5 cosas que le suceden a la vagina cuando no se tiene sexo

La abstinencia no le hace bien a la zona íntima femenina, la cual notará una serie de cambios cuando no hay intimidad
5 cosas que le suceden a la vagina cuando no se tiene sexo
La vagina sufre mucho sin sexo.
Foto: Shutterstock

En varias ocasiones ya hemos hablado de los beneficios que deja el sexo, tanto a nivel emocional como físico, ya que no solo ayuda a conciliar mejor el sueño, sino que es un gran refuerzo para el sistema inmunológico.

Pero todos esos beneficios se pierden una vez que dejas de vivir orgasmos de forma frecuente, aunque con eso no te decimos que debas renunciar a tu vida diaria, e incluso al descanso, para darle rienda suelta a la pasión, en cualquier lugar y en todo momento.

Aunque las mujeres deben poner atención a esto, ya que físicamente una de las partes que se ve más afectada cuando hay ausencia de sexo es la vagina. Debes saber que este, al estimularla, hace que en ella circule sangre oxigenada y rica en nutrientes, lo cual ayuda a que el tejido se mantenga flexible, elástico y lubricado.

En seguida, te decimos algunas de las cosas que notarás en tu vagina si dejas de tener relaciones sexuales durante un periodo prolongado.

Teóricamente, no se hace más estrecha

Dejar de tener sexo hace que no se tonifique el suelo pélvico; sin embargo no hay ninguna modificación física en ella. Si sientes eso, quizá esté relacionado con la falta de lubricación o exceso de tensión en la zona.

Cuesta más trabajo llegar al orgasmo

Es una cuestión más mental que física y suele ser generado por la falta de relajación, ya que una parte del cerebro se “desconecta” durante el orgasmo.

Cambios en tu respuesta sexual

Si has dejado el sexo a un lado y otras cosas (masturbación, uso de juguetes sexuales), puedes notar un cambio temporal en tu respuesta a estímulos eróticos.

Cambios en los síntomas premenstruales

Algunos especialistas aseguran que aquellas mujeres que han dejado de vivir orgasmos por un tiempo prolongado sufrirán de más cólicos, ya que estos ayudan a aliviar el dolor y la tensión.

Falta de lubricación

El deseo sexual genera lo necesario para mantener a la vagina lubricada, si no es así, sufrirás de resequedad.