A Lesvy sí la mató su pareja

En México resulta difícil que la muerte violenta de una mujer se investigue como feminicidio
A Lesvy sí la mató su pareja
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MEXICO.- El novio caminó al frente, manteniendo el control de cada paso. Eran las 4:00 de la madrugada  del 3 de mayo pasado en Ciudad Universitaria —principal campus de la Universidad Nacional Autónoma de México—donde la pareja había permanecido desde la tarde y ahí mismo él la estranguló con el cable de caseta telefónica.

Llegar a esta conclusión que en las últimas horas orilló a la Procuraduría de Justicia de la Ciudad de México aceptar que la muerte de la joven Lesvy Berlín Rivera Osorio, de 22 años, no fue suicidio como había dicho, sino feminicidio, costó a la sociedad civil y la familia meses de sudor y lágrimas.

El cuerpo de la joven estudiante de idiomas se encontró hora y media después de la agresion cerca del pasillo conocido como Campus Verde, del Instituto de Ingeniería, colgando a lado del auricular telefónico y aunque en marchas y plastones se pidió investigación por feminicidio, la Procuraduría de Justicia de la capital mexicana insistió en la línea de homicidio simple doloso.

Pronto determinó que Lesvy se suicidó y el novio, de 29 años, trabajador de intendencia de la universidad no lo evitó y así se habría cerrado el caso de no ser porque grupos feministas intervinieron.

“La procuraduría cometió en el proceso de investigación muchas opciones y emociones que violentaron los derechos de las víctimas’’, advirtió la abogada Sayuri Herrera en conferencia de prensa este martes, horas después de que la autoridad admitiera su error.

Para empezar, la PGJ de la CDMX divulgó en los redes sociales información de los dichos del novio con miras a reforzar sus hipótesis de suicidio; negó a familiares y abogados acompañantes el acceso a la carpeta de investigación y la interpretación de los hallazgos. Pero, ante todo, no quiso trabajar con la investigación por feminicidio a pesar de que existe una fiscalía especializada en el tema.

En México ocurren siete homicidios al día, según registros del Observatorio Ciudadano contra el Feminicidio, una organización que contabiliza permanentemente los casos de muerte de mujeres con antecedentes  de violencia física y psicológica.

“El caso de Lesvy — hija de mexicana y padre hondureño refugiado en México— marca un desafío para la acreditación por razones de género. En la CDMX estamos luchando para que el tipo penal de feminicidio se establezca en el caso de que quien comenta el delito tenga una relación de confianza con la víctima’’, advirtió Luz María Estrada, directora del Observatorio.

La investigación en caso de feminicidios implica otro tipo de trabajo: verificación de violencia domestica previa, peritos en materia de trabajo social, antropología social, psicología, psiquiatría y psicología, un trabajo que terminaron por haciendo las activistas como en la mayoría de la investigaciones judiciales en México.

“Tuvimos que pedir ayuda a peritos muy especializados que han llevado con éxito casos similares  (como el guatemalteco José María Nájera) y probar que lo que dijo la procuraduría del suicidio no podía sostenerse’’.

El  juez dio la razón a las víctimas y, en adelante, el inculpado será juzgado por feminicidio. “Queremos que este caso sea emblemático,  que este delito se tipifique como grave, lo cual implicaría 20 años más de cárcel’’, agregó Estrada.