Derechos Humanos, el olvido de los candidatos

El escritor Javier Sicilia reprocha a los aspirantes presidenciales ignorar a las víctimas

MEXICO- Aún con las emociones abiertas tras siete años del asesinato de su hijo Juan Francisco, el poeta Javier Sicilia, fundador del Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD), ve pasar con frustración el discurso de cambio de los candidatos presidenciales: “no están viendo a las víctimas’’.

El desinterés a los derechos humanos es tan obvio, objeta, que ni siquiera se ponen de acuerdo para escuchar todos juntos los testimonios de la violencia y barbarie de miles de mexicanos atacados y sin justicia desde hace más de una década.

“Si los políticos no quieren una agenda común en el tema el país seguirá destrozado’’, declaró Sicilia quien se une así a diversas voces inconformes con la ausencia de propuestas en materia de derechos humanos.

Preocupa el número de asesinatos (más de 28,000 desde 2017), las desapariciones, agresiones a periodistas, violencia de género, las detenciones arbitrarias y la impunidad: las masacres de San Fernando, Allende, Tlatlaya, Ayotzinapa, Tetecingo, Jojutla, Nochixtlán y el dolor de las familias sin atención.

Sin embargo, un análisis de la plataforma  www.mexicosinmiedo2018.mx  que busca monitorear propuestas de los candidatos en derechos humanos, reveló que sólo en  5% de los twitts de Ricardo Anaya de la Coalición por México al Frente habló del tema mientras Andrés Manuel López Obrador y José Antonio Meade no cuentan con ni uno.

“La propuestas de los candidatos están enfocadas en temas como corrupción, economía, becas, apoyo a madres solteras, etcétera porque el discurso de derechos humanos no es atractivo para la mayoría de la ciudadanía’’, advirtió Horacio Vives, politólogo del Instituto Tecnológico Autónomo de México.

Para el caso de los feminicidios —por ejemplo—los políticos han toreado el tema con generalidades. Ricardo Anaya, de la Coalición por México al Frente, dijo que “buscara desarrollar una estrategia nacional, infraestructura de protección a las víctimas y capacitación a policías y ministerios público’’, pero esas políticas ya existen.

Andrés Manuel López Obrador, de Juntos Haremos Historia, sólo tocó una vez el tópico en Ciudad Juarez para culpar al modelo económico actual que “niega a los jóvenes su derecho al estudio y al trabajo sostenible y redituable” y José Antonio Meade, de Todos Somos México,   está en en extremo minimalista: “erradicaré el feminicidio’’.

Cifras difundidas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) revelan que entre 2015 y 2017 fueron registradas 1, 640 carpetas de investigación por presuntos delitos de violencia de genero.

Las desapariciones tampoco es para los aspirantes un tema para profundizar. López Obrador aseguró que de resultar electo el próximo 1 de julio “habrá verdad” en el caso de desaparición de los 43 estudiantes en Iguala pero ha olvidado hablar de los otras 34,200 casos. Desde los ojos de Anaya la desaparición de una persona cada dos horas “no pueden seguir ocurriendo’’ y para Meade el delito no debe quedarse sin investigación.

“¿Cuáles son sus propuestas para que ‘las madres’ encuentren a sus hijos e hijas?”, cuestionó recientemente en un comunicado la asociación Artículo 19. “En los debates no escuchamos propuestas concretas para poner fin a la desaparición forzada.¿Acaso no les importa? ¡Exigimos respuesta!”.

El analista Vives explica que no es falta de interés de los candidatos en los derechos humanos, sino que actúan conforme a la demanda de la gente: “En tiempo de elecciones la gente quiere oír cuánto salario se les va aumentar, de cuánto van a ser las becas o los apoyos de los que serán beneficiados…si se les pone un aburrido discurso sobre respeto, moral les aburrido’’.