Así funciona el proceso de pedir asilo en la frontera y no tiene nada de ilegal

Pedir protección por miedo a regresar a su país de origen es un procedimiento avalado por protocolos internacionales y por la Ley de Refugiados de 1980 en este país.
Así funciona el proceso de pedir asilo en la frontera y no tiene nada de ilegal
El proceso de pedir asilo está avalado por leyes de Estados Unidos y protocolos internacionales Foto: Imumi.

Los migrantes que llegan a la garita de entrada a Estados Unidos, como lo hicieron los integrantes de la caravana migrante que están en Tijuana, no están haciendo nada ilegal, apuntaron expertos, sino buscan acogerse a leyes bien establecidas en este país desde hace cuatro décadas.  

A pesar de la campaña del actual gobierno sobre la presunta “ilegalidad” de la caravana migrante que llegó este fin de semana a la frontera de California, la solicitud de asilo por extranjeros en los puertos o garitas de entrada a Estados Unidos es un proceso avalado por la ley de este país desde 1980.

Posteriores reglamentos y decisiones judiciales también han incorporado reglas sobre el trato que debe darse a menores de edad o familias con niños que piden asilo. Esto es lo que el presidente Donald Trump y sus funcionarios migratorios llaman “defectos” o “huecos” (loopholes) de la ley.

Los migrantes que huyen de su país por temor a su seguridad entran en la categoría internacional de refugiados, pero en Estados Unidos piden lo que se llama “asilo”.

No obstante, el proceso que pasan estos solicitantes puede llevar meses o años. Muchas de estas personas pasarán buena parte de ese tiempo detenidas en centros privados y deben superar entrevistas e investigaciones por parte de varias agencias federales.

Para llegar al final del proceso y salir airoso, estos refugiados deben comprobar que su situación personal llena los requisitos de las leyes de Estados Unidos.

Es un proceso difícil y, según estudios, prácticamente imposible si no tienen representación y ayuda legal aquí en los Estados Unidos.

¿Qué es el asilo?

 El asilo es un proceso legal de la ley de Estados Unidos que permite a un extranjero buscar protección aquí, siempre y cuando demuestre que ha sufrido persecución en su país de origen o tiene un “miedo bien fundado” de futura persecución si regresa.

Comprobar ese miedo y lograr una determinación de asilo no tan fácil como algunos piensan.

El año pasado, por ejemplo, el sistema estadounidense rechazó el 60% de las solicitudes de este beneficio, según reveló TRAC con datos del gobierno.

En el caso de mexicanos, salvadoreños, hondureños y guatemaltecos, el nivel de rechazo es de al menos las dos terceras partes.

¿Cómo puede pedirse asilo?

Se puede pedir asilo  al llegar  a un puerto fronterizo de Estados Unidos y entrar en contacto con un agente de CBP (Agencia de Protección de Fronteras y Aduanas).

Un migrante que entra a Estados Unidos ilegalmente por la frontera, también puede pedir asilo al encontrar a agentes fronterizos, indicando que tiene miedo de regresar a su país de origen.

Los migrantes son fichados en la garita internacional. En el caso de los que llegan a Tijuana, frontera con California, pasan por El Chaparral al lado “PedWest” del Puerto de San Isidro.

Allí les piden documentación para cruzar. Si no la tienen, y dicen que tienen miedo a regresar, los pasan a celdas temporales y comienzan a procesarlos.

Normalmente, los que pasan por Tijuana van, al menos temporalmente, al centro de Detención de Otay Mesa, en el lado de California, o son transferidos más lejos, a los centros de Adelanto o Imperial Regional.

Todos los que piden asilo son detenidos, al menos inicialmente.

El “miedo creíble”, la primera entrevista

El primer paso al pedir asilo es una entrevista de “miedo creíble”, o credible fear.

Las entrevistas las realizan agentes de la Agencia de Inmigración y Naturalización (USCIS) que están especialmente entrenados. Si el agente aprueba la entrevista, entonces el migrante puede solicitar asilo formalmente, aunque a este momento aún no tiene ningún tipo de beneficio legal.

Bajo el acuerdo Flores, alcanzado a finales de los años noventa tras una demanda por el trato dado a menores de edad que venían a pedir asilo a este país, el gobierno no puede detener a familias migrantes con menores de edad por más de 20 días.

Los menores no acompañados tienen un proceso algo diferente, pasando por entrevistas con un oficial de asilo y luego, un juez de inmigración. Los menores no van a un centro de detención, sino a refugios bajo la jurisdicción del Departamento de Salud y Servicios Sociales.

Generalmente, los menores son liberados a adultos de su familia o personas que aceptan patrocinarlos.

Proceso en tribunal migratorio

De aprobar la entrevista de “miedo creíble” la persona recibe una orden de comparecencia (Notice to Appear) para presentarse en corte migratoria.

En este momento es posible pedir libertad bajo fianza o alternativas a la detención, como el uso de un monitor electrónico en el tobillo. No obstante, no todos los solicitantes reciben una audiencia para obtener fianza y a menudo pasan todo el proceso en los centros de detención.

En el tribunal de inmigración, el solicitante pasa por una serie de audiencias que pueden tardar meses o años, aunque el gobierno de Trump ha dicho que ahora procesará primero a los últimos solicitantes, para deportarlos más rápido.

Un solicitante de asilo que tiene un caso pendiente ante el tribunal recibe permiso temporal de estadía y de trabajo en este país mientras se procesa su caso.

 

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