Los fuegos artificiales del 4 de julio vuelven peligroso respirar en el sur de California

El Día de la Independencia y el posterior 5 de julio tienen una de las peores calidades de aire del año

La tradición estadounidense de invadir el 4 de julio de fuegos artificiales tiene efectos secundarios nada agradables: incendios involuntarios, personas heridas y mascotas perdidas.

Pero existe un peligro aún más generalizado por la explosión anual de productos pirotécnicos: la contaminación del aire aumenta tan bruscamente que respirar se vuelve peligroso. Y, dado el alto número de festejos, Los Ángeles y todo el sur de California se ven especialmente perjudicados.

El Día de la Independencia y el posterior 5 de julio tienen una de las peores calidades de aire del año. Con tantos fuegos artificiales estallando a la vez, los niveles de contaminación de partículas finas -pequeñas partículas de hollín tóxico, humo y ceniza que dañan los pulmones: PM2.5- aumentan varias veces más que los estándares federales de salud en el sur de California, según muestran datos de monitoreo del aire.