Gobierno de Trump manda 1,600 inmigrantes detenidos a cárceles federales, la mayoría a California

Foto: John Moore / Getty Images

Las autoridades de Estados Unidos están en proceso de trasladar a unos 1,600 inmigrantes detenidos por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) a prisiones federales, marcando la primera vez que dichas instalaciones se utilizan para retener a personas indocumentadas a gran escala.

De acuerdo con Dani Bennett, una portavoz de ICE, los inmigrantes indocumentados serán temporalmente detenidos en cinco prisiones federales ubicadas en Arizona, California, Oregón, Texas y el estado de Washington, a la espera de sus audiencias judiciales. Los detenidos incluyen a solicitantes de asilo, y la mayoría de ellos (1,000 inmigrantes) irán a una prisión federal en Victorville, ciudad californiana ubicada a unas 85 millas de Los Ángeles.

ICE ha utilizado prisones federales en ocasiones anteriores, pero no a esta escala. Según Bennett, ICE está trabajando para satisfacer la necesidad de más espacio, debido a “un aumento en la cantidad de cruces (no autorizados) en la frontera y la política de tolerancia cero por parte del Departamento de Juticia (DOJ)”, encabezado por el fiscal general Jeff Sessions. En abril de 2018, agregó, se detuvieron a 51,000 personas en o cerca de la frontera con México, en comparación con 16,000 durante el mismo mes en 2017.

El nuevo acuerdo entre ICE y el DOJ durará 120 días, con el fin de darle a la agencia migratoria tiempo para buscar más espacio para los detenidos.

Los líderes de los sindicatos de las prisiones en California, Texas y el estado de Washington informaron que tuvieron muy poco tiempo para preparar para la llegado de los inimigrantes indocumentados. En Victorville, el personal está trasladando a unos 500 presos de unas instalciones de mediana seguridad para hacer campo para las personas detenidas por ICE.

La decisión de recluir a cientos de inmigrantes indocumentados en prisiones federales ha sido ampliamente ciriticada, incluso por un antiguo funcionario de ICE. En entrevista con la agencia Reuters, Kevin Landy, quien fungía como subdirector de ICE durante la administración de Obama, señaló que “Un gran porcentaje de las personas que han sido detenidas por ICE no tienen un historial delictivo y son más vulnerables en un ambiente carcelario”.

“El personal de seguridad y los administradores de las instalaciones (bajo la jurisdicción de Agencia Federal de Prisiones) han dedicado sus carreras a lidiar con criminales curtidos que están cumpliendo con sentencias largas por delitos serios, y los procedimientos y la capacitación del personal refleja este hecho. Este traslado repentino podría conllevar graves problemas”, aseveró.


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