Aseguran que el divorcio de Lupillo Rivera y Mayeli se originó por un trío sexual fallido

La esposa del cantante se enamoró del otro
Aseguran que el divorcio de Lupillo Rivera y Mayeli se originó por un trío sexual fallido
Lupillo Rivera presumió cuerpazo.
Foto: Getty Images

La separación de Mayeli Lupillo Rivera sigue dando mucho de qué hablar. Después de 12 de matrimonio la abrupta separación del “Rey de los Corridos” ha levantado una polvareda de rumores y diferentes versiones.

Ahora es una fuente cercana a la exparticipante de “Rica y Famosa Latina” la que asegura que toda la ruptura comenzó con un fallido “trío sexual”, pues la esposa de Lupillo se enamoró del “invitado” que supuestamente fue Kike Meneses.

“Mayeli, Lupillo y Kike estuvieron juntos sexualmente; fue por curiosidad, por morbo, pero ninguno de ellos dos es gay, solo compartieron la misma mujer en la cama”, aseguró a TVNotas la mujer que prefirió permanecer en el anonimato.

Según la fuente, Lupillo se enteró de que Mayeli seguía frecuentando al músico y compositor, lo que le “dolió en el orgullo”.

“El verdadero motivo por el que Lupillo está tan molesto es porque se enteró de que Mayeli se estaba viendo a escondidas con el músico Kike Meneses, pues se dedicó a medio investigar a su mujer y efectivamente descubrió muchos mensajes de texto entre ellos dos, y fotos que compartían, eso provocó su furia; aunque Lupillo conoce perfectamente a Kike, pues los tres estuvieron sexualmente juntos hace un año”, aseguró.

Meneses ha aclarado públicamente que nunca se involucró con Mayeli, pues es casado y no es infiel.

El desencuentro entre Mayeli y Lupillo no ha sido terso. En diferentes ocasiones han intercambiado señalamientos velados e indirectas públicas, culpándose uno a otro por la situación.

Aunque la versión de la infidelidad de Mayeli es la que más fuerza a tomado en las revistas de espectáculos y la propia involucrada ha dado visos de que es verdad, Lupillo no lo ha confirmado.

Según la revista TVNotas, el hermano de la fallecida Jenni Rivera no se atreve a contar lo que sucedió porque “no le conviene”, ya que tiraría por la borda su viril imagen.