DHS ataca “campaña de desinformación” sobre niños no acompañados

DHS contradice acusación de senador demócrata que alega que le negaron la entrada a un centro de detención para menores en Texas

WASHINGTON— El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) atacó este lunes una supuesta “campaña de desinformación” respecto a su manejo de niños no acompañados detenidos en la frontera sur, tras las acusaciones de un senador demócrata que intentó visitar un centro de detención de menores en Texas.

El senador demócrata por Oregón, Jeff Merkley, intentó visitar el domingo un centro de detención para menores no acompañados en Brownsville (Texas) y, en una transmisión en vivo desde su página en Facebook, dijo que su objetivo era ver de primera mano las condiciones de “centenares” de niños en el centro, ubicado en un antiguo almacén de Walmart.

El centro es uno de decenas que maneja de forma directa o a través de contratos  la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) del Departamento de Salud y Recursos Humanos (HHS), la agencia a cargo de menores no acompañados indocumentados que son detenidos en la frontera sur.

“¿Por qué están allí? Están allí porque hay una nueva política del fiscal general, Jeff Sessions, que estipula que mientras las personas esperan la adjudicación de sus casos de peticiones de asilo, van a ser separadas de sus hijos”, explicó Merkley en el video de casi media hora.

Merkley afirmó hoy a la prensa que la Administración Trump aparentemente no quiere que los miembros del Congreso o el público se enteren de lo que ocurre adentro de las instalaciones para menores.

El centro en Brownsville, llamado “Casa de Padre”,  es propiedad de Southwest Key, una organización sin fines de lucro que tiene contratos con el gobierno federal para el alojamiento de niños no acompañados en 27 albergues en Texas, California y Arizona.

Merkley condenó que tanto la ORR como Southwest Key hayan negado acceso a un miembro del Congreso para ver las condiciones de los niños, cuyos padres en su mayoría han solicitado asilo. Al igual que otros demócratas, Merkley ha condenado la “crueldad” con la que la Administración se ensaña con los menores no acompañados.

En el video, que generó más de 20,000 comentarios, se ve cuando dos policías llegan a la instalación por pedido de las autoridades del centro, mientras Merkley intenta explicar, con varias interrupciones, el propósito de su visita.

Un supervisor sale a hablar con el senador pero le niega la entrada y, finalmente, le pide que se vaya junto con el resto del personal que lo acompaña.

“Me negaron la entrada. Pedí repetidas veces hablar con un supervisor, que finalmente salió y dijo que no podía decirnos nada. Nos llamaron a la policía”, explicó Merkley anoche en su cuenta en Twitter.

“Los niños jamás deben ser arrancados de sus familias y puestos en centros de detención secretos”, afirmó.

En declaraciones a la prensa hoy, el portavoz del DHS, Tyler Houlton, explicó que Merkley solicitó recién el viernes pasado visitar una instalación que aloja niños “y trabajamos con él para darle acceso”.

“Esto presentó preocupaciones obvias y serias, por no decir la interrupción de operaciones (en el centro). El pudo visitar la instalación el domingo”,  afirmó Houlton.

“Campaña de desinformación”

Por otra parte, Houlton agradeció el interés de Merkley por el asunto e insistió en que el DHS obedece las leyes y procesa a los niños extranjeros de forma “segura y humana”.

“Contrario a cualquier campaña de desinformación, la seguridad de los niños es primordial para el DHS. La administración ha trabajado incansablemente para educar a miembros (del Congreso) sobre los pasos legislativos necesarios para resguardar nuestras fronteras y reducir la inmigración ilegal, y seguiremos haciéndolo”, aseguró Houlton.

Asimismo, el portavoz instó a Merkley a que “trabaje con la Administración para corregir las lagunas legales” que incentivan la inmigración ilegal y que, según aseguró, ponen a estos niños en riesgo de caer en manos de contrabandistas y traficantes de humanos.

Por su parte, otra fuente de la Administración, que pidió el anonimato, defendió la  política de “cero tolerancia” anunciada por Sessions en abril pasado contra quienes cruzan ilegalmente la frontera “y en ningún momento menciona (los casos de) asilo o separación de familias”.

Al responder punto por punto a las acusaciones que hizo Merkley en su video, el funcionario lo acusó a su vez de  “engañar” al público en su página en FB y en declaraciones a la cadena CNN sobre que todos los menores alojados en el centro de Brownsville son solicitantes de asilo. También negó que el DHS tenga una política de “arrancar a los niños de los brazos de sus padres”, o de privar a las personas de su derecho a solicitar asilo si tienen casos legítimos.

Desde hace meses, la Administración ha descrito las protecciones legales de solicitantes de asilo como “lagunas jurídicas” que alientan la inmigración ilegal desde Centroamérica, en un esfuerzo por restringir aún más el proceso de asilo en el país.

El DHS dijo que, una vez en la instalación en Brownsville, el equipo de Merkley protestó que no se le permitiera filmar a los menores, que la agencia prohíbe para proteger la vida privada de los menores.

Este diario intentó varias veces conseguir reacción de Merkley a las afirmaciones del DHS sin ninguna respuesta.

La separación de familias en la frontera sur, y en concreto, el alojamiento de menores en centros de detención ha provocado continuas condenas de miembros del Congreso, grupos cívicos, defensores de los inmigrantes, y asociaciones médicas en todo el país.

Ur Jaddou, director del proyecto “DHS Watch” de “America´s Voice”,  afirmó hoy que bajo la Administración Trump, los niños son arrancados de sus padres, que reciban poca o ninguna información sobre sus hijos,  cómo contactarlos, o cuándo podrán volver a verlos.

“Esta Administración se niega a contestar cualquier pregunta, ni siquiera de miembros del Congreso. El público debe saber cómo se utilizan sus impuestos en esta política cruel y salvaje. Esta Administración debe hablar con franqueza, debe abrir sus puertas y debe rendir cuentas”, afirmó.