Treinta años después consigue su título universitario

Entró muy joven a la universidad gracias a su inteligencia, pero abandonó la escuela poco después; tres décadas más tarde recibe su diploma
Treinta años después consigue su título universitario
Sylvia Martínez Wakefield se graduó el miércoles de Cal State LA. (Anibal Ortiz/CSULA)

Debido a ciertas circunstancias con sus padres, Sylvia Martínez Wakefield fue entregada a hogares de crianza temporales desde niña. Entre sus adversidades ella tenía un sueño en mente; ser la primera en su familia en asistir a la universidad y obtener su título universitario.

Aunque pasaron 30 años, por fin pudo realizar su sueño.

Orgullosa, Martinez Wakefield recibió su licenciatura en trastornos comunicativos de la Universidad Estatal de California Los Ángeles (Cal State LA) la semana pasada.

“Creo que lo que es notable son las oportunidades que tuve aquí y donde estoy hoy”, dijo Martinez Wakefield, de 46 años. “Eso es increíble, por eso estoy tan agradecida, que la universidad me dio oportunidades para probar lo que podía hacer”

Wakefield recuerda que desde muy jovencita destacó académicamente. Sin importar los problemas en el hogar, ella era excelente en la lectura, sus calificaciones simpre eran de “A” y formaba parte del programa de Educación para Dotados y Talentosos del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles.

Entra y sale de la universidad

A los 16 años ingresó al campus de la Universidad Estatal de California en Los Ángeles en el Programa de Ingreso Temprano de Cal State LA—administrado por el Colegio de Honores del plantel.

Sin embargo, pese a que tenía habilidad para aprender, Wakefield pronto se enfrentó a las grandes dificultades que conlleva cumplir la mayoría de edad dentro del sistema de cuidado de crianza y abandonó la universidad después de dos años.

 

Sylvia Martínez Wakefield. (suministrada)

Poco después se casó y tuvo cuatro hijos a quienes crió y educaba en el hogar y fue ahí donde descubrió su amor por la escritura y el lenguaje. Su interés en la patología del habla se inició después de que uno de sus hijos necesitó ver a un terapeuta por problemas para comunicarse.

Todos los hijos de Martínez Wakefield fueron aceptados en la universidad a los 16 años. Dos se han graduado y dos continúan sus estudios.

En el 2015 Martínez Wakefield decidió regresar a la escuela y en poco tiempo se transfirió del Colegio de Pasadena a Cal State LA. En la Clínica del Habla y Lenguaje Robert L. Douglass de la universidad se desempeñó como asistente clínica de estudiantes de pregrado mientras estudiaba.

En la clínica, que atiende a pacientes de la comunidad, ayudó a organizar materiales de diagnóstico y ayudó a estudiantes graduados que trabajaban con clientes que tartamudeaban.

Durante el último año académico, Martínez Wakefield sirvió como pasante para el Proyecto Piloto Dental Local (LDPP) a través del programa Educational Community Health Outreach en el Colegio de Salud y Servicios Humanos Rongxiang Xu de la universidad.

Con el proyecto, Martínez Wakefield dijo que aprendió a llegar a las comunidades vulnerables y ahora esta motivada para devolver algo a los demás.

“Creo que nací para ser una servidora”, dijo Martínez Wakefield. “No recuerdo haber no querido estar en una posición de ayuda”.

Martínez Wakefield ha estado en la Lista del Decano cada trimestre. En la Convocatoria de Honores de la Facultad de Salud y Servicios Humanos de Rongxiang Xu, recibió un Certificado de Honor del Departamento de Trastornos de la Comunicación. El honor se otorga a dos estudiantes de pregrado y dos estudiantes de postgrado en el departamento de excelencia académica.

Su arduo trabajo la ha llevado a ser una de 20 seleccionados para el programa de maestría en patología del habla y el lenguaje en Cal State LA.

“Muchas veces, lloré de gratitud”, dijo Martínez Wakefield recordando su pasado. “Esta es una historia inusual: no pasas de estar sin hogar, en la calle, en un hogar de grupo para ingresar a la escuela de posgrado. No sucede todos los días”.