EEUU no puede devolver niños a padres bajo custodia federal, dice secretario de Salud

El secretario de Salud dijo que 2,047 niños siguen en albergues del gobierno
EEUU no puede devolver niños a padres bajo custodia federal, dice secretario de Salud
El secretario de Salud, Alex Azar, explica ante el Senado el proceso de reunificación de familias detenidas en la frontera. Foto: María Peña/Impremedia

WASHINGTON—El secretario de Salud, Alex Azar, afirmó este martes ante el Senado que su agencia hace lo posible por agilizar la reunificación de familias separadas en la frontera pero no puede devolver a niños a padres que siguen bajo custodia federal mientras se resuelven sus casos.

Durante una audiencia del Comité de Finanzas del Senado, Azar explicó que su agencia podría ubicar el paradero de los niños “en cuestión de segundos”, pero debido al “Acuerdo Flores” de 1997, las autoridades no pueden devolverlos a padres que siguen en centros de detención del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).

“No los puedo reunir, sin embargo, mientras los padres estén bajo custodia, debido a que una orden judicial no permite que los niños estén con sus padres (detenidos) por más de 20 días”, explicó Azar, quien instó al Congreso a que “corrija eso”.

Azar dijo que el HHS no participó en la elaboración de la política de “tolerancia cero” contra la inmigración ilegal en la frontera pero la entidad se encarga de los niños una vez que son enviados a los albergues.

Aunque Azar llegó a la audiencia a rendir cuentas sobre asuntos de cobertura médica, afrontó duras preguntas de la bancada demócrata sobre los esfuerzos de reunificación de los más de 2,300 niños separados de sus padres en la frontera y enviados a albergues de la Oficina de Reasentamiento de Refugiados (ORR) del HHS.

Según Azar, su agencia aún tiene bajo custodia a 2,047 niños, aunque la cifra es cambiante conforme se ubica a los padres detenidos en la frontera desde el mes pasado. 

A menos que el Congreso cambie el “Acuerdo Flores” de 1997 –como exigen la Administración Trump y sus aliados conservadores-, los niños seguirán en los albergues de ORR, entregados a otros familiares, o enviados a hogares de crianza –“foster homes, en inglés-, según los escenarios planteados por Azar.

Un segundo dictamen de 2016 también prohíbe que los niños permanezcan en centros de detención por más de 20 días.

Ante las numerosas preguntas de los senadores demócratas y algunos republicanos, Azar ofrecía pocos detalles sobre los niños en albergues, o evadió precisar cuánto tiempo tardará el proceso de reunificación familiar. El funcionario dijo que la agencia en realidad no adoptó un plan particular para atender esta crisis, sino que se ciñe a las normas para el manejo de niños no acompañados. 

Azar dijo que las autoridades tienen que confirmar los vínculos familiares de las personas detenidas y revisar los antecedentes penales de los adultos, para asegurar que los niños no caen en manos de traficantes de personas.

A su turno, el senador demócrata por Florida, Bill Nelson, se quejó de que las autoridades no le permitieron siquiera entrar a visitar a 70 niños en un albergue de ORR en Homestead, y exigió explicaciones sobre la reunificación de familias.

Azar repitió su argumento de que mientras el Congreso no cambie las restricciones actuales,  las autoridades federales no podrán entregar a los niños que fueron separados.

“Estamos trabajando para que todos estos niños estén listos para ser devueltos con sus padres, arreglar todo eso, tan pronto como el Congreso apruebe ese cambio, o si los padres completan sus trámites de Inmigración, entonces podremos reunificarlos”, afirmó Azar.

“No queremos que los niños estén separados de sus padres más de lo que sea necesario bajo la ley”, subrayó.

Sobre el terreno, sin embargo, activistas y abogados que trabajan con las familias afectadas aseguran que persiste el caos y la confusión.

Los fiscales generales de Oregon y California, Bob Ferguson Xavier, Becerra, respectivamente, lideran  una nueva demanda contra la Administración  por parte de 18 estados  para frenar los “campos internamiento para niños”.  

La ORR entrega a más niños antes alojados en albergues en California que en cualquier otro estado del país: en el año fiscal 2017,  entregó a 6,268 niños a familiares en ese estado, y para el pasado 30 de abril,  California había recibido a 2,807 niños no acompañados en lo que va del año fiscal en curso, según la oficina de Becerra.

¿Campamentos de detención familiar?

Tras la audiencia, Nelson logró hablar con las autoridades del albergue en Homestead, quienes le dijeron que de los 70 niños bajo custodia allí, 62 lograron hablaron con sus padres, y que los ocho restantes no han podido hacerlo porque HHS no ha podido ubicarlos o algunos posiblemente ya fueron deportados.

Según la oficina de Nelson, de los 62 padres localizados, dos han pedido ser deportados con sus hijos, y los 60 restantes han solicitado que los niños sean entregados a familiares u otros “patrocinadores” en EEUU.

HHS tiene previsto establecer “campamentos familiares” para que padres y niños puedan estar detenidos juntos, pero la oficina de Azar no dio detalles, indicó Nelson.

Consultado por este diario, el senador demócrata por Oregon, Ron Wyden, expresó consternación por el caos actual y  lamentó informes de prensa de que algunas familias estén firmando su deportación expedita a cambio de que les devuelvan sus hijos.

Ante la repulsa internacional a la separación familiar, el presidente Donald Trump emitió una orden ejecutiva el miércoles pasado, que puso fin a su práctica de separar a niños de sus padres, pero permite la detención indefinida de las familias mientras se resuelven sus casos, ya sea de asilo o de deportación.

Trump y su Administración insisten en que el “Acuerdo Flores” de 1997 es un “resquicio” del sistema migratorio que alientan la emigración ilegal hacia EEUU, y quieren que el Congreso lo enmiende. Una medida migratoria, presentada por el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, y que previsiblemente será votada mañana,  refuerza la seguridad fronteriza pero no aborda el asunto de la separación familiar.

En paralelo a la audiencia, activistas de grupos pro-inmigrantes fueron arrestados durante una protesta hoy en Los Angeles (California), a pocas horas de una visita del fiscal general, Jeff Sessions, quien lleva semanas defendiendo las medidas policiales contra los inmigrantes.

Abogados de la firma legal “Public Counsel” le pidieron a un juez federal en Los Angeles que ordene la inmediata puesta en libertad de padres que fueron separados de sus hijos desde que Sessions ordenara el mes pasado su procesamiento judicial por cruzar ilegalmente la frontera.  El grupo entabló una demanda en nombre de tres madres que fueron separadas de sus hijos.