Demócratas entablan demanda contra Rusia, la campaña de Trump y WikiLeaks

La demanda busca compensación monetaria por los daños sufridos por el "hackeo" de correos electrónicos del Partido Demócrata
Demócratas entablan demanda contra Rusia, la campaña de Trump y WikiLeaks
Otro litigio legal que tiene que enfrentar el mandatario

WASHINGTON- Añadiendo al imparable drama político, el Partido Demócrata entabló este viernes una demanda en un tribunal federal en la que alega ser víctima de una conspiración por parte de Rusia, la campaña presidencial de Donald Trump y WikiLeaks en 2016, incluyendo el “hackeo” y difusión de sus documentos internos.

El presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC), Tom Pérez, explicó que la demanda entablada en un tribunal federal en Nueva York se debe a que, durante la contienda presidencial en 2016, “Rusia lanzó un ataque frontal en nuestra democracia, y encontraron en la campaña de Donald Trump a un socio dispuesto y activo”.

“Esto constituyó un acto de traición sin precedente: la campaña de de un nominado a ll presidencia de EEUU en complot con un poder extranjero hostil para aumentar su posibilidad de ganar la presidencia. Nadie está por encima de la ley y quienes perpetraron este ataque deben rendir cuentas”, argumentó Pérez en un comunicado.

Al insistir en que esta batalla legal no es partidista sino “patriótica”, Pérez advirtió de que, así como hubo un “hackeo” de los correos electrónicos del DNC 2016, volverán a hacerlo y es urgente evitar “más ataques futuros en nuestra democracia”.

El documento de 66 páginas cita en concreto a Rusia, el personal general de las Fuerzas Armadas de Rusia, un operativo militar con el pseudónimo “Guccifer 2.0”; a la campaña presidencial de Trump; WikiLeaks, y su presidente, Julian Assange, y varios asesores de la campaña de Trump, entre éstos su yerno, Jared Kushner.

El DNC acusa a la campaña de Trump de ser “una empresa delictiva” que confabuló con Rusia y WikiLeaks, en una operación que incluyó el “hackeo” de los servidores de  correos electrónicos de la entidad y la difusión de información perjudicial para afectar la campaña de la candidata presidencial demócrata, Hillary Clinton.

El Partido Demócrata exige compensación monetaria por los daños sufridos y que el tribunal emita una declaración sobre que los acusados tramaron una conspiración para alterar el curso de las elecciones de noviembre de 2016. Trump se alzó con la presidencial al imponerse en el Colegio Electoral, pero Clinton le ganó el voto popular con una diferencia de al menos tres millones de votos.

La demanda del DNC, reportada primero por el diario “The Washington Post”, fue presentada en unos momentos en que la Administración Trump, que siempre ha insistido en que no hubo colusión con Rusia, intenta por todos los medios presionar a la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) para que cierre pronto su investigación sobre la interferencia de Rusia en las elecciones de 2016.

Si el tribunal acepta a trámite la demanda del DNC, Trump y varios asesores de su campaña posiblemente tengan que dar testimonio bajo juramento. Hasta la fecha, la Casa Blanca no ha precisado si Trump ofrecerá testimonio bajo juramento ante el fiscal especial, Bob Mueller, que encabeza la investigación sobre la trama rusa.

Según el DNC, el gobierno de Moscú le avisó por adelantado a la campaña de Trump de que se había robado los correos electrónicos del partido y otra información para apoyar su candidatura presidencial pero, en vez de denunciar esa intromisión,  la campaña republicana “le dio la bienvenida a la ayuda de Rusia”.

El asesor político más cercano de Trump, Roger Stone, aparentemente tuvo conocimiento por adelantado de los planes de WikiLeaks de diseminar parte de esa información adquirida ilegalmente pero tampoco hizo denuncia alguna sino que fue alentado por la campaña de Trump y sus socios, argumentó el DNC.

“A través de la campaña, los socios de Trump se mantuvieron en contacto con individuos con vínculos cercanos al Kremlin y a las agencias de inteligencia rusas”, agregó el DNC, al asegurar que la demanda se basa en hechos, declaraciones de acusados en múltiples procesos judiciales, documentos legales e informes de prensa y de la comunidad de inteligencia de Estados Unidos.

La demanda se apoya prácticamente en los mismos hechos utilizado en una demanda civil de tres estadounidenses entablada en julio de 2017  por el grupo no partidista “Protect Democracy”,  en la que exigen justicia  por el presunto “hackeo” de su información privada y en el que “la campaña de Trump jugó un papel”.

La Casa Blanca aún no ha hecho comentarios sobre la demanda.