Madre deportada pelea por la custodia compartida de su hija

Exige poder tener visitas en Tijuana, México y llamadas telefónicas con la menor de 13 años
Madre deportada pelea por la custodia compartida de su hija
Tania Mendoza está peleando por no perder sus derechos de custodia con su deportación. (foto suministrada).

Tania Mendoza, deportada a México en 2010 busca que le autoricen un parole (permiso) humanitario para asistir este mes a una audiencia en el juzgado familiar de Los Ángeles, donde se discutirá si le quitan la custodia compartida de su hija de 13 años.

“No quiero perder mis derechos de madre. Ojalá Dios quiera nos den el parole humanitario. Mi último recurso sería pelear porque permitan que mi hermana sea mi intermediaria y que ella me pueda traer de visita a mi hija a Tijuana”, dice esta madre.

De acuerdo al Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS), las personas que están fuera de Estados Unidos y no tienen una visa, pueden solicitar un permiso de permanencia temporal (parole) por razones humanitarias

“Yo no quiere quitarle al padre de mi hija la custodia compartida ni traerla a vivir a Tijuana. Quiero que continúe en su escuela y en Estados Unidos donde ella nació. Lo único que pido es que me permitan mantener la custodia compartida para poder verla y sostener comunicación con ella”, dice.

Desde que fue deportada, Mendoza de 32 años de edad vive en Tijuana. Ella fue traída por sus padres de Jalisco, México a Los Ángeles cuando tenía tres años. A los 24 años, bajo la administración de Obama, fue deportada. “Mis padres tenían una solicitud de residencia. El abogado no hizo bien su trabajo, y yo crecí con una orden de deportación después de que no acatamos la orden de salir voluntariamente”, recuerda. “Para mi familia era muy difícil salir de Estados Unidos con cuatro hijos, dos de ellos nacidos en ese país“, comenta.

Tania Mendoza lucha desde Tijuana porque no la despojen de sus derechos de madre. Ella fue deportada en 2010 y dejó a su hija con su padre, con quien compartía la custodia. (foto suministrada).
Tania Mendoza lucha desde Tijuana porque no la despojen de sus derechos de madre. Ella fue deportada en 2010 y dejó a su hija con su padre, con quien compartía la custodia. (foto suministrada).

En el momento de su deportación, esta madre tenía la custodia compartida de su hija, que entonces tenía cinco años. “Yo era madre soltera. Cuando me detiene migración, yo le pedi a mi hermana y mi mamá que le entregaran a mi hija a su padre por la orden de custodia de compartida que teníamos”, precisa.

Mendoza dice que desde su deportación, no ha visto a su hija. “Mantuvimos comunicación hasta hace dos años.Perdí la conexión cuando su papá dijo que mi hija estaba siendo indiferente con su familia en Los Ángeles”, explica.

Dice que hasta ella le mandó un teléfono para que pudieran hablar y se comunicaban por Skype.

“Yo me sentí muy mal porque ese contacto telefónico era la única relación con mi hija al no poder verla físicamente”, dice.

Las cosas empeoraron cuando se enteró que en junio, el padre de su hija reabrió el caso en la corte familiar y solicitó la custodia total de la menor debido a la deportación de la madre.

Me llegó un citatorio a la casa de mi hermano para presentarme en la corte familiar de Los Ángeles el 25 de julio. Pero cómo le voy hacer si no puedo entrar a los Estados Unidos”, cuestiona desesperada esta madre.

Tania Mendoza es parte del grupo Dreamers Moms USA/Tijuana formada por las madres que han sido deportados. (foto suministrada)
Tania Mendoza es parte del grupo Dreamers Moms USA/Tijuana formada por las madres que han sido deportados. (foto suministrada)

Aún con el impedimento para regresar al país por un castigo de diez años que le dieron las autoridades estadounidenses, está buscando un parole o permiso humanitario para asistir a la audiencia familiar.

“Si no lo pudiéramos lograr, me gustaría que mi hermana me representara para que ella pudiera traer a mi hija de visita a Tijuana y mantener la conexión”, dice.

Agrega que antes de que se abriera el caso, el padre de su hija le pidió ceder sus derechos como madre como “única posibilidad de llevarle a la menor a Tijuana”.

Tania Mendoza añade que se siente muy triste y preocupada con temor a perder la custodia compartida de su hija a causa de su deportación.

Tania junto a su hija que dejó de ver hace años. / Foto: suministrada

No está sola

Yolanda Varona, líder de la organización Madres Soñadoras Internacional/Dreamers Moms USA/Tijuana A.C. que aboga por los derechos de las madres deportadas, dice que se siente indignada, dolida y enfurecida con relación al caso de Tania.

“Pensar que un hombre con el que tuviste una relación amorosa, tenga tan mala entraña y quiera quitarte totalmente a su hija, no tiene nombre. Eso me habla de un egoísmo muy grande, de que ya se olvidaron de nosotras y que aparte de que ya nos separaron de nuestros hijos, nos quieren seguir haciendo sufrir”, expresa.

Hace ver que la historia de Tania es uno de muchos. “Es la segunda compañera que vamos a apoyar y pelear la custodia de su hija. La primera fue Montserrat. Se ganó la custodia, pero siempre y cuando regrese a Estados Unidos. La juez sabía que estaba deportada. Ese fallo para mi fue una burla y un sufrimiento extremo al que nos lleva”, remarca.

Las Dreamers Moms USA/Tijuana están apoyando a Tania Mendoza para que no pierda la custodia compartida de su hija. (foto suministrada).
Las Dreamers Moms USA/Tijuana están apoyando a Tania Mendoza para que no pierda la custodia compartida de su hija. (foto suministrada).

Como líder de Dreamers Moms USA/Tijuana externa:  “juro que no vamos a quedarnos cruzados de brazos. No nos vamos a dejar. Estamos ayudándola con abogados, activistas y fondos. No vamos nunca a renunciar a nuestros hijos. Sus hijos son mis hijos. Su dolor es mi dolor porque todas estamos separadas de ellos”.

Reitera que Tania no está sola. “Tiene a Dios, nos tiene a nosotras y a mucha gente que la apoya. Y vamos a pelear con uñas y dientes por su hija”, subraya.

Cuenta que ella y otras cuatro compañeras estaban con Tania cuando recibió el citatorio del juzgado familiar en la disputa por la custodia compartida. “Sentimos mucha rabia. Algunas lloraron con la noticia. Yo la veo con un dolor muy grande, pero veo a una Tania que dijo que va a pelear, que ya no se va a dejar y que le da mucho valor la respuesta que ha recibido. Ya conseguimos un abogado pro-bono que le quiere ayudar. Este es un trago difícil, pero lo vamos a superar, dice.

Hace un llamado a la gente para que vaya el día de la audiencia, el 25 de julio, afuera de la corte familiar en Los Ángeles para apoyarla con cartelones en mano y exigir que Tania mantengan la custodia compartida y que le permitan que su hija la visite. “Esperemos en Dios que todo salga bien”, exclama.

No hay pérdida de derechos

Sergio Tovar, portavoz del Consulado de México en Los Ángeles, aclara que los padres no pierden sus derechos de paternidad con una deportación. “Pero evidentemente se vuelve más complicada la convivencia que acuerden los padres”, considera.

Aconseja en caso de una disputa, asesorarse con abogados en su defensa para presentar los argumentos ante el juez quien deberá resolver.