Tenemos la obligación moral de luchar contra la separación familiar

Tenemos la obligación moral de luchar contra la separación familiar
DHS debería establecer políticas y procedimientos en la lengua materna de los padres para garantizar que puedan localizar y reunirse con sus hijos.

Mirian y su hijo de 18 meses huyeron de la violencia en Honduras para solicitar asilo en los Estados Unidos.

Sin embargo, Mirian describió en documentos judiciales que cuando llegaron aquí, agentes del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) la obligaron a entregar a su hijo, y se lo llevaron antes de que ella pudiera consolarlo.

Otra madre y sus dos hijos, de 10 y 4 años, huyeron de la violencia en El Salvador. Después de ser arrestados por agentes de Aduanas y Protección Fronteriza, a la familia le dieron cinco minutos antes de que los niños, quienes lloraban, fueran tomados de su madre. Ella ha estado detenida en el Centro de Detención de Laredo por tres meses y no sabe dónde se encuentran sus hijos.

Una tercera madre y su hija de 7 años huyeron de la violencia étnica y una posible guerra civil en el Congo. La madre describió haber escuchado a su hija gritando en la habitación contigua cuando fueron separadas cuatro días después de haber llegado a los Estados Unidos. Meses después, todavía está detenida en el Centro de Detención de Otay Mesa y su hija está a miles de millas en Chicago.

Estas familias fueron separadas debido a una nueva política desastrosa del gobierno Trump, con el intento malicioso de disuadir a los inmigrantes en busca de asilo y en busca de una vida mejor en los Estados Unidos.

Mientras casos de separación familiar habían sido documentados el año pasado, el fiscal general Jeff Sessions, estableció la política oficialmente el mes pasado y anunció que todos los adultos que lleguen a la frontera serán procesados por una entrada ilegal.

Esta política, cual nunca ha sido política federal, ha resultado en que cientos de niños sean separados de sus padres. Este es un momento grave que nunca pensé que vería en los Estados Unidos. Sinceramente, me parece repugnante.

Mientras el presidente Trump ha intentado culpar a los demócratas sobre esta política, eso es una mentira. Esta es una política de Trump. Punto.

En una acción inesperada, la administración dice que enjuiciará a los adultos a pesar de que intenten solicitar asilo en un puerto de entrada. Estas personas no están entrando furtivamente al país, están llegando al cruce fronterizo para solicitar asilo, y Donald Trump quiere enjuiciarlos. Es un cambio muy diferente a la política del pasado.

 Enjuiciar a quienes solicitan asilo, en vez de permitirles pasar por el proceso de asilo ya establecido, puede violar las obligaciones de los EE. UU. en virtud del derecho internacional, incluyendo la convención de las Naciones Unidas para los refugiados.

Aunque la nueva política del presidente Trump sólo ha sido implementada oficialmente durante un mes, el impacto ha sido contundente y muchas familias ya han sido destrozadas.

En una audiencia en el Senado el 24 de mayo del 2018, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza le informó al Comité Judicial que 658 niños fueron separados de 638 padres durante un período de 14 días en mayo, unos promedios de 47 niños fueron separados de sus padres cada día.

Los niños ahora se despiertan aterrorizados en los centros de detención rodeados de personas desconocidas. Sus padres no pueden consolarlos porque están potencialmente a cien o miles de millas de distancia.

El gobierno de EE.UU. está poniendo a los niños pequeños por el infierno, un trauma que podría dejarlos marcados de por vida.

Para ponerle fin a esta política inmoral, estamos introduciendo un proyecto de ley que mantendría a las familias inmigrantes unidas, evitando que DHS separe a los niños de sus padres en la frontera.

Para asegurar de que el proyecto de ley proteja el bienestar de los niños, permite que los niños solo sean separados de sus padres en el caso de hayan sido traficado o maltratado por sus padres.

Como protección adicional, el proyecto de ley permite que un especialista del bienestar infantil haga una revisión inmediata luego de una familia haya sido separada.

En el caso de que los padres sean separados de sus hijos, DHS debería establecer políticas y procedimientos en la lengua materna de los padres para garantizar que puedan localizar y reunirse con sus hijos.

El Congreso tiene la obligación moral de tomar la iniciativa para decir que las familias no deben de ser separadas a la fuerza, a pesar de cómo lleguen a nuestro país.

Muchas de estas familias están huyendo de violencia terrible, viajando miles de millas a pie para presentar una solicitud de asilo y salvar sus vidas. Traumatizarlos aún más es inconcebible, y el Congreso tiene la obligación de tomar acción.