Muerte violenta se ensaña con más de 100 políticos en México

A menos de un mes de las elecciones generales en México, siguen las ejecuciones contra candidatos en todo el país

MEXICO.- “Ya va a empezar la matazón… ahora sí que empiece, escuchen todos: vamos contra todos’’. La amenaza de amigos y familiares que se filmó cuando levantaban el cuerpo sin vida de la candidata a segunda concejal de la coalición PRI-Verde Ecologista y Nueva Alianza a la presidencia municipal de Juchitán, Pamela Itzamaray Terán Pineda, a finales de mayo, resumió un ánimo de venganza en un país.

La ausencia de justicia que ronda el 98% ha pasado la factura en los últimos días a un sector vulnerable por la coyuntura de las elecciones del 1 de julio: los candidatos. No importa el partido, la edad o el sexo: los sicarios encaran, apuntan y acaban con las promesas: al día de hoy suman 105 asesinatos de aspirantes a puestos públicos.

Pamela Terán era una oaxaqueña entusiasta y activa —durante los sismos de septiembre pasado fue pieza clave en la recolección de ayuda— asesinada por  un grupo armado cuando salía de un bar poco después de que se integró a la planilla del candidato Hageo Montero. “Era una niña, era una niña… —gritaron familiares—uno por uno (de los asesinos) va a caer… no se la van a acabar”.

Dos días antes de este crimen cayó en condiciones similares Juana Irais Maldonado, candidata a diputada en Puebla y antes que ella Rodrigo Salado, candidato a regidor en  Guerrero cuando viajaba en una camioneta.

El ritmo de muerte de los políticos es tal que ningún reporte logra darse a vasto en las cuentas.  En el más reciente, publicado a finales de mayo por la consultora  Etellekt, se dijo que desde el inicio del proceso electoral en septiembre pasado ha habido 177 agresiones contra políticos en todo el país, entre ellos 103 asesinatos. Luego se sumaron dos.

Entre los aspirantes caídos hay desde precandidatos, a candidatos, alcaldes, exalcaldes, regidores, militantes, dirigentes partidistas, exregidores, diputados, síndicos… 

“La violencia se apodera del país desde varias fuentes, principalmente del narco y también de conflictos comunitarios y políticos, pero, sobretodo, de un estado débil que no logra cumplir la más elemental de sus responsabilidades de mantener el orden público’’, advirtió José Fernández Santillán, politólogo del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.

“La mayoría son crímenes que obedecen a que los candidatos  no se pliegan a los intereses de los grupos de narcotraficantes o les estorban a los candidatos que sí se pliegan a los intereses. El tema de las muertes por ambición de poder es menos frecuente: se resolvió en los años 40 cuando pasamos del militarismo al civilismo’’.

La Corte Interamericana de Derechos humanos hizo un llamado al Estado mexicano a adoptar las medidas necesarias a fin de garantizar los derechos a la vida, a la integridad personal y la seguridad de los candidatos en una de las contiendas más complicada de la historia de México: unos 89 millones de ciudadanos están convocados a votar.