El autismo no la detiene

Ariel triunfa hoy en una compañía de tecnología en Santa Mónica

Durante sus años de secundaria Ariel Mejía temía hablar con la gente y esto le impedía tener amigos. Ella reconoció desde muy joven que sus habilidades sociales eran limitadas debido a que padece autismo de nivel medio.

Con esfuerzos y mucha dedicación, Mejía logró graduarse de la secundaria Village Glenn en el oeste de Los Ángeles y eventualmente de la universidad Loyola Marymount con una licenciatura en Artes y Matemáticas en el 2015.

Sus planes de ser lo más independiente posible no se detuvieron tras su graduación y desde hace dos años Mejía trabaja para  MindSpark, Inc. & auticon Company en Santa Monica, donde labora como analista.

Mindspark actualmente cuenta con 25 empleados—todos con el espectro autista—en sus oficinas de Santa Monica y Culver City. Entre los clientes más reconocidos están Postbank, Siemens y Telekom Innovation Laboratories.

La habilidad de las personas autistas para reconocer patrones y diseños y la capacidad de hacerlo en muchas ocasiones por largos periodos sin aburrirse los hace candidatos perfectos para este tipo de trabajos de análisis y desarrollo, explicó Jorge Árevalo, supervisor de Mejía.

Cuatro días a la semana Mejía, ahora de 27 años, llega a su trabajo el cual le ha abierto las puertas para muchas oportunidades. Entre estas esta el recibir un salario y tener amigos con quien puede compartir tiempo de calidad sin temor a que la juzguen.

“Me gusta trabajar por que ahora puedo pagar por mis gastos y ayudar en la casa”, dijo la joven de madre salvadoreña.

La ayuda que necesitaba

Se estima que uno de cada 59 personas nace con el espectro autista a nivel nacional, según el Centro de Prevención de Enfermedades (CDC). Entre las características más comunes de los bebés autistas esta la falta de contacto directo, así como la falta de emociones, gestos y palabras.

Jorge Árevalo, supervisor de Ariel Mejía ayuda a un grupo de analistas autistas a sobresalir en sus carreras. (Suministrada)

No obstante, este no es un impedimento para que los niños autistas puedan llegar a ser sobresalientes en su edad adulta.

Árevalo dijo que MindSpark ha estado sirviendo a la comunidad autista desde hace seis años y para él es un orgullo poder ayudar a los adultos, sobre todo de la comunidad latina, quienes pocas veces reciben la capacitación necesaria para sobresalir.

“En MindSpark les damos oportunidades de empleo a personas que caen sobre el espectro autista, desde los más visibles hasta quienes no saben que tienen autismo”, dijo Arévalo. “Las razones como pueden darse cuenta del autismo en una persona más grande es cuando cosas como la luz y el ruido los molesta”.

El trabajo pudiera ser un poco difícil para cualquier persona al comenzar, pero aquellos que están dispuestos a sobresalir, como Mejía, dejan que sus supervisores los corrijan y los ayuden para entregar trabajos completos.

“Por ejemplo si un cliente quiere que revisemos su página de internet y nos dice como se tiene que ver, yo me encargo de hacer una estructura y se las doy a los [analistas] para que ellos sepan como se tiene que ver”, dijo Arévalo.

“Después ellos deben entregarme un reporte y yo me encargo de verificarlo antes de enviarlo [al cliente]”, recalcó.

El objetivo, según Árevalo, no es que los analistas trabajen mucho tiempo en la compañía, aunque si tienen algunos que llevan más de cinco años trabajando ahi, pero más bien quieren brindarles las habilidades para que puedan desempeñarse en cualquier otro empleo similar.

Camino al éxito

Arévalo dijo que lo más importante del empleo es que los analistas se dan cuenta que pueden hacer un trabajo como cualquier otra persona. Adicionalmente, ellos están encargados de conseguir su propio medio de transporte para llegar a su empleo y también deciden cuanto tiempo quieren trabajar.

Ariel Mejía, 27, trabaja como analista para MindSpark desde hace dos años. (Suministrada)

“Hemos visto a personas que comienzan a tener más confianza al saludar, hablar y preguntan lo que no entienden”, dijo Arévalo. “Comienzan a hacer amigos y van juntos al cine o a comer. Empiezan a tener una vida normal. Hemos visto hasta unos que se hicieron novios”, recalcó.

Aparte de su trabajo, el tener una vida social es algo queMejía disfruta mucho. Actualmente ella trabaja tiempo parcial pero dijo que espera pronto poder trabajar tiempo completo para continuar con sus planes.

“Yo quiero rentar mi propio apartamento con una compañera”, dijo Mejía emocionada.

Por otra parte, ella aseveró que su madre y su padrastro la apoyan en cada paso de su camino. “Están muy contentos que yo pueda llegar a ser independiente”.

Para saber más acerca de Mindspark visite https://auticon.us/