Elevan oraciones frente a edificio de inmigración y piden un alto a la separación de familias

Un día después de la firma de una orden ejecutiva del presidente Donald Trump, que prohíbe la separación de menores de sus familias cuando son detenidos por inmigración, un grupo de clérigos y activistas proinmigrantes dijo que se necesita hacer mucho más.

El jueves por la mañana el grupo se reunió frente al edificio federal de inmigración en el centro de Los Ángeles para elevar oraciones y cantos a favor de los niños separados de sus padres en la frontera México-Estados Unidos.

Se estima que hasta el momento más de 2,300 niños han sido separados de sus padres cuando intentaban cruzar la frontera en busca de asilo. Activistas aseguran que incluso muchos padres ya han sido enviados a sus países de origen sin sus hijos.

“Es completamente vergonzoso que nuestra nación, con su promesa de libertad y justicia para todos y con una Estatua de la Libertad, proclame una cálida bienvenida a los inmigrantes, adopte tácticas similares a la Gestapo para aplastar los espíritus de miles de padres y mate el futuro de niños inocentes “, dijo Jonathan Klein, director ejecutivo de la coalición Clérigos y Laicos Unidos por una Justicia Económica (CLUE).

“Hasta que esta guerra contra los inmigrantes haya terminado, la comunidad de fe permanecerá unida, disgustada con esta abominable práctica de una administración moralmente en bancarrota y haremos lo que podamos para consolar a nuestros hermanos”, aseguró Klein.

Los manifestantes dijeron que la orden ejecutiva del presidente Trump de poner fin a la separación de las familias que buscan asilo no ayuda puesto que las familias que ya han sido separadas no serán reunificadas inmediatamente.

Uno a uno los manifestantes dijeron que condenan la decisión de separar a las familias lo cual es una táctica inmoral “digna de una dictadura”.

“Estamos declarando que el mantener a las familias juntas pero separadas en el desierto también es una violación a sus derechos”, dijo Teresa Borden, portavoz de CLUE. “Ellos tienen derecho a una representación legal”.

Sin embargo, el tener a estas personas aisladas en el desierto las priva del debido proceso porque no pueden buscar abogados que los representen ni pueden comunicarse con sus familiares y amigos para pedir ayuda.

El grupo pidió públicamente que se restaure la ley y el orden al anular por completo la detención familiar y permitir que las familias solicitantes de asilo se reúnan con sus seres queridos en condiciones de seguridad para que puedan llevar adelante sus casos ante la ley.