Schumer: “no hay cacería de brujas” contra Trump

Los legisladores advierten de una crisis constitucional si Trump despide a Mueller, o al jefe de éste, Rod Rosenstein
Schumer: “no hay cacería de brujas” contra Trump
El líder de la minoría demócrata del Senado, Chuck Schumer. María Peña/Impremedia

WASHINGTON— El senador demócrata por Nueva York, Chuck Schumer, instó hoy al Congreso a que apruebe una medida bipartidista que protege al fiscal especial, Bob Mueller, de un posible despido, e insistió en que, contrario a lo que alega el presidente Donald Trump, “no hay cacería de brujas” en la investigación sobre la trama rusa.

Desde el pleno del Senado, Schumer reiteró la advertencia bipartidista de que Trump, pese a sus impulsos, no debe despedir ni a Mueller, que investiga la interferencia electoral de Rusia en 2016,  ni al subfiscal general, Rod J. Rosenstein, que supervisa la extensa investigación.

Frustrado por el cateo del lunes pasado de la vivienda de su abogado personal, Mike Cohen,  y porque no ha podido frenar la investigación, Trump ha vuelto a amenazar con despedir a Mueller, insistiendo en que la investigación es una “cacería de brujas”.

“La investigación no es una ´cacería de brujas´, como sigue tuiteando el presidente. Ha logrado múltiples acusaciones y declaraciones de culpabilidad y, por definición, eso no una cacería de brujas”, dijo Schumer, al referirse a las decenas de funcionarios que han sido acusados como parte de la investigación.

Trump cree que el Departamento de Justicia “existe para proteger sus intereses y enjuiciar a sus enemigos… pero no es para eso que ha servido el Departamento de Justicia, es una agencia federal independiente encargada de hacer cumplir las leyes”  libre de interferencia política, explicó Schumer.

Tanto demócratas como republicanos en ambas cámaras del Congreso, entre éstos el senador republicano, Orrin Hatch,  reiteraron hoy que nadie está por encima de la ley en EEUU, y un posible despido desataría una crisis constitucional.

Por ello, Schumer urgió la aprobación de una medida bipartidista, presentada oficialmente ayer, que permitiría que Mueller apele su despido de forma expedita –si se produce- ante un panel de jueces independientes, para que determine si el despido fue justificado.

Si ese panel determina lo contrario, Mueller sería restablecido en el cargo de inmediato, según la medida, que en realidad combina dos iniciativas bipartidistas presentadas en el verano de 2017.

Bajo esta nueva medida, Mueller tendría un plazo de diez días para solicitar una revisión judicial de su despido, además de que tendría autoridad para proteger toda la información recabada hasta la fecha por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) sobre la investigación en curso.

La medida es promovida por los senadores demócratas, Cory Booker y Chris Coons, y los republicanos, Lindsey Graham y  Thom  Tillis, y ya tiene una versión bipartidista gemela en la Cámara de Representantes.

La líder de la minoría demócrata en la Cámara Baja, Nancy Pelosi, expresó hoy su apoyo a ambas iniciativas por considerar que Mueller “debe seguir los hechos sin impedimentos”.

La investigación de Mueller no sólo escudriña la posible colusión entre la campaña presidencial de Trump con Rusia en 2016 sino también si las acciones de Trump desde que asumió el poder constituyen una obstrucción de la justicia.

Rosenstein, designado por Trump como “número dos” del Departamento de Justicia el año pasado, fue quien aprobó que la oficina de Mueller se comunicara con un fiscal federal en Nueva York para catear la vivienda y habitación de hotel de Cohen, por una posible actividad ilegal.  El propósito era recabar información sobre el pago que hizo Cohen poco antes de las elecciones en 2016,  para silenciar a dos mujeres que alegan que tuvieron amoríos con Trump.

No hay pruebas de que Rosenstein ha abusado de su poder, y es su obligación investigar posibles crímenes “sin filias ni fobias”, argumentó Schumer.

Sin embargo, el ex asesor político de Trump y arquitecto de su victoria electoral en 2016, Steve Bannon, no sólo no ha desaparecido de la órbita de Trump sino que, junto a otros aliados del mandatario,  presuntamente trabaja entre bambalinas para cuestionar la integridad y credibilidad de Rosenstein, para lograr su despido.

Varios aliados de Trump han acudido con regularidad a la cadena conservadora Fox News, incluso ayer, para difamar a Rosenstein, y declararlo un “incompetente”.

Rosenstein designó a Mueller para la investigación y el objetivo de la Administración, temen los legisladores, es poner en su lugar a un funcionario que impida o cierre la investigación en curso.

El Comité Judicial del Senado se ha comprometido a realizar una audiencia sobre la medida bipartidista y someterla a voto preliminar para que sea votada en el pleno de la Cámara Alta.  Pero la medida tendría que ser aprobada también en la Cámara de Representantes para convertirse en ley.

No está claro que Trump la firme pero, si la veta, los legisladores podrían sumar votos para anular un posible veto presidencial.

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