¡Ojo con los zapatos veraniegos!

Podiatra te dice cuáles son los mejores para y cuáles evitar de acuerdo con su estilo
¡Ojo con los zapatos veraniegos!
Al momento de seleccionar un estilo de zapato veraniego se debe escoger el más apropiado para mantener frescos los pies, pero sin lastimarlos o lesionarlos.
Foto: Shutterstock

Uno de los graves problemas que se tiene durante el verano es la poca precaución que las mujeres tienen al momento de seleccionar un estilo de zapato que sea el más apropiado para mantener los pies frescos, pero sin lastimarlos o lesionarlos.

Para ayudar al respecto, la Dra. Silvia Arroyo —especializada en podiatra y vinculada al Centro Médico de Kaiser Permanente en Baldwin Park— expone a continuación los problemas que se dan ante el uso de algunos estilos bien populares y cómo se debe hacer la mejor selección.

Mocasines y zapatos planos

Tanto los mocasines regulares (conocidos también como zapatos marineros) como los mocasines de barco son unos de los estilos preferidos para los días de calor, al igual que los zapatos de suela plana, por el look náutico elegante que aportan y su fácil uso al no tener que estar abrochando y desabrochando correas o atando y desatando cordones al momento de ponerlos o quitarlos.

Sin embargo, la Dra. Arroyo, especializada en problemas de pies y tobillos, dice que por su diseño no siempre son los más saludables para los pies.

“Los mocasines regulares y los de estilo barco tienden a ser livianos, poseen una suela de goma y su parte superior suele ser suave, algo que ayuda a amortiguar el impacto [en los pies y columna vertebral] que se da al caminar, haciéndolos cómodos para dar un breve paseo. Pero como carecen de soporte para el arco, algo que sí tienen los de estilo regular, estos no son los mejores para cortar o largas caminatas”, detalla la podiatra.

Por otro lado, si se opta por un mocasín regular de suela pesada, éste puede cansar y provocar dolor en dedos y arco y de escoger unos con un frente angosto, pueden empeorar cualquier problema que se tenga en dedos o juanetes.

Sin embargo, la especialista resalta que estos dos estilos de mocasines son mejores para caminar que los zapatos de suela plana mal diseñados. ¿Por qué? Porque los zapatos de pisos tienden a no tener soporte para el arco ni amortiguación de impacto.

“Esto puede causar fricción en el talón, el tendón de Aquiles y causar ampollas y callos. Y, a largo plazo, pueden provocar fascitis plantar, tendinitis de Aquiles e incluso neuromas”, detalla la especialista.

Mules

Este estilo de zapato tan popular en los últimos años, no posee “ningún modelo realmente favorable” para los olvidados del cuerpo.

Todos los modelos [de mules] que se ofrecen no controlan la parte trasera del pie, lo que obliga a  tendones, ligamentos y articulaciones a trabajar más para mantenerse en el zapato”, explica la galena. “Esto también obliga a encoger los dedos hacia abajo, algo que puede provocar los llamados dedos en martillo y los juanetes”.

De optar por unos mules para vestir los pies durante esta temporada de calor, la Dra. Arroyo recomienda en dado caso elegir unos de tacón ancho, con una altura de no más de dos pulgadas, para una mejor distribución del peso.

“Si es posible se deben evitar los de tacón de aguja, ya que, de por sí, los mules son inestables por no brindar un buen soporte en el talón y tobillo, es así que un tacón de aguja los hace aún más inestables”, destaca la entrevistada.

Sandalias de tiras

Este estilo de calzado es femenino y sensual, pero hay que tenerle mucho cuidado.

“Viéndole el lado positivo, la mayoría de las sandalias de tiras tienen esa correa en el retropié [parte posterior del pie] que a las mules les falta”, apunta la Dra. Arroyo. “Pero hay que tener cuidado con ellas, debido a que dependiendo de su grosor, pueden proporcionar poco o ningún soporte para el tobillo. Además, como los pies comúnmente se hinchan durante el verano, si la correa queda demasiado apretada podría irritar la piel e incluso causar ampollas”.

De optar por unas sandalias de correa, la recomendación es escoger unas con suela de goma. Y, al igual que los mules, que tengan un tacón ancho con una altura no más de dos pulgadas.

Flip flops y sandalias planas

Aunque se ha dicho cientos y cientos de veces que las chancletas (flip flops) y las sandalias de suela plana (slides) encabezan la lista de los peores estilos de calzado para los pies, estas se siguen usando por mantener los pies frescos y ser rápidas para calzar, ignorando los problemas que pueden causar.

“Las sandalias de suela plana, al igual que las chancletas, no tiene una estructura que las mantenga fijas a la planta de los pies y los dedos tienen que agarrarse a ellas al caminar. Fuera de esto, ofrecen muy poco soporte al arco y dejan los pies expuestos al riesgo de incrustación de astillas, cortes, raspaduras u otras lesiones que no son favorables para las personas diabéticas, por eso nunca deben usarlas”, destaca la experta.

Al igual que los zapatos al estilo de zapatillas de ballet, las chancletas y sandalias de suela plana pueden agravar la fascitis plantar y causar problemas en las rodillas, caderas o espalda.

Y aunque a sabiendas de todos estos problemas que pueden provocar se eligen para llevarlas durante el verano, la experta dice que se deben escoger las de suela gruesa (firme y sin ser pesada), que mantienen los pies lejos del piso.

“Las chancletas y sandalias de suela plana pero gruesa, por lo general, ofrecen un soporte para el arco. Algunas incluso tienen un sello de aprobación de la American Medical Podiatric Association”, resalta la Dra. Arroyo.