La “cero tolerancia” llegó a su límite, gobierno suspendió presentación de cargos contra padres migrantes

Advierten que puede ser un tema de "capacidad" en centros de detención
La “cero tolerancia” llegó a su límite, gobierno suspendió presentación de cargos contra padres migrantes
Este tipo de audiencia masiva es lo que tiende a ocurrir en programas de "cero tolerancia". Pero antes los que cruzaban eran hombres buscando trabajo. Hoy son niños y mujeres refugiados. Dibujo por Maggie Keane para Humans Rights Watch.

La política de “cero tolerancia” que según el gobierno del Presidente Donald Trump continuaría a pesar de haber suspendido la separación de familias, parece haber llegado a su límite temporal este viernes, cuando en la corte de McAllen, Texas no había ni un solo inmigrante separado de un hijo o siendo acusado de un delito por cruzar la frontera.

Efren Olivares, director del Texas Civil Rights Project que ha estado en esa corte desde el 24 de mayo, informó que este viernes fue “el primer día que entramos y no había ni una de estas personas que fuera madre o padre y que enfrentara cargos”.

“Encontramos a tres adultos separados de familiares jóvenes, dos hermanos y un primo, pero ni un solo padre”, dijo Olivares. “Ayer encontramos a 17 padres siendo acusados de cruce ilegal”.

La acusación penal ha sido hasta ahora  la clave del por qué de las separaciones familiares que empezaron hace algunas semanas, tras la orden dada en abril por el procurador Jeff Sessions.

La “tolerancia cero” implicaba presentar cargos criminales contra el adulto que se presentaba con sus hijos pidiendo asilo, y así separarlos, ya que el adulto iba a la cárcel y el menor a las manos del gobierno.

El jueves, al día siguiente de la orden ejecutiva del  presidente Trump en la que suspendía la separación de familias y anunciaba la continuación de la política de “cero tolerancia” la corte de McAllen amaneció con apenas 17 padres de familia.

Esta corte en particular había visto audiencias masivas de 80 y 100 padres siendo imputados a la vez en las semanas previas. Desde que el equipo de Efrén Olivares  llegó allí el 24 de marzo, sus abogados han entrevistado a 380 padres.  Hasta ahora no hay evidencias de que ninguno de ellos haya sido reunificado con sus hijos, dijo el abogado.

Según el último conteo oficial del gobierno, más de 2,400 niños fueron separados de sus padres desde finales de abril.

Fuentes del gobierno han dicho que se trata de un “congelamiento temporal” debido a una cuestión de capacidad, pero que no quiere decir que no reactivarán las acusaciones si logran hacer más espacio para detener a las familias.

El gobierno pidió este jueves a una jueza federal en Los Ángeles que modifique un acuerdo judicial llamado Flores que desde los años noventa dicta las condiciones de detención de los menores migrantes en Estados Unidos.

Olivares dijo que esto puede ser un alivio temporal y que el gobierno ha dicho que reiniciará las acusaciones una vez tenga más espacio donde colocar a las familias, pero todo va a depender de lo que diga la jueza Dolly Gee, que monitorea el caso Flores.

Lo que han dicho los padres

Olivares y sus abogados han hecho entrevistas a cientos de padres durante el último mes en esa corte federal de McAllen, donde ha ido buena parte de los acusados desde que comenzó la política de cero tolerancia.

La principal pregunta que nos hacen es “cuando voy a volver a ver a mi hijo..”, dijo Olivares. “A algunos les preguntamos, por qué te quitaron a tu hijo, te dijeron por qué. La mayoría dijo que no. Cuando les preguntamos si les dijeron cuándo los volverían a ver, la respuesta universal fue que no”.

El lunes por la mañana, los abogados de la organización volverán al tribunal a vigilar lo que esté ocurriendo  entonces, dijo.