Huevos fritos: esa receta que todos sabemos y sus 5 errores más frecuentes

Pero.. ¿cómo puede haber errores al freír huevos?
Huevos fritos: esa receta que todos sabemos y sus 5 errores más frecuentes
Huevos fritos, una receta simple.
Foto: Pixabay

Los huevos en todas sus formas son un aliado en la cocina cuando tienes poco tiempo para cocinar. Y, además de ser nutritivos, si están bien hechos son deliciosos. Pero que te salgan a punto no es fácil. En el caso de los huevos fritos pueden influir varios factores, como la frescura del huevo, el aceite y hasta como los rompes antes de echarlos a la sartén.

Para que te salgan perfectos, ten en cuenta estos 5 errores frecuentes que van desde elegir la materia prima hasta los ingredientes al momento de la cocción.

1. Mala calidad de la materia prima

Usar materia prima de calidad es la regla ineludible. No frías un huevo en cualquier aceite. Utiliza aceite fresco, no se haya usado antes, si es posible de oliva.

Y lo mismo pasa con los huevos: cuanto más frescos, mejor. Cuanto más frescos sean, más unida quedará la clara junto a la yema (menos esparcida cuando abras el huevo).

2. Romper mal el huevo

Si no se te da especialmente bien romper huevos, no lo hagas directamente sobre la sartén. Puedes romperlo en un pequeño vaso, y una vez que tengas el aceite caliente, pasar el huevo a la sartén. Cuanto más cerca del aceite pongas el vaso, mejor: evitarás que se rompa la yema o salte la grasa.

3. Poco aceite y tibio

La cantidad de aceite debe ser abundante. Si pones poco, el huevo se hará a la plancha, no frito, y por lo tanto no conseguirás que el borde de la clara quede crujiente . Para que se frían con un borde crujiente, el aceite debe estar muy caliente.

4. Dejar la clara cruda

Si querés que tus huevos fritos sean perfectos, hay que ir echando aceite caliente de la sartén, por encima de los huevos, mientras se fríen. Así harás que la clara se cocine también por la parte de arriba y no quede cruda. Además, con esta práctica también lograrás los bordes crujientes.

5. No poner sal

Este es el error más frecuente de todos. Solo es necesario una pizca de sal antes de echar el huevo a la sartén.