Trago amargo para colombianos de Los Ángeles

Los cafeteros se reunieron a las 5:00 a.m., y les pegó fuerte la rápida expulsión de Carlos Sánchez en el partido contra Japón
Trago amargo para colombianos de Los Ángeles
Joshua Arias, esconde su nerviosismo en la bandera colombiana. / Foto: Jorge Luis Macías.

Para ningún colombiano residente en el sur de California estaba presupuestado que la selección cafetera se viera en aprietos en su debut mundialista, y menos que perdiera 2-1 frente a la rápida y efectiva selección de Japón.

“Colombia no aprovechó nunca un solo contraataque, su línea defensiva estuvo muy atrasada y no rindieron a su máximo nivel”, analizó Joshua Arias, hijo de padres colombianos de Cartago, Valle del Cauca.

“Colombia tiene la capacidad de jugar mejor; no sé si dieron un mal partido o si se confiaron pero el equipo estuvo muy desorganizado”.

Colombia, que comenzó a remar contra corriente en el Grupo H del Mundial de Rusia 2018, en un conjunto que comparte con Polonia y Senegal, siguió la tradición de la primera jornada mundialista en la que —generalmente— a los equipos considerados favoritos no les va muy bien.

“Ahí tenemos los resultados de España, Alemania, Argentina o Brasil”, observó Yamid Hernández, un fotógrafo de Medellín que vive en China. “Colombia se descuadró completamente desde la expulsión de Carlos Sánchez”.

El hincha sudamericano expresó que en un Mundial, cualquier resultado es posible, aunque el esquema que había montado el técnico argentino José Pékerman se vino abajo por el penalti convertido por Shinji Kagawa (Borussia Dortmund/Alemania) y la expulsión de Sánchez, apenas a los cinco minutos del partido.

Sin embargo, hizo una alusión política a la “mala suerte” del debut del equipo cafetero y su país.

“En Colombia, políticamente acaba de ganar la presidencia la ultraderecha con Iván Duque y en la Copa del Mundo comenzamos con el pie ultraizquierdo”, comentó. “Así que vamos de mal en peor”.

Germán Rodríguez, propietario del restaurante “La Fonda Antioqueña” y originario de la ciudad de Manizales, dijo que el trago amargo de la derrota “fue tan amargo como un despertar sin chocolate colombiano”.

La tristeza fue evidente en el semblante de las decenas de los hinchas colombianos que se reunieron en el restaurante del centro de Los Ángeles desde las 5:00 a.m., y quienes se habían alegrado por el empate transitorio de Juan Fernando Quintero (River Plate/Argentina), en tiro libre. Yuya Osako (Colonia/Alemania) marcó el 2-1, al minuto 73.

Shawn Hua, hijo de madre colombiana y padre vietnamita sigue las incidencias del partido. / Jorge Luis Macías.
Los colombianos celebran con el empate. / Fotos: Jorge Luis Macías.

“Ay, hombre, esperábamos un resultado distinto, aunque debo reconocer que Japón tiene un equipo con excelente estado físico”, fue la reacción de Rodríguez. “Pero no creíamos que nos hicieran tanto daño, aunque no es lo mismo jugar con 10 que con 11”.

Tras la algarabía del 1-1 y la conclusión de los primeros 45 minutos y el grito de “ ¡Vamos a ganar! ¡Vamos a ganar!” despertó  la alegría matinal, sobre todo con la presentación en el lugar del grupo de bailarines Omar & Stella.

Grupo de bailarines Omar & Stella. / Foto: Jorge Luis Macías.

Con elegancia y ritmo, hombres y mujeres bailaron en poco espacio “La Pollera Colora”, considerada una de las canciones más emblemáticas y representativas de la colombianidad.

Al movimiento cadencioso de los bailarines le siguió “Me sabe a cumbia” del compositor Lisandro Meza y “San Juanero”, ritmo de la región de Huila.

¡Colombia, Colombia, Colombia!, fue el unísono cántico de los madrugadores, quienes degustaron tres tipos de desayuno: Paisa, Bogotano y una creación de la casa llamado “Amanecer Colombiano”, que consiste en arepa con carne y queso, huevos al gusto, frijoles y chocolate.

La niña colombiana Joy Arias vivió en carne propia el sabor amargo del tropiezo de Colombia. / Jorge Luis Macías.

“La verdad teníamos que cambiar la manera de juego”, fue el comentario de la bogotana Ely Wilkins, una diseñadora de modas, quien estuvo acompañada de su esposo Rey Wilkins y su amiga Adriana Lucia Villagra. “No atacamos  lo suficiente a Japón y nos vamos a trabajar con un sabor amargo en la boca”.

El próximo partido de Colombia será domingo 24 contra Polonia, y cierra contra Senegal, cuatro días después.

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