México insiste en reunificar a madre e hija con síndrome de Down separadas por Trump

Dicen además que la madre está detenida lejos de sus niños porque funge como testigo en la investigación de un caso sobre tráfico de personas
México insiste en reunificar a madre e hija con síndrome de Down separadas por Trump
Miles de niños y adolescentes migrantes provenientes de Centroamérica
Foto: Archivo

MEXICO.- Alicia, la niña de 10 años con síndrome de Down, cuyo nombre real aún se desconoce, ha sigue en un centro de detención de MacAllen, Texas, sin más compañía familiar que la de su hermano de la misma edad, tal y como lo informó ayer el canciller Luis Videgaray, pero no por la política de tolerancia cero.

La razón es otra: la madre está detenida lejos de sus niños porque funge como testigo en la investigación de un caso sobre tráfico de personas, según aclaró el Departamento de Seguridad Interior de los Estados Unidos (DHS) a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) de México, que de todos modos se manifestó inconforme.

“Con independencia de esta precisión procesal, la SRE mantiene la exigencia de que se realicen las acciones necesarias para que la menor y su hermano, quienes fueron enviados a un albergue en otra ciudad, sean reunidos con su madre y su familia de manera inmediata‘‘, dijo este miércoles en un comunicado de prensa.

Ayer Videgaray informó que el padre de los niños es residente en Estados Unidos y consideraban que también él pudiera hacerse cargo de la custodia y la reunificación familiar.

El canciller aclaró que entre los 1995 casos de niños separados de sus padres por el gobierno de Estados Unidos, en el marco de la política de tolerancia cero (para peticiones de asilo), sólo 21 casos son niños de nacionalidad mexicana, aunque la cifra está aún por determinarse. El resto, son centroamericanos, principalmente de Honduras, Guatemala y El Salvador.

De los casos mexicanos ya identificados 12 niños fueron enviados a distintos albergues mientras los padres se encuentran en centros de detención de Seattle. Siete ya fueron deportados bajo los convenios de repatriación y entregados a familiares; el resto, sigue en proceso.

“El gobierno mexicano respeta la política migratoria del gobierno de Estados Unidos”, expresó el canciller. “Pero no podemos ser indiferentes ante un hecho de violación de derechos humanos‘‘.