Metrolink investiga comentarios “racistas” en la estación de Riverside

Un viaje familia a la playa termina con una joven expulsada del tren
Metrolink investiga comentarios “racistas” en la estación de Riverside
El trabajo de los despachadores es escencial para el funcionamiento de los trenes.

Metrolink investiga hoy a un guardia de seguridad privado por el supuesto comentario que realizó en un tren de Riverside, que se dirigía a Tijuana con varios latinos a bordo, y al conductor que aparentemente ignoró la queja de una mujer acerca de éste.

La familia de la residente de Riverside Felisha Carrasco y el asambleísta José Medina calificaron el comentario como “racista”, mientras que una declaración de Metrolink lo llamó un “presunto comentario racista insensible”.

La investigación comenzó el sábado 9 de junio, luego de que Carrasco publicara un video en su página de Facebook donde indicaba que el guardia de seguridad comentó que el tren “iba a Tijuana porque hay hispanos, incluido mi padre”. En el video se puede ver a un conductor diciéndole a Carrasco , “Él [el guardia] estaba hablando conmigo”.

En un segundo video publicado en sus redes sociales, Carrasco dijo haberse quejado pero que el conductor de Metrolink le dijo que la opinión del guardia de seguridad era libertad de expresión. Luego de que ella respondiera que ese era un discurso de odio, el conductor la echó del tren, señaló la joven en su video.

“No estoy tratando de lastimar a nadie”, dijo Carrasco, de 23 años, graduada de Cal State San Bernardino en 2017. “Creo que tienen que aprender de esto y no hacerlo la próxima vez”.

Sin embargo, la joven piensa que el guardia de seguridad debería ser despedido.

Por el momento, suspendido

Después del comentario inicial, Carrasco dijo que el guardia le dijo a su hermana que solo estaba bromeando y que señaló: “El tren realmente no va a Tijuana”.

“Todavía estamos en medio de la investigación”, dijo el vocero de Metrolink Michael Atchue. “Pero no condonamos ningún comentario inapropiado sobre ningún pasajero. Creemos que todos deben ser tratados con el mayor respeto”.

La Comisión de Transporte del condado de Riverside posee y opera nueve estaciones de trenes en el Condado de Riverside, incluida la del centro de Riverside donde ocurrió el incidente. El subdirector ejecutivo John Standiford dijo que su agencia contrata a Allied Universal para la seguridad en las estaciones.

Ángela Burrell, vocera de Allied Universal en Santa Ana, dijo que el guardia fue suspendido hasta que se complete una investigación interna.

“Los informes de comentarios inapropiados de nuestro empleado son de gran preocupación para nosotros y no reflejan los estándares y expectativas que hemos establecido para nuestros profesionales de seguridad”, dijo Burrell en un comunicado. “No aprobamos la discriminación de ningún tipo”.

Burrell no dio el nombre del empleado.

Sin viaje de playa

El incidente ocurrió cuando varios miembros de la familia Carrasco abordaron Metrolink para un viaje a la playa de San Clemente alrededor de las 9:20 a.m. Además de Carrasco, iban su padre, madre, hermana mayor, el esposo de éesta y su sobrino de 5 años. El resto de la familia continuó hacia el condado de Orange.

“Mi nieto se enojó tanto. Comenzó a llorar porque su tía fue echada del tren”, dijo la madre de Felisha, Pamela Carrasco.

“No hay razón para el racismo. Es horrible que tengamos que lidiar con esto. La gente simplemente piensa que son libres de decir lo que quieran porque tenemos un presidente que dice lo que quiere“, añadió la madre aseverando que el incidente fue innecesario.

Casi 30 minutos después Carrasco publicó el primer video en Facebook.

Por su parte, el asambleísta Medina, D-Riverside, felicitó a Metrolink y a la comisión por tomarse el incidente enserio.

“Los comentarios del guardia de seguridad son espantosos y racistas”, dijo Medina en una declaración escrita. “Hemos tenido demasiados eventos raciales como este en Riverside en los últimos meses y tenemos que unirnos como comunidad para construir tolerancia e inclusión en nuestra región”.

En un comentario escrito de Facebook, Felisha Carrasco dijo que no estaba molesta porque le pidieran que se bajara del tren porque sabía que “me sacaron porque usé lenguaje grosero”.

Y aunque fue una experiencia desagradable, ella dijo que lo bueno parece venir de ahí.

“Me alegro de que la mayoría de la gente se tome esto en serio en lugar de taparlo bajo la alfombra y decir: ‘superarlo'”, dijo la joven.

El incidente es similar al ocurrido el mes pasado en Riverside, donde un barista de Coffee Bean & Tea Leaf en Riverside Plaza se negó a servir a un hombre sorprendido en video, haciendo lo que ella consideraba comentarios inapropiados sobre los musulmanes. El video mostró un enfrentamiento entre él y una mujer que vestía indumentaria tradicional musulmana.