartida por un gran número de residentes que apoyan los derechos del inmigrante.

También había muchos residentes que apoyaban la ley estatal SB54 y se oponían a las medidas antiinmigrantes. (Alejandro Cano/Especial para La Opinión)
También había muchos residentes que apoyaban la ley estatal SB54 y se oponían a las medidas antiinmigrantes. (Alejandro Cano/Especial para La Opinión)

Miedo a clima antiinmigrante

Ariana Medina, de 16 años de edad y estudiante de la secundaria West Covina, dijo sentir miedo del clima político violento actual y del ataque frontal hacia la comunidad por parte del gobierno federal. Ambos padres de Medina son
indocumentados y por ende vive angustiada y con el miedo de que un día sean deportados.

“No me siento bien, no me siento segura en ninguna parte. Esa gente que habla en contra de la ley santuario no estará ahí cuando me pase algo. Mis padres merecen respeto, la comunidad merece respeto”, dijo Medina.

Justo cuando la joven compartía su sentir, se escuchó un grito que decía “tus padres son mojados”, proveniente de un grupo de radicales que apoya la deportación masiva. Entre ellos se encontraba Patricia Martha Strong, quien dijo no estar en contra de la migración pero que también prefiere la migración legal.

“Si quieren venir háganlo legal”, recalcó Strong, tras mofarse de las personas que solicitaron los servicios de un traductor cuando ella habla perfecto inglés.

Afuera de la reunión, un numeroso grupo de simpatizantes de la comunidad inmigrante entonaron cánticos en apoyo a la ley santuario. En varias ocasiones la manifestación pacífica se tornó violenta cuando los jóvenes miembros de varias organizaciones, entre ellas LA Voice y MECHA del Colegio San Antonio, en Walnut, fueron hostigados por impatizantes de Trump.

Para la Coalición de Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA), estas posturas contra la ley SB54 son un ataque político coordinado por el partido Republicano en contra de la medida estatal.

Por su parte, el profesor en sociología y estudios americanos y étnicos de la Universidad del Sur de California, Manuel Pastor, dijo que estas son posturas retrogradas.

“West Covina y Hesperia están dando un gran paso atrás hacia California que nos arrastró hacia abajo, no solo a los inmigrantes sino al estado en general. Las transformaciones hacia un estado más acogedor e inclusivo han impulsado nuestra economía y nuestra vida cívica”, dijo Pastor. “Dar un paso atrás puede traer imágenes del pasado, pero no es una receta ideal para el futuro de California”.