Enfrenta la deportación porque no le creen que es gay

Juez migratorio le pide pruebas de su orientación sexual a inmigrante detenido en Adelanto
Enfrenta la deportación porque no le creen que es gay
Edna Monroy se unió a las voces que piden cerrar el Centro de Detención Adelanto por los constantes abusos contra los inmigrantes ahí en custodia.(Araceli Martínez/La Opinión).

En México, la población lésbico, gay, bisexual y transexual (LGBT), enfrenta stigma, discriminación y una intolerancia severa que en muchos casos ha resultado letal.

Mario Pérez González entiende los riesgos de ser homosexual en el País Azteca y por eso lucha contra el reloj para evitar su deportación.

El residente de Pomona está detenido en el centro migratorio de Adelanto desde febrero pasado, y podría ser liberado. Lo único que separa al joven de 31 años de edad de recibir el asilo, es demostrar que es homosexual, asegura su abogado Arturo Burga.

“Ayer tuvimos audiencia para ver si le daban el asilo pero el juez decidió postergar la decisión hasta junio 19 ya que quiere estar presente en la corte para escuchar los testimonios. Ayer dio la audiencia por video llamada. Estamos confiados en que el fallo será a favor de Mario”, dijo Burga a La Opinión.

Según Burga, Pérez González tiene muchas posibilidades de recibir el asilo ya que cuenta con suficientes testimonios de personas que conocen a su cliente, e incluso cuenta con testimonios de profesionales en el ramo de la psicología.

“El juez dijo que Mario debe demostrar que es gay, de lo contrario nuestra petición podría ser denegada. Tenemos testimonios y personas dispuestas a atestiguar que en realidad su orientación sexual es gay”, comentó Burga a La Opinión. “Creemos que esa demanda es deshumanizante pero estamos confiados en que Mario será liberado. De lo contrario estamos listos para apelar y de ser necesario llegaremos hasta las máximas cortes del país”.

Bajo la actual administración, la solicitud de asilo toma un promedio de seis meses, y dos entrevistas antes de ser aprobada o denegada. Este proceso lento hace que muchos inmigrantes no resistan y firmen su salida voluntaria, dijo Burga.

Mario Pérez González entiende los riesgos de ser homosexual en el País Azteca y por eso lucha contra el reloj para evitar su deportación. (suministrada)

Su detención

Pérez González fue detenido en febrero pasado tras reincidir al delito de conducir bajo la influencia del alcohol. Según su hermana Erika Pérez, de 26 años de edad, el detenido sufre alcoholismo a raíz de la depresión, misma que dio origen tras una agresión sexual cuando niño.

“Mi hermano ha sufrido mucho. Hasta hace poco supimos que fue abusado sexualmente cuando era niño. Eso le causó mucho estrés y depresión. Quiso esconder su dolor en el alcohol sin saber que se estaba dañando solo”, comentó Erika a La Opinión. “Mi hermano es un hombre muy bueno y no merece ser deportado. Este es su hogar, aquí está su familia y aquí debe estar”.

Erika dijo que su hermano estaba arropado por DACA, pero lo perdió en 2015 durante el primer delito de DUI. En ese entonces, Pérez González fue internado en el centro de rehabilitación La Ventana, en Thousand Oaks en donde obtuvo buenos resultados. Sin embargo, el fantasma de la depresión rondó su hogar hasta inducirlo de nuevo al vicio.

“La vida de mi hermano no ha sido fácil. De pequeño sufrió ese abuso y durante sus años de adolescente sufrió de mucho acoso (bullying), incluso sufrió abuso verbal de su propia pareja”, dijo Erika.

Para la Coalición de Justicia del Inmigrante (ICIJ), el hecho de que un juez le exigiera a Pérez González demostrar su orientación sexual en su última audiencia o de lo contrario ser deportado, es deshumanizante y prueba lo inhumano que puede ser el sistema migratorio.

“Mario enfrenta más abusos si regresa a su país y ningún juez debe ordenar a alguien que demuestre su identidad en base a estereotipos”, dijo Javier Hernández, director de ICIJ.

Riesgos

Hernández entiende que las actuales políticas migratorias podrían actuar en contra de Pérez González. De ser así, su vida corre riesgo en México, dijo.

En efecto, según el reporte anual de la Organización No Gubernamental Letra S, la cual se enfoca en temas relacionados con el trinomio sexualidad, salud y sociedad, en México se registraron un total de 381 asesinatos a personas del colectivo LGBT de 2013 a 2017, siendo el subconjunto de mujeres trans, travestis, transgenero y transexual, el más afectado con 209 muertes.

El mes pasado, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, denuncio en el Día Internacional contra la Homofobia, Transfobia y Bifobia, que la intolerancia en México ha crecido por parte de funcionarios y asociaciones religiosas.

La Comisión también indicó que de 2010 a 2017 documento un total de 151 expedients de queja por hechos motivados por el prejuicio antigay.