Huelgas de renta; una tendencia para reclamar viviendas asequibles

Inquilinos de un edificio en Long Beach y de tres en Los Ángeles se declaran en “huelga de rentas”
Huelgas de renta; una tendencia para reclamar viviendas asequibles
Inquilinos de 10 unidades de un complejo habitacional de Long Beach participan en una 'huelga de renta' en protesta por las malas condiciones de vivienda. (Jacqueline García)

Cansados de vivir en condiciones infrahumanas en sus propias viviendas, grupos de inquilinos en Los Ángeles y Long Beach han decidido hacer huelgas de renta para que los dueños escuchen sus reclamos.

Una tendencia drástica pero necesaria y legal, dicen los arrendatarios y activistas.

Cristina Morán y su familia han vivido en su apartamento en Long Beach por más de 21 años y aseguran que por mucho tiempo la supervisora del inmueble ha ignorado sus peticiones para hacer los arreglos necesarios. En cambio les dio una carta de desalojo de 60 días. Otras 26 unidades del edificio localizado sobre la Avenida Cedar han recibido esa misiva.

“Desde que llegué no me han cambiado la alfombra. Hay cucarachas y ratones por todos lados”, dijo Morán, quien vive con su esposo y sus dos hijas en la unidad. “Mi hija mayor tiene asma y ahorita que ya nos están corriendo vienen a pintar y nos tapan las ventanas con plástico y no podemos respirar adentro”, señaló la mujer.

Su vecina, la señora Ofelia Vázquez, quien también lleva 21 años viviendo en el inmueble, dijo que en varias ocasiones ha estado a punto de tener accidentes dentro de su propio apartamento debido a las malas condiciones.

“Mi mamá una vez casi se cae porque el piso esta levantado…Si les pedimos arreglos nos dicen que nos van a cobrar”, dijo Vázquez.

Cristina Morán asegura que su casa esta infestada de cucarachas y ratones. (Suministrada)

Huelga en Los Ángeles

Cerca del centro de Los Ángeles Ariadna Reséndiz enfrenta una situación similar. Ella dijo que su apartamento—localizado en el tercer piso de un edificio sobre la Avenida Burlington—tiene moho en las paredes, parte del piso de la cocina  se sumía porque la madera esta podrida y hay chinches, cucarachas y ratones.

“Y cuando iba y les decía los problemas del apartamento me decían, ‘Estamos tratando de reparar’, el problema es que yo no ‘trataba’ de pagar la renta, yo se las daba”, dijo Reséndiz, quien ha alquilado su apartamento por los pasados cinco años. “Nos dicen que si queremos vivienda nueva que debe de haber un aumento de renta y que nosotros debemos pagar”.

Ariadna Reséndiz muestra las ronchas de chiches que tiene su hijo de 11 años. (Suministrada)

Vivienda inasequible

Tanto los inquilinos de Long Beach como los de Los Ángeles aseguran que los respectivos dueños de sus edificios—que no están relacionados—quieren desalojarlos para volver a rentar los apartamentos a precios más altos.

Ramiro Vergara dijo paga $800 dólares de renta por un apartamento de dos recámaras—donde ha vivido por 20 años con su esposa y su compadre—en Long Beach.

“El 8 de abril recibimos una carta de desalojo de 60 días, pero decía que teníamos que salirnos para el 13 de mayo y todavía pagar la renta de mayo. Esos no son 60 días”, dijo Vergara, asegurando que entonces varios inquilinos comenzaron la huelga del alquiler.

Mientras tanto en Los Ángeles alrededor de 96 unidades—de tres edificios que pertenecen a la misma dueña sobre la Avenida Burlington—decidieron unirse a su huelga de renta.

“Lo que estamos pidiendo es un 1.5% de incremento de renta con un contrato de cinco años”, dijo Trinidad Ruiz, organizador con la Unión de Inquilinos de Los Ángeles (LATU).

Agregó que en el 2017 los inquilinos recibieron un incremento del 10%, equivalente a $100 dólares. Pero ahora con el 20% de incremento propuesto, los alquileres pueden subir de $300 a $400 dólares.

“Los inquilinos dicen que si la dueña quiere incrementar la renta debe ser gradualmente, pero ella esta decidida a desalojarlos en lugar de llegar a un acuerdo”, dijo Ruiz.

Por esta razón, 35 unidades dejaron de pagar sus rentas en marzo y en abril y mayo se fue uniendo el resto para llegar a las 96 unidades que actualmente están participando.

Los muebles en la casa de Ofelia Vázquez estan viejos y llenos de cucarachas, dice la inquilina. (Suministrada)

Citas en los tribunales

Ya se han presentado en dos ocasiones a corte donde el juez les recomienda llegar a un acuerdo fuera de los tribunals porque son muchos inquilinos. Ellos aseguran que la dueña se opone a este medio y prefiere continuar por medio de la corte.

“El plan de ella es nivelar todas las rentas a los precios actuales”, dijo Reséndiz.

En Long Beach los inquilinos retuvieron sus pagos comenzando en mayo. Ellos piden que se les de una cantidad justa para desalojar, más tiempo para buscar un apartamento y que los dueños no vayan a arruinar su crédito una vez que se hayan marchado del edificio, del cual supuestamente es mandatorio que salgan.

“Vamos a llevar este caso hasta un juez, que oiga nuestro caso y sepan que los encargados estan fuera de la ley”, dijo Maria Fogar-Nava, residente del edificio de Long Beach por 30 años.

Todos los inquilinos dijeron que tienen los pagos de sus alquileres atrasados, pero quieren asegurarse que se les trate con dignidad y se llegue a un acuerdo justo.

Norberto López, activista con Housing Long Beach, organización que esta asesorando a los inquilinos, dijo que la retención de renta es una forma de reclamar derechos justos para los arrendatarios.

“Los inquilinos pueden retener sus rentas legalmente si sienten que están viviendo en malas condiciones, pero se hace mediante un proceso protegido por el código civil de California”, explicó López.

Esto incluye problemas con plomería, electricidad, agua, pintura, seguridad en los pasillos y dentro del apartamento y limpieza, entre otros.

Rentas al precio de mercado actual

Lisa Sehrlich, dueña de los edificios localizados en el 131, 143 y 171 de la Avenida Burlington, niega las acusaciones de las malas condiciones de los apartamentos y dijo que tanto ella como la Corte han pedido a los inquilinos que proporcionen una lista específica de problemas.

Ariadna Reséndiz muestra el hoyo que tuvo que ser tapado en su cocina, el cual fue causado por madera podrida. (Suministrada)

“Hasta la fecha, los inquilinos se han negado a hacerlo. Los inquilinos han presentado numerosas quejas ante el Departamento de Vivienda de Los Ángeles (HUD). La ciudad ha inspeccionado. No se han emitido infracciones”, dijo Sehrlich vía correo electrónico. “Los inquilinos votaron en numerosas ocasiones para proceder con la huelga de alquiler y los desalojos y no quieren negociar”.

Sehrlich dijo que los arrendatarios recibieron un aumento de alquiler legal, ya que varias unidades “habían recibido poco o ningún aumento de alquiler” desde el 2008.

“El aumento eleva el alquiler a la tasa de alquiler promedio de HUD de 2018. Los alegatos de los acusados en acciones civiles confirman que la renta sigue siendo de al menos $400 dólares por debajo de las rentas del mercado”, aseguró.

Hasta el momento no hay respuesta por parte de Beach Front Properties, encargados del edificio de Long Beach.