Mala suerte: fue a Rusia a ver a su selección y se le cayó un “suicida” encima

El hincha sufre la fractura de la rodilla y varios huesos de la rodilla izquierda
Mala suerte: fue a Rusia a ver a su selección y se le cayó un “suicida” encima
Lucas Hernán Pérez se regresó a Buenos Aires para someterse a una operación
Foto: Archivo

“Le dejé todas mis entradas a un amigo que llegó ayer. Espero que la selección mejore, así puede verla en la final”.

Lucas Hernán Pérez se instala con dificultad en el asiento de la clase ejecutiva del vuelo que lo trajo esta mañana de regreso un mes antes de lo previsto a Buenos Aires. Y enseguida, aclara: “Fuimos con otros tres amigos por 40 días, hasta después de la final del Mundial, pero el sábado se cayó un muchacho desde un séptimo piso y me quebró varios huesos inferiores de la pierna izquierda. También me colapsó la rodilla”.

Casado, con dos hijos, 42 años, empleado bancario, este hincha de Defensores de Belgrano es el “argentino al que le cayó encima un suicida en Moscú”.

Es lo que contaron todos los portales de noticias, el sábado pasado, citando como fuentes a la embajada argentina en Rusia y las autoridades locales.

Hasta el momento no había contado su versión de los hechos. Sin ocultar el dolor, Pérez relata que el sábado, después del empate de Argentina con Islandia en el estadio del Spartak, regresaron al edificio céntrico de la calle Vasílievskaia que compartían con otros tres hinchas del “Dragón”.

“Salimos a la vereda a eso de las 9 de la noche para ir a comer y vimos a tres chicas que hablaban en voz alta. Unos metros más adelante oímos que gritaban y enseguida un fuerte ruido de ramas rotas. Por instinto atiné a frenarme y creo que eso me salvó la vida”, recuerda Pérez.

Dijo que intentó correr pero que cayó a los dos metros y que recién ahí vio a un joven desnudo que agonizaba. Según la policía de Moscú se había tirado desde un séptimo piso, al parecer luego de tomar psicofármacos. Envases de pastillas y latas de cerveza fueron encontradas en el departamento del joven que murió instantes después.

“La ambulancia llegó de inmediato -cuenta Pérez-, es como si hubiese estado a la vuelta de la esquina esperando que me pasara algo. Me llevaron al hospital central, donde me atendieron muy rápido y luego de hacerme todos los estudios ofrecieron operarme”. Pero prefirió regresar a su casa y someterse a la intervención en Buenos Aires.

Para entonces ya había llegado hasta la sala que Pérez compartió con otros cuatro pacientes el cónsul Martín Dieser.

“A él y a la abogada de la embajada quiero agredecerles especialmente por todo lo que hicieron”, dijo el hincha argentino.

También se acercó al hospital y ayudó a Pérez el presidente de Defensores de Belgrano, Marcelo Achile, según el fanático de ese club. Y remarca: “Soy hincha, sigo a Defensores a todas partes, pero no soy barra”.

Pérez salió el lunes del hospital en muletas y el martes embarcó rumbó a Buenos Aires, con escala en Frankfurt. Recién en el vuelo que llegó esta mañana a Ezeiza pudo dormir un poco. “En las últimas noches cerraba los ojos y veía a ese pobre chico cayéndome encima”, relata.