Cómo alcanzar el equilibrio en tu rol de madre

Psicoterapeuta familiar ofrece consejos que ayudan a facilitar el complicado trabajo de ser mamá

Las mamás que dedican unos cuantos minutos para ellas gozan de más energía y disposición física y mental para cumplir con todas las responsabilidades con sus hijos y esposos.
Las mamás que dedican unos cuantos minutos para ellas gozan de más energía y disposición física y mental para cumplir con todas las responsabilidades con sus hijos y esposos.
Foto: Shutterstock

Las mujeres de hoy son esposas, mamás y proveedoras y en el cumplimiento de sus obligaciones en estos tres roles a veces sienten que no están haciendo lo mejor en su función de madre.

La psicóloga Rebecca Peterson, especializada en terapia familiar, de parejas, niños e individuos, dice que este sentimiento lo ha percibido en su consulta varias veces por parte de las mamás trabajadoras, quienes dicen sentirse con remordimiento por tener que dejar a sus hijos en guarderías o programas ‘after school’ para poder cumplir con sus obligaciones laborales o llegar a veces a casa tan cansadas y solo querer ir directamente a la cama.

Las madres modernas tienen el doble de responsabilidades que las que tenían sus abuelas y por vivir en un continuo corre corre ellas no se dan cuenta del gran esfuerzo que hacen para cumplir con todas las tareas de su carrera profesional y la crianza de sus hijos, lo mejor posible”, explica la experta en comportamiento humano, basada en Sherman Oaks, California.

Planeación y equilibrio

La planeación diaria de las actividades y la distribución del tiempo son las herramientas clave para lograr un equilibro entre las responsabilidades que las madres de hoy tienen en sus diversas facetas.

Y para alcanza este cometido, la Dra. Peterson ofrece a continuación unos consejos que las ayudan a que logren el equilibrio que tanto necesitan establecer entre las diversas facetas de la vida. Y este equilibro, por ende, les ayudará a reducir el estrés que les genera el esfuerzo que realizan para cumplir con sus obligaciones de esposa, madre y trabajadora a la vez.

1. Entender que nada ni nadie es perfecto

En lugar de sentirse culpable o mala madre por no cumplir “a la perfección” con todas las obligaciones con los hijos, Peterson dice que deben reflexionar más bien en el hecho de que “nada ni nadie es perfecto”.

La perfección no existe, pero sí el esfuerzo consciente que se hace para cumplir con todas las obligaciones lo mejor posible con la energía, el tiempo y los recursos que se tienen”, dice la experta.

2. Quererse y confiar en sí misma

Al no existir la madre perfecta, toda mamá debe hacer también un esfuerzo para sacar de su interior el “sentimiento de culpabilidad” que no la deja sentir completamente feliz y realizada en su rol de madre.

Y para eliminar este sentimiento del interior “hay que amarse a sí misma” y valorar el trabajo, los sacrificios y los malabares que se hacen a diario para “ser una mamá presente” en la vida de cada uno de los integrantes del núcleo familiar.

A la medida que las madres empiezan a quererse a sí mismas, incrementará la confianza y, como por arte de magia, todas las faenas de la maternidad van a empezar a organizarse y simplificarse”, dice la psicoterapeuta.

3. Sacar tiempo para sí misma

El sacar durante el día unos cuantos minutos (no menos de media hora) para dedicarlos al descanso, cuidado o hobbie personal es básico en la meta de ser la mejor madre, ya que, cuando la jefa de la casa dedica un espacio para su relajación, va a tener mucha más energía y disposición física y mental para atender a las necesidades de sus hijos y esposo.

“Para las madres que tienen hijos pequeños esto puede sonar como algo imposible, que sí es posible”, explica la experta en comportamiento humano. “En este caso, lo que hay que hacer es aprovechar los momentos cuando los hijos están durmiendo o acordar con el esposo que él se haga cargo del menor [o los menores] durante la media hora en que mamá va al gimnasio, sale a caminar, lee un libro, conversa con sus amigas, se hace un facial, etc.”.

4. Cuidar su salud

Por lo regular, las madres —en especial las latinas— tienden a enfocar todos sus esfuerzos al cuidado de la salud de hijos, esposos y familiares cercanos y se olvidan de cuidar de la propia.

La Dra. Peterson les recuerda que si no tienen como prioridad el cuidado de su salud, pueden correr el riesgo de enfermarse y no poder cuidar de los suyos. Es así que para cumplir con esta obligación personal deben de tener al día todos sus exámenes anuales médicos preventivos y visitar al doctor cada vez que se sientan mal.

5. Estar consciente de que no se es la Mujer Maravilla

Hay un dicho que reza que “el que mucho abarca poco aprieta”, que se aplica muy bien a las madres que desean hacerlo todo para demostrarse a sí mismas o a los demás que son buenas mamás.

[Las buenas madres] no se echan encima todas las obligaciones del hogar al mismo tiempo. Ellas se organizan para ir cumpliéndolas ‘paso por paso’ y saben cómo intercalarlas con las demás obligaciones de sus otras facetas”, resalta la experta.

Esta técnica de organización, que debe ser diaria, ayuda a que la mamá se concentre en una actividad a la vez, dejándola terminada y no a medias para tener que retomarla, algo que evita el desgaste de energía física y mental que tanto se necesita para seguir con las otras obligaciones adquiridas.

La distribución de las tareas domésticas de acuerdo con la edad de los hijos es otra de las estrategias que ayudan en el objetivo de ser una buena madre.

“Cuando a los hijos se les enseña desde chicos que tienen responsabilidades con ellos mismos y el resto de la familia y que tienen que cumplirlas por el bien generalizado de la dinámica familiar, se tendrá mucho más tiempo libre para compartir  y se criarán niños que en la adultez tendrán un mayor potencial para ser individuos responsables y autosuficientes… ¡y qué mejor satisfacción personal puede tener una madre que ésta!”, concluye la Dra. Peterson.