Autos clásicos: un amor que sale caro

Latinos cuentan lo que implica tener como pasatiempo la pasión por este tipo de vehículos
Autos clásicos: un amor que sale caro
Junior Pillow, de 16 años de edad posa al lado de su Chevy Bel Air. / Foto: Alejandro Cano

En los años de preparatoria casi siempre se anhela tener amigos, diversión y libertad; no obstante también se desea encontrar amor y cariño incondicional.

Junior Pillow, de 16 años de edad y estudiante de la escuela preparatoria Rancho Cucamonga, no solo goza de amistades y un futuro prometedor producto de sus buenas calificaciones, sino también confiesa haber encontrado el amor de su vida en “Winnie” —una camioneta clásica Chevy Bel Air de 1962.

“Winnie” luce reluciente. Tiene rines y molduras en baño de oro de 24 quilates, asientos originales, pintura en el techo que cambia conforme a luz y un sistema de sonido de alta fidelidad.

Su motor de 350 caballos de fuerza, aunado a su brillante cromo y sistema electrohidráulico al estilo lowrider, lo ha hecho acreedor de varios premios en los últimos meses.

Junio Pillow tiene 16 años de edad. / Foto: Alejandro Cano.

“Cinco primeros lugares de cinco shows para ser exacto. Es sin duda el amor de mi vida, pero es un amor que sale caro”, dice Pillow entre risas.

“En el último mes hemos gastado 30,000 dólares [junto a su padre]… Y aún falta más”.

El joven agregó que la gran parte de la inversión fue inyectada en la moldura de oro fabricada a mano, que incluyó cobertura alrededor de los espejos retrovisores y rines, lo cual le da a “Winnie” el toque mágico que la hace sobresalir en cada exposición de autos restaurados.

Para Pillow restaurar vehículos es más que un pasatiempo que lo hace la envidia de sus amigos y un imán con las jovencitas. Para él, es un estilo de vida, adoptado desde antes de que puediera caminar y que aprendió poco a poco en el taller mecánico de su padre en la ciudad de Ontario.

Un estilo de vida admirado por muchos y criticado por otros.

“[Los fanáticos de los autos clásicos] Lo hacemos porque queremos ser diferentes, queremos que nuestro vehículo sea el centro de atención y para eso se invierte mucho en dinero y horas de trabajo. Mucha gente no nos entiende y nos critican pero yo les digo que este es mi carro y yo le pongo o quito lo que quiera, los demás también tienen la opción de hacer lo mismo”, dijo Pillow.

El joven estudiante del décimo grado, señaló que aún tiene dos años para continuar embelleciendo a “Winnie”, nombre que adoptó debido a un personaje de la serie de televisión The Wonder Years (Los Años Maravillosos) ”.

Pillow dijo que “Winnie” será la acompañante perfecta para su baile de graduación, pautada para 2020.

“Yo le soy fiel a Winnie”, bromeó.

Sin embargo, Álex Ruiz, presidente del club de automóviles Style en la región de Inland Empire, le es fiel a su Cadillac 1947, auto que se encuentra completamente restaurado para la admiración del público.

Álex Ruiz confiesa que por nada del mundo piensa vender su Cadillac 1947. / Foto: Alejandro Cano.

El hombre, de 66 años de edad, dijo haber invertido más de 80,000 dólares para crear una pieza de arte de su propia inspiración.
Logró obtener el vehículo descapotable por 2,000 dólares hace varios años y desde entonces lo ha sido pintado de color champagne, lo que le da un aspecto sofisticado.

Sus asientos de piel modificados, así como la pintura del tablero a base de aire en tono de madera y su sistema de sonido de alta calidad, son la combinación perfecta para atraer miradas y halagos.

“Y ofertas también. La ultima oferta que me hicieron fue de 195,000 dólares… La tuve que rechazar. Yo no vendo este auto por nada del mundo. Ya le dije a mi esposa que me enterrarán con este vehículo. Se va conmigo”, dijo Ruiz.

Ruiz participó hace unas semanas en el ‘Show and Go’ . / Foto: Alejandro Cano.

La pasión por los vehículos comenzó para Ruiz desde la pubertad cuando observaba y practicaba lo aprendido reparando la camioneta de su papá. Hoy Ruiz comparte su afición con personas de todas las edades que acuden a las exposiciones de autos.

Ambos aficionados posaron para fotos y respondieron a las preguntas de los curiosos durante la exposición de autos, número 20, “Show and Go” que se celebra cada año en la ciudad de Riverside.