‘Tenemos un equipo sin alma’

Los hinchas de la albiceleste, que se reunen en restaurante de Van Nuys para ver el juego, salen desconsolados tras la derrota con Croacia
‘Tenemos un equipo sin alma’
Los fanáticos no podían creer el resultado final. / Foto: Jorge Luis Macías

¡Qué tristeza! ¡Mi corazón está roto! Son las dos frases con que Jessica Lago ilustró el dolor de sus compatriotas argentinos, luego del severo tropiezo de la selección y de su máxima estrella, Lionel Messi, al caer por goleada 3-0 ante Croacia.

La estrepitosa derrota pone al borde del abismo a la Argentina de Jorge Sampaoli, quien previo a la debacle propuso que buscaría ganar el partido desde el primer minuto de manera intensa.

Sin embargo, el equipo nunca apareció y la magia de Messi se apagó entre el marcaje croata; hoy Argentina depende de un milagro y de la combinación de resultados para no ser eliminada en la primera ronda del Mundial.

“¿Qué nos queda?… La muerte”, dijo Francesco Mólica, un hincha de Buenos Aires. “Tengo decepción pero no siento vergüenza; creo que ningún argentino siente vergüenza por su país”.

Jessica Cohen, una cosmetóloga de Encino observa con desazón el revés de la albiceleste. / Foto: Jorge Luis Macías.

La culpa del 3-0 fue del arquero, quien creó un impacto psicológico tremendo en el equipo con su garrafal error que causó el 1-0 del croata Ante Rebic (de Eintracht Frankfurt/Alemania), señalaron algunos fanáticos.

Mientras que otros atinaron a decir que Argentina no solo no se levantó del golpe del primer gol, sino que más bien se vino abajo y que su dependencia de Messi desdibujó a todo el equipo.

“Dependemos mucho de Messi y un jugador no es toda la selección”, consideró Jessica Cohen, quien durante el juego tamborileaba los dedos nerviosa. “Dejamos de jugar desde el primer gol”.

Jessica Cohen, una cosmetóloga de Encino observa con desazón el revés de la albiceleste. / Foto: Jorge Luis Macías.

Quienes fueron el fiel reflejo del desaliento en el Mercado Buenos Aires de Van Nuys, fueron sus hijos Stephanie y Brandon Zirulnikoff. Ambos estaban al borde del llanto.

“Estoy en shock; los jugadores nunca se olvidaron del primer error ni se movieron hacia adelante”, consideró el joven. “Este es el único momento en que oramos cada cuatro años, pero esta vez no funcionó”.

Sampaoli había adelantado que sería “un partido complicado” para Argentina, donde Luka Modric subiría a la espalda de los delanteros, pero mantendría su fuerte contragolpe, con Mario Mandzukic por el centro.

Y así lo fue, Modric dispuso del 2-0 e Iván Rakitic puso el clavo final a la cruz para el 3-0.

‘El técnico [Sampaoli] es un bol… ; no jugaron como un equipo”, observó el psicólogo argentino José David Cohen. “Vi bastante dormida a la Argentina”.

Iván Musso, de oficio plomero y oriundo de Mendoza, había dicho a La Opinión —después que Argentina perdía 1-0— que el partido era “ganable”.
“Hoy [para ver el juego]dejé los caños por el futbol”, bromeó.

Sin embargo, tras el silbatazo final, se acercó a su amigo peruano Pedro Cáneja para consolarse mutuamente, ya que Perú había sido eliminado del Mundial a temprana hora por Francia.

“No te preocupes”, dijo Iván a su amigo. “Nos vamos a casa en el mismo avión”.

El martes 26 de junio Argentina cierra su participación en la primera ronda contra Nigeria. En el Grupo D, solo Croacia ha asegurado su pase a los octavos de final.

“Horrible, horrible”, fue el compendio de William Robinson. “Tenemos un equipo sin alma”..