Escándalo sexual tumba al gobernador de Missouri

El republicano le falló a su esposa, hijos y electores
Escándalo sexual tumba al gobernador de Missouri
Eric Greitens. Getty Images
Foto: Getty Images

Tomo mucho tiempo, pero el gobernador de Missouri tuvo que dar un paso al costado por un escándalo sexual.

“Los últimos pocos meses han sido de una increíble dificultad para mí, mi familia, mi equipo, mis amigos y para mucha, mucha gente a la que amo”, dijo Eric Greitens en una rueda de prensa en Jefferson City.

Esta renuncia se produce después de que a principios de este mes parlamentarios de Misuri anunciaran su intención de convocar una sesión especial legislativa para estudiar posibles acciones disciplinarias contra Greitens.

“Esta dura experiencia ha sido diseñada para causar una cantidad increíble de tensión en mi familia -agregó.- No puedo permitir a esas fuerzas que continúen ocasionando daño y dificultades a la gente que quiero”.

Aun así, aseguró que no es el final de su batalla y que seguirá luchando “por la gente de Missouri“.

La dimisión entrará en vigor el próximo viernes a partir de las 5:00 p.m.

En febrero pasado, Greitens fue acusado por un jurado de invasión a la intimidad por supuestamente tomar una fotografía de una mujer desnuda sin su consentimiento.

Greitens fue detenido tras la acusación y posteriormente dejado en libertad sin fianza.

El entonces gobernador admitió que tuvo una aventura extramatrimonial en marzo de 2015 antes de ser elegido gobernador en 2016.

La denunciante, cuya identidad no trascendió, aseguró que Greitens le tomó una foto desnuda sin su consentimiento, que luego utilizó para hacerle chantaje y para que no hiciese pública la relación durante la campaña para convertirse en gobernador.

Greitens, casado y con dos hijos, se presentó a las elecciones de 2016 como un hombre de familia y, tras admitir su aventura, pidió a los ciudadanos de Missouri en un comunicado conjunto con su esposa que le perdonaran por su “error personal”.

Después, se vio implicado en otro caso en el que fue acusado de emplear su propia ONG en beneficio propio a través de la manipulación de ordenadores para emplear las listas de correo electrónico para su campaña electora.