Borracho se pierde buscando su hotel y escala una montaña de 8,000 pies

Los servicios de rescate buscaron al turista perdido con perros y drones
Borracho se pierde buscando su hotel y escala una montaña de 8,000 pies
Pavel, un estonio, se perdió en la nieve intentado encontrar su hotel y acabó escalando una montaña.
Foto: Facebook

Aunque suene cómico, es una historia verdadera.

Pavel, un turista estonio de 30 años, se encontraba de vacaciones en una estación de esquí de los Alpes.

Decidió salir de fiesta una tarde y bebió alguna que otra copa de más. Por eso no se percató de que pasaba el último transporte para su hotel.  Él continuó la fiesta hasta que cerraron los bares.

Llegado ese momento, ya no tenía otra opción que volver a pie. Así lo hizo a pesar de que estaba solo, estaba oscuro, llevaba zapatos inapropiados e iba abrigado solo con una fino suéter.

Lo peor de todo es que cuando emprendió el camino, lo hizo en dirección opuesta a donde en realidad estaba  su hotel.

No sabemos en qué momento (ni cómo fue capaz) dejó de caminar y comenzó a escalar, pero acabó superando una pendiente de 1,300 pies de desnivel para llegar a la cima de la montaña.

Nada le supuso un obstáculo, ni la orientación, la inclinación del camino o el frío. Continuó su hazaña, tal nivel de embriaguez llevaba que no se daba cuenta de que cada vez había más nieve y que el camino era cada vez más inclinado.

En un punto del recorrido, encontró un restaurante y pensó que era su hotel. Probó a introducir la llave en la cerradura y, milagrosamente, a pesar de que no había forma de que encajara, consiguió abrir la puerta.

Nada más entrar, Pavel fue directo a beber agua, como dicen que se debe hacer si has tomado mucho. Después de eso, se acostó en el primer sitio que se le antojó cómodo y se durmió.

A la mañana siguiente, el personal de cocina lo encontró dormido, mientras abajo de la montaña trataban de localizar a un turista perdido que no se había presentado la noche anterior en su hotel y al que los bomberos habían buscado durante la noche con perros y drones.

¡Quién les podía decir que iba a estar en la cima de la montaña!

Los dueños del restaurante lo llevaron sano y salvo a su albergue.

Al día siguiente, Pavel regresó para agradecerles la asistencia y la comprensión. También se hicieron una foto para el recuerdo.