Pareja gay: el ataque ‘fue un crimen de odio’

Residentes de California vacacionaban en Puerto Vallarta cuando uno fue herido de bala; la policía mexicana dice que se trató de un robo
Pareja gay: el ataque ‘fue un crimen de odio’
Carl Blea (izq.) y su esposo Marc Langel disfrutaban de unas vacaciones en Puerto Vallarta cuando fueron atacados. (Suministrada)

Hoy Carl Blea, de 47 años de edad, se recupera en su hogar de Palm Springs tras un impacto de bala que recibió en el glúteo mientras vacacionaba en la ciudad de Puerto Vallarta (México) junto a su pareja hace dos semanas.

Las autoridades mexicanas calificaron el ataque como un intento de asalto por robo; no obstante Blea cree que se trató de un crimen de odio.

“La policía [municipal] cambió mi versión. El atacante nunca nos pidió dinero, ni nos habló. Solo disparó”, dijo el residente del sur de California, quien en el momento del ataque caminaba agarrado de la mano de su esposo Marc Lange.

“No me gustó que las autoridades dijeran que nosotros forcejeamos con el hombre porque no fue así… Pudo haber sido un crimen de odio, alguien que quiere dañar a más personas”, indicó.

Eran casi las 2:30 a.m., del 24 de marzo cuando Blea y Lange regresaban al condominio que rentaron después de disfrutar una noche de celebración con amigos.

Debido a que el condominio estaba a poca distancia y ellos —según indicaron— conocen bien la ciudad por la cantidad de veces que la han visitado, decidieron volver a su alojamiento a pie.

“Íbamos pasando un parque cuando vimos a un hombre al lado de un auto blanco estacionado. Al pasar él dijo una palabra que no entendimos”, recordó Blea, quien estuvo hospitalizado dos días en Puerto Vallarta.

La pareja continúo caminando pero uno de ellos tuvo el instinto de voltear. “Entonces vi al hombre que sacó la pistola y nos echamos a correr”, relató Blea. “Sentí el disparo y caí al suelo”, recordó. “Si el sospechoso nos hubiera atacado de frente no sé qué sería de nosotros”.

La víctima describió al sospechoso como un hombre de unos 30 años con varios tatuajes y de cabello muy corto “o pelón”. Vestía pantalones negros y camisa blanca.

Una parte que resalta en la memoria de Blea, indicó, es el tatuaje de un circulo que tiene el sospechoso debajo de uno de sus ojos.

El herido fue enviado a un hospital donde dijo haber recibido la visita de las autoridades locales, quienes le tomaron de nuevo su declaración.

Blea dijo que las autoridades hicieron caso omiso y revelaron otra información. Ahora piensa que pudieron haber hecho esto por el temor a perder turistas en la zona.

“A mí me gusta Puerto Vallarta pero no me gusta de la forma que mienten [las autoridades]. Si yo hubiera muerto, este caso hubiera quedado como un intento de asalto y porque yo fui un tonto por ir caminando”, manifestó Blea.

Carl Blea (enfrente) y su esposo Marc Langel disfrutaban de unas vacaciones en Puerto Vallarta cuando fueron atacados. (Suministrada)

Tras ello, Armando Sánchez, presidente de la Asociación de Comercio y Turismo LGBT de Puerto Vallarta, dijo en un comunicado que creía que este “incidente aislado no formaba parte del día a día en la experiencia de la comunidad LGBT”.

Señaló que los matrimonios del mismo sexo han sido legales en el estado de Jalisco desde hace tres años y que la entidad trabaja de cerca con la policía para tratar a esta comunidad con sensibilidad.

“La policía de Puerto Vallarta ha estado con contacto con las víctimas y esperamos que vuelvan pronto”, indica al final el comunicado.

Las quejas

Sergio Tovar, cónsul de comunicaciones del Consulado de México en Los Ángeles, dijo que aunque el caso de Blea esta fuera de la jurisdicción del consulado, aclaró que si la policía mexicana no tomó la declaración como ocurrieron los hechos, la víctima tiene opciones.

“Él [Blea] puede enviar una queja a la Comisión Nacional de Derechos Humanos de México si no quedó contento con la denuncia, pero se necesita hacer una investigación”, dijo Tovar asegurando que México presta mucha atención a las áreas de alto turismo.

“También puede escribir una carta dirigida al consulado de México detallando todo lo que ocurrió y se investigarán las circunstancias”, señaló.

Blea dijo que aún espera actualización en su caso y teme que quede impune. Dijo que su recuperación tomará unos seis meses y por ahora sufre de “pie caído”; es decir que está sin movimiento.

“Cambiar los hechos es un engaño”, señaló la víctima, quien no sabe si algún día regresará a Puerto Vallarta.

Para reportar una queja ante la comisión nacional de derechos humanos de México viste: http://www.cndh.org.mx/Atencion_Quejas

 

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