Le cae el guante a proveedores de farmacéuticos falsificados

Fiscal de Los Ángeles anuncia demandas contra ocho personas por poner en riesgo la salud

El fiscal de la ciudad de Los Ángeles Mike Feuer anunció este miércoles un esfuerzo multi-jurisdiccional para detener la venta de productos farmacéuticos falsificados, que son ilegales y dañinos ya que en ocasiones vienen mal etiquetados.

“Mi oficina y nuestros socios encargados de hacer cumplir la ley continúan luchando para proteger a nuestros residentes de los riesgos para la salud y la seguridad que representan los productos farmacéuticos ilegales”, indicó Feuer.

“Mediante estas demandas buscamos acabar con lo que alegamos son actividades ilegales de estos proveedores y [buscamos] enviar un mensaje claro a otras personas que se aprovechan de la comunidad de que serán los próximos”.

Las tres demandas son contra ocho personas, en cuatro áreas diferentes, que implican la presunta venta ilegal de productos farmacéuticos falsificados y mal etiquetados por individuos que no son farmacéuticos.

La primera demanda People vs. Catalina Campos, José Vásquez DBA Magic Blue LLC alega que Campos y su esposo Vásquez usaron su antigua residencia en North Hollywood para almacenar y vender grandes cantidades de productos farmacéuticos ilegales.

En octubre de 2017, el Equipo de Trabajo de Aplicación de la Ley de la Autoridad de Salud (HALT) recibió información sobre una cantidad enorme de paquetes que llegaban al hogar. Un paquete interceptado a esa dirección presuntamente contenía más de 3,300 tabletas falsificadas.

Días después, una orden de allanamiento en el hogar supuestamente logró recuperar más de 75,165 productos farmacéuticos ilegales, falsificados y mal etiquetados.

Entre ellos figuraban: el analgésico Tramadol, antibióticos como la amoxicilina y medicamentos para la disfunción erectil como Cialis y Viagra. Todos falsificados.

Entre los productos ilegales que se mostraron figuraron antibióticos y analgésicos. / Aurelia Ventura.

La policía también recuperó $124,000 en efectivo y encontró evidencia de distribución de drogas en varios estados. Los demandados y su compañía MAGIC BLUE LLC, operan un sitio web que presuntamente vende vitaminas y remedios de venta libre desde México y Sudamérica.

La segunda demanda People vs. Flavia María Rodríguez y Salvador Enríquez Velasco Sánchez alega estas personas, supuestamente participaron en una conspiración a gran escala para importar productos farmacéuticos ilegales desde Centroamérica y México parara distribuirlos a través de Estados Unidos, incluyendo a las ciudades de Atlanta (Georgia), Reno (Nevada), Houston (Texas) y San Francisco, Bakersfield y Compton (California).

Investigadores privados y agentes del orden público determinaron que Enrique Velasco viajó en repetidas ocasiones a El Salvador y aparentemente envió productos farmacéuticos a su esposa, Flavia M. Rodríguez, en Los Ángeles.

Los productos fueron supuestamente almacenados en su casa del sur de Los Ángeles y la investigación reveló que ninguno tenía licencia para vender dicho artículos.

Los investigadores también determinaron que Rodríguez era un empleado de la tienda Quetzal Nava, también en el sur angelino, donde se cree se vendió el antibiótico tetraciclina, además del antiinflamatorio inyectable Diprospan.

Los artículos vienen en diversas presentaciones como tabletas e inyectables. /  Foto: Aurelia Ventura.

La última demanda, People vs. César E. Acosta, DBA Tienda Puerto Quetzal; Iris Anabella González y Hugo González Nava” alega 39 infracciones relacionadas con la venta de productos farmacéuticos falsificados en dos tiendas.

Los medicamentos ilegales supuestamente incluyen una forma genérica del anticonceptivo inyectable Perlutal y la falsificación del Diprospan.

Los investigadores llegaron a la Tienda Puerto Quetzal del sur de Los Ángeles, cuyo propietario registrado es Acosta.

Los empleados de la empresa venden remedios herbales, cremas, ungüentos, dulces y piñatas pero las autoridades sospechan que además de ello se venden de forma encubierta productos farmacéuticos falsificados que incluyen inyectables antiinflamatorios.

Aparentemente los empleados también se ofrecen a inyectar los productos a cambio de una pequeña tarifa aunque la empresa no es una farmacia registrada y los empleados no son farmacéuticos.

A los investigadores encubiertos, les dijo que podían comprar grandes cantidades de productos farmacéuticos con dos días de anticipación, si antes se le entregaba un depósito, al distribuidor.

La investigación se realizó en los condados de Los Ángeles, Orange y San Diego; además de Arizona que apuntan a 22 ubicaciones y que resultó en la recuperación de 438,000 dosis de productos farmacéuticos ilícitos.

La demanda busca una orden judicial a largo plazo para restringir las actividades comerciales futuras de todos los acusados, así como las sanciones civiles.