Un hombre sin hogar demanda a L.A. por segunda vez por matar a sus aves

Martino Recchia tenía 18 palomas, un cuervo y una gaviota en condiciones lamentables
Un hombre sin hogar demanda a L.A. por segunda vez por matar a sus aves
Tribunales aparte, las palomas merecen ser libres: ni jaulas, ni eutanasia.
Foto: Archivo

Un hombre sin hogar de Los Ángeles ha obtenido una segunda oportunidad para responsabilizar a la ciudad por la eutanasia de sus pájaros domésticos. Así, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de Estados Unidos revivió una demanda de Martino Recchia por el destino de 18 palomas, un cuervo y una gaviota que guardaba en cajas y jaulas en su hogar en una acera.

La historia se remonta a finales de 2011, cuando, en respuesta a las quejas sobre un hombre sin hogar con pájaros, un oficial de control de animales investigó el campamento de Recchia, quien acordó permitirle revisar las cajas y jaulas de sus pájaros. Todas las aves tenían comida y agua, pero sus contenedores estaban cubiertos de heces y eran demasiado pequeños para permitirles volar; el forro del periódico en el fondo de los contenedores estaba mojado y muchas de las aves estaban angustiadas y enfermas, si bien ocho palomas parecían estar sanas.

Por consiguiente, dos oficiales de control de animales incautaron las aves, lo que llevó a una confrontación física con Recchia. Se llamó al Departamento de Policía de Los Ángeles, y los oficiales se quedaron en Recchia mientras se llevaba a cabo la acción.

Los oficiales de control de animales dieron a Recchia un aviso por escrito informándole que tenía 10 días para solicitar una audiencia. Él la solicitó cuatro días después, pero ya era tarde: todas las palomas habían sido sacrificadas y el cuervo y la gaviota habían sido enviados a grupos de rescate de vida silvestre.

Aunque la sangre de las aves no había sido testada, un veterinario de la ciudad las había examinado, determinando que muchas de las palomas estaban enfermas e incluso las de aspecto saludable tenían altas probabilidades de portar patógenos.

Recchia demandó a los oficiales de control de animales y al Departamento de Servicios para Animales de Los Ángeles, pero un tribunal de distrito falló a favor de la ciudad, ante lo que él apeló. De nuevo, la decisión del 9 ° Circuito de hoy ha sido en gran medida favorable para la ciudad, coincidiendo con el tribunal en que muchas de las reclamaciones de Recchia debían ser rechazadas.

El juez Ronald M. Gould, designado por Clinton, escribió para la corte que “existe un fuerte interés gubernamental general en poder capturar animales que pueden estar en peligro inminente debido a sus condiciones de vida, pueden portar patógenos dañinos para los humanos u otros animales, o pueden amenazar la seguridad pública sin necesidad de tener un audiencia sobre el tema”.

Aun así, el panel decidió que Recchia merece la oportunidad de demostrar que la captura de las ocho aves de aspecto saludable sin una orden judicial violaba sus derechos constitucionales, ya que, según Gold, “existe una verdadera disputa sobre si las aves de aspecto saludable representaban un riesgo significativo para otras aves o humanos en el momento en que fueron capturados”.