Un concierto en honor a los derechos humanos este sábado en el Royce Hall

El director venezolano Carlos Izcaray, inspirado en sus propias experiencias, dirige a la Orquesta Sinfónica Juvenil en un programa dedicado al rol de la música en la protesta, el conflicto y la reconciliación.
Un concierto en honor a los derechos humanos este sábado en el Royce Hall
Carlos Izcaray con músicos de la Orquesta Sinfónica Juvenil, parte del grupo que se presenta este sábado en UCLA Royce Hall (Foto proporcionada)

Varias  vivencias de Carlos Izcaray, el joven director de la American Youth Symphony, lo han enfrentado cara a cara con abusos de los derechos humanos, pero la más fuerte fue su arresto extrajudicial y tortura por parte de la Guardia Nacional de Venezuela hace 14 años.

Izcaray observaba una protesta en la caraqueña Plaza Altamira de Caracas, cerca de su casa y en víspera de su primer concierto como director, cuando la Guardia Nacional venezolana se lo llevó preso.

“Pasé un día entero llevando golpes, electrocución, etc.”, recuerda. “Afortunadamente un guardia se apiadó de un grupo que estábamos allí y nos prestó un celular para llamar a unos allegados. La presión de afuera hizo que nos soltaran”.

Aparte de la experiencia personal y de la situación de Venezuela, el conductor -que también es director de la Orquesta Sinfónica de Alabama– ha vivido en Berlín, en Argentina y ahora reside en Birmingham, una ciudad epicentro de la lucha de derechos civiles en Estados Unidos.

“Creo que estas influencias se van sumando”, dijo Izcaray. “Son vivencias relevantes a la hora de hacer un concierto como el de este sábado, porque creo que la música ha tenido y sigue teniendo un rol importante en la lucha por los derechos humanos en general”.

Este sábado, en el Royce Hall de la Universidad de California en Los Ángeles, Izcaray dirigirá a la American Youth Symphony, una orquesta que entrena a futuras generaciones de músicos sinfónicos que, como el propio Izcaray, comenzaron muy  jóvenes su carrera.

“Me gusta, como director artístico de jóvenes músicos, exponerlos a programas inspiradores que vayan más allá de la música y del arte”, explica el maestro. “La música es una oportunidad para que la comunidad pueda discutir o sentir los temas que la afectan”.

El programa musical, que incluye una obra de estreno del propio Izcaray, se titula: Libertad: una celebración de derechos humanos.

Los boletos son completamente gratis. Más información en esta página

Antes del programa musical, pautado para las 5 de la tarde, un panel de expertos en música, inmigración y derechos humanos discutirá el poder de la música “para lograr cambios y elevar el espíritu humano”.

“Para mí, la música tiene tres roles fundamentales: protesta, que inspira a tomar acción, conflicto, que expresa sentimientos de frustración y del clamor por las pérdidas y la reconciliación, cuando la sociedad se reúne de nuevo para comenzar el camino hacia la paz”, señaló Izcaray.

Toda la música que será interpretada tiene una relación con derechos humanos, explicó el director.

Del mexicano Silvestre Revueltas, el homenaje a García Lorca, poeta ajusticiado por las tropas de Franco durante la guerra civil española. Del estadounidense Aaron Copland, el retrato de Lincoln, que incluye lecturas de discursos del gran presidente, incluyendo Gettysburg y la Sinfonía 3 “Eroica” de Beethoven.

La obra que estrena Izcaray se llama “Strike Fugaz”, y fue inspirada por su encuentro con la guardia nacional de Venezuela.

“No había conseguido la plataforma adecuada para esta obra”, explica. “El propio título es un juego de palabras. Es un término musical y al mismo tiempo, tiene que ver con el escape del país“.

En cuanto a la sinfonía de Beethoven, Izcaray explica el origen de su hombre. “Beethoven estaba escribiendo la sinfonía en honor a Napoleón Bonaparte, como liberador de pueblos en europa, pero cuando este se coronó emperador, Beethoven arrancó la primera página y le cambió el nombre, como protesta contra las tiranías”.

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